LA TERCERA GUERRA DEL GOLFO: DIA 93

Netanyahu ataca los suburbios de Beirut mientras Hezbolá golpea el norte de Israel

El gobierno israelí ordenó el lunes ataques contra los suburbios del sur de Beirut, un día después de que sus fuerzas terrestres alcanzaran su punto más profundo en el Líbano en 26 años y mientras Hezbolá disparaba cohetes contra el norte de Israel, incluso en los alrededores de la ciudad costera de Haifa.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, señalaron en una declaración conjunta que las órdenes de atacar objetivos en los suburbios del sur de Beirut se produjeron debido a lo que calificaron como reiteradas violaciones del alto el fuego por parte de Hezbolá y “ataques contra nuestras ciudades y ciudadanos”.

Más tarde, el portavoz en árabe del ejército israelí publicó en X que los residentes deberían abandonar los suburbios, y añadió que, si Hezbolá continúa atacando a las comunidades israelíes, Israel lanzará ataques contra la zona conocida en árabe como Dahiyeh, donde Hezbolá cuenta con un amplio apoyo.

El grupo armado ayudó a detener los ataques contra Israel cuando se actuó el alto el fuego a mediados de abril, pero reanudó sus ofensivas tras los ataques israelíes en el Líbano que Israel describió como defensa propia. Los combates también representan un gran obstáculo en el acuerdo emergente para extender el alto el fuego en la guerra con Irán. Teherán quiere que cualquier acuerdo incluya al Líbano.

Tras la advertencia del lunes, se vio a un gran número de personas huyendo de la zona conocida en árabe como Dahiyeh, las cuales congestionaron las carreteras de salida del suburbio.

Mohammed Farhat, de 23 años, huyó con su hermano y sus padres del suburbio de Haret Hreik, en el sur de Beirut, y viajaba con su madre en una motocicleta para quedarse con familiares en otro vecindario.

"Estamos preocupados. Yo estoy acostumbrado, pero me fui por mis padres", dijo el estudiante universitario.

TODA LA NOCHE

Ataques aéreos israelíes lanzados durante la noche en el sur de Líbano dejaron seis muertos, incluido un ciudadano sirio en una aldea cerca de la ciudad de Nabatiyeh, informó la Agencia Nacional de Noticias, administrada por el Estado. Israel atacó otras localidades y aldeas cerca de la importante ciudad, en las imnediaciones del estratégico castillo de Beaufort y otras localidades que el ejército israelí capturó en los últimos días.

Un ataque aéreo lanzado el lunes por la tarde en la ciudad portuaria de Tiro causó graves daños al Hospital Jabal Amel, informó el Ministerio de Salud. Un video difundido por el ministerio mostró a mujeres y niños conmocionados dentro del hospital, donde las ventanas quedaron destrozadas.

El ejército israelí, por su parte, afirmó que la Fuerza Aérea interceptó dos proyectiles lanzados desde el Líbano hacia territorio de Israel, así como un objetivo aéreo sospechoso en la zona donde operan soldados israelíes en el sur de Líbano. No se reportaron heridos, señaló el ejército.

Hezbolá afirmó que llevó a cabo ataques con cohetes y misiles contra el norte de Israel el domingo. Informó a primera hora del lunes que atacó a tropas israelíes en Zawtar al-Sharqieh, justo al norte del río Litani, y golpeó lo que dijo que era infraestructura militar israelí en Tiberíades, a unas pocas decenas de kilómetros (millas) al sur de la frontera.

DIALOGO EN WASHINGTON

Los ataques más recientes se producen pese a un alto el fuego nominal vigente desde el 17 de abril y justo antes de que Líbano e Israel celebren su próxima ronda de conversaciones directas en Washington a partir del martes. Hezbolá ha rechazado tales conversaciones, confiando en la presión de Irán, que ha exigido el fin de la guerra en Líbano en sus conversaciones con Washington.

