La convocatoria tuvo un fuerte eje en el reclamo de justicia por Agostina Vega y se hizo en diferentes ciudades
Multitudinario reclamo por Ni Una Menos
Miles de personas participaron de una nueva movilización de Ni Una Menos en distintas ciudades del país, al cumplirse 11 años de la primera marcha que nació tras el femicidio de Chiara Páez. Bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, la convocatoria tuvo este año un fuerte eje en el reclamo de justicia por Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba.
La movilización principal se realizó frente al Congreso de la Nación, donde se leyó un documento que cuestionó el desmantelamiento de políticas públicas de género y reclamó que se declare la emergencia nacional en violencia de género.
Durante la lectura, las organizaciones señalaron que desde el 3 de junio de 2015 hasta mayo de este año se registraron al menos 3.205 víctimas letales de violencia de género en el país, entre femicidios directos y vinculados, transfemicidios, travesticidios e instigaciones al suicidio. “No son números, son vidas arrancadas por la violencia machista”, expresaron.
PEDIDO DE RENUNCIAS
El caso de Agostina ocupó un lugar central en el documento. Las organizaciones exigieron la renuncia del ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez, a quienes responsabilizaron por supuestas falencias institucionales vinculadas a la protección de la adolescente y a antecedentes que rodean al principal acusado, Claudio Barrelier.
También cuestionaron a la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, por haberse referido al caso como un “homicidio” y no como un femicidio. Según el documento, esa definición implica desconocer la violencia de género como fenómeno estructural.
Además de reclamar justicia por Agostina, las organizaciones recordaron a otras víctimas recientes de violencia machista, entre ellas Dulce María Beatriz Candia, de Misiones, y Noelia Romero, de la provincia de Buenos Aires. También reclamaron avances en distintas investigaciones por femicidios, desapariciones y crímenes de odio ocurridos en distintos puntos del país.
En Córdoba, una de las movilizaciones más numerosas estuvo marcada por el reclamo de justicia por Agostina. Familiares de la adolescente participaron de la marcha que partió desde la intersección de Colón y Cañada y avanzó hasta Patio Olmos, donde se realizó el acto central y la lectura del documento.
La convocatoria reunió además a familiares de víctimas de femicidios, organizaciones feministas, agrupaciones sociales, sindicatos y centros de estudiantes en distintos puntos del país. En ciudades como Rosario, La Plata, Mar del Plata, Bariloche, Mendoza, Tucumán y Posadas también se realizaron concentraciones y movilizaciones.

Desde 2015 se registraron al menos 3.205 víctimas letales de violencia de género en el país.
CRITICAS
El documento leído frente al Congreso incluyó además críticas al Gobierno nacional por el desfinanciamiento de programas destinados a prevenir y asistir situaciones de violencia de género. Las organizaciones denunciaron el cierre o vaciamiento de políticas públicas específicas y reclamaron la restitución de recursos para la atención de mujeres y diversidades.
También hubo cuestionamientos al Poder Judicial por la falta de respuestas en numerosas causas, las demoras en las investigaciones y situaciones de revictimización denunciadas por familiares y organizaciones.
Otro de los ejes estuvo vinculado a los derechos sexuales y reproductivos. Las agrupaciones exigieron la plena implementación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, garantizar el acceso a métodos anticonceptivos y sostener la Educación Sexual Integral (ESI) en todos los niveles educativos.
Asimismo, reclamaron medidas frente a la deuda alimentaria, que según señalaron afecta a siete de cada diez hogares monomarentales, y alertaron sobre el posible cierre de programas de asistencia social destinados a sectores vulnerables.
A once años de aquella primera convocatoria que marcó un punto de inflexión en la agenda pública argentina, Ni Una Menos volvió a reunir a miles de personas en las calles con un mensaje que atravesó toda la jornada: el reclamo de justicia para las víctimas de violencia de género y la exigencia de políticas concretas para prevenir nuevos femicidios.

La Plaza de Congreso se llenó de manifestantes en un fuerte reclamo de justicia.