Las conversaciones entre funcionarios de Israel y Líbano, que comenzaron en abril en Washington, fueron las primeras en más de tres décadas entre ambos países, que no mantienen relaciones diplomáticas formales.

Funcionarios libaneses han trabajado en un frenesí de llamadas diplomáticas, incluso con Washington, en un intento desesperado por frenar la escalada militar israelí tras el anuncio de Netanyahu, dijo un funcionario diplomático libanés. Beirut sigue comprometido a celebrar conversaciones para poner fin al conflicto pese a las fuertes tensiones, afirmó el funcionario, que habló con The Associated Press bajo condición de anonimato de acuerdo con las normas.

El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó el lunes que cualquier acuerdo de alto el fuego entre Washington y Teherán es un “alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano”.

“Su violación en un frente es una violación del alto el fuego en todos los frentes”, dijo el principal diplomático de Irán en una publicación en X.

Beirut, la capital libanesa, se ha librado en gran medida de los ataques aéreos desde que entró en vigor el alto el fuego, salvo por dos ataques selectivos contra los suburbios del sur de la ciudad en mayo.

La ministra alemana de Desarrollo, Reem Alabali Radovan, tenía previsto visitar Beirut el lunes para reunirse con el presidente libanés, Joseph Aoun, y otros funcionarios, pero canceló la visita mientras viajaba a la ciudad, mencionando la posibilidad de ataques israelíes en los suburbios.

Arabia Saudita condenó los ataques de Israel contra el Líbano, diciendo que “rechaza categóricamente” el avance de Israel en la pequeña nación mediterránea. El Ministerio de Exteriores saudí instó a la comunidad internacional a impedir que Israel se adentre más en el Líbano.

Un funcionario de Estados Unidos dijo la noche del domingo que el secretario de Estado, Marco Rubio, habló con Aoun y con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para proponer una nueva vía para continuar las negociaciones en curso, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sopesa una prórroga tentativa del alto fuego con Irán.

Según la propuesta, Hezbolá detendría todos los ataques contra Israel y éste se abstendría de intensificar las operaciones militares en Beirut, de acuerdo con el funcionario, que habló bajo condición de anonimato para tratar conversaciones diplomáticas privadas.

El funcionario indicó que Aoun estaba abierto a la idea, pero que el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, respondió exigiendo que Israel detenga primero toda acción militar.

El funcionario señaló que el gobierno de Trump no espera que Israel renuncie a responder en represalia por los ataques de Hezbolá contra su territorio.

Berri, un aliado clave de Hezbolá, afirmó en un comunicado el domingo que puede garantizar el “compromiso pleno, integral e inmediato” del grupo armado con un alto el fuego. “Pero ¿quién obligará a Israel a detener su agresión?”, añadió.

Aoun declaró el lunes, en comentarios difundidos por su oficina, que “Líbano enfrenta una feroz y condenable agresión israelí”. Agregó que su gobierno continúa trabajando para poner fin al “sufrimiento de los libaneses en general y de los habitantes del sur en particular”.

Más tarde, el presidente emitió un comunicado reiterando el compromiso de Beirut con las negociaciones, diciendo que es “más seguro” que la guerra.

“No resolverá el problema en cuestión de momentos, pero es un proceso que necesita tiempo”, dijo. “Y no tenemos otra opción”.

Por otra parte, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas programó una reunión de emergencia sobre el Líbano para la tarde del lunes.

En la ronda actual de combates entre Israel y Hezbolá han muerto 3.433 personas en el Líbano y más de 1 millón de personas han sido desplazadas.

El ejército de Israel informó que un soldado murió durante la noche en el sur del Líbano en un ataque con drones de Hezbolá. El uso de drones de fibra óptica, difíciles de detectar, por parte del grupo rebelde ha resultado letal para el ejército israelí, que tiene dificultades para responder.

Según la oficina de Netanyahu, al menos 26 soldados israelíes y un contratista de defensa han muerto en o cerca del sur de Líbano. También han muerto dos civiles en el norte de Israel.