San Miguel del Monte, es una de las ciudades en la que se radicaron desde poco antes de la mitad del siglo XIX, buena cantidad de irlandeses.
Los descendientes que han quedado de esas familias mantienen ese culto y devoción por las tradiciones, y comenzaron a rescatar toda la documentación posible, cartas, postales, fotos familiares, recortes periodísticos, para armar un archivo digital, con la colaboración de la Asociación de Estudios Irlandeses del Sur (AEIS), que preside la Lic. Verónica Rapetti.
Para ello la entidad presta el apoyo de asesoramiento y también cuenta con los fondos que ha proporcionado el gobierno de Irlanda, tarea que se continuará en otras ciudades.
Sin duda por aquel adagio “que quien mucho abarca poco aprieta” la experiencia de San Miguel del Monte, es una primera etapa que con sus éxitos y con las humanas falencias de toda empresa cuando comienza, será de inmensa utilidad para continuar con otras localidades como Lobos, Navarro, Mercedes, Suipacha, San Antonio de Areco, para solo mencionar algunas de ellas.
SAN PATRICIO
Esta idea fue el motivo de la reunión que para celebrar San Patricio se realizó en la Casa de la Cultura hace pocos días, oportunidad en la que un grupo de personas encabezadas por el embajador Justin Harman, fundador de AEIS, Jeremías Rodríguez, otras personas y el autor de estas líneas explicaron desde distintos aspectos del valor del trabajo a desarrollar.
Pero el plato fuerte de esa reunión fue la presencia de la señora Una Byrne, presidente de la Longford Westmeath Argentina Society. Nacida en Ardagh, condado de Longford, -según nos comentó- su abuelo materno Bernardo Gannon, nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires, hijo del matrimonio de los irlandeses John Gannon y Elizabeth Kelly, que llegaron a Buenos Aires en 1869 y están sepultados en Salto, en la provincia de Buenos Aires”.
De todos los hermanos su abuelo fue el único que retornó a su tierra natal por lo que tiene familiares en la ciudad de Buenos Aires y en el interior de la provincia, especialmente en Carmen de Areco y en Salto.
Su abuelo nunca volvió a nuestro país, tuvo 17 hijos, era músico, tocaba el acordeón e hizo escuchar al auditorio una vieja grabación. Ejecutaba polkas, valses, música irlandesa y también algunos tangos.
De su descendencia Una nos dijo: “Mi madre, Anne, la séptima hija de la familia, fue la primera en regresar a Buenos Aires. Hizo su primera visita en 1983. Cuando volvió, me habló con gran emoción de su experiencia, y decidimos viajar juntas en julio de 1985. Fue mi primera visita a la Argentina. Para nosotras esos viajes eran profundamente conmovedores: sentíamos que regresábamos a la tierra de Bernardo. Alí conocimos a los sobrinos de mi abuelo y fortalecimos nuestros lazos familiares. Cuando era joven, mi madre me animó a estudiar español para poder comunicarme mejor con nuestra familia argentina. Ese consejo marcó profundamente mi vida”.
Interesados en conocer la actividad de la Longford Westmeath Argentina Society, nos informó que en 1989 en un periódico local Michael Duffy, Pat Nally y Billy Foley convocaron a todas las personas con interés o vínculos con la Argentina a reunirse en Mullingar. Mi madre y yo asistimos aquella noche, junto con unas treinta personas más, todas con familia o conexiones argentinas. Se eligió el primer comité, y los tres organizadores fueron nombrados presidente, secretario y tesorero, respectivamente. Yo fui elegida agente de relaciones públicas”.
Justamente el objetivo de la entidad “es promover los lazos sólidos y duraderos que existen entre los condados de Longford y Westmeath -o mejor dicho, la región de los Midlands- y la Argentina. También buscamos mantener el vínculo entre los descendientes de emigrantes irlandeses que se establecieron en la Argentina”.
Esto es de especial interés para el proyecto de AIES, porque buena parte de las referencias de los inmigrantes, no se encuentra en nuestro país, sino en Irlanda adonde aquellos pioneros enviaban sus experiencias en la correspondencia familiar, quedando si acá registros de la vida cotidiana o familiar, pero de otra naturaleza.
La Sociedad organizó dos viajes a la Argentina, en 1994 y en 2006. También charlas y encuentros culturales y para celebrar el 10o aniversario de su fundación, se reimprimió la novela You’ll Never Go Back, escrita por Kathleen Nevin.
Cada mes de julio celebran El Asado en el restaurante The Rustic Inn en Abbeyshrule, condado de Longford. El restaurante pertenece a la familia McGoey. Siempre se sirven chorizos elaborados en una carnicería local de Longford, utilizando una receta argentina llevada hace muchos años.
Sobre las actividades de los últimos años nos comentó que “ha desarrollado varios proyectos en colaboración con la Heritage Office de Westmeath County Council, la Heritage and Archives section de Longford County Council y el Heritage Council. Durante Heritage Week 2024 organizamos un encuentro en la biblioteca de Mullingar para recibir y conocer a personas con conexiones argentinas. De esa reunión surgió el Irish Argentina Oral History Project, un proyecto de historia oral sobre la emigración de Longford y Westmeath a la Argentina. Es una colaboración entre la Heritage Office de Westmeath County Council, la Heritage and Archives section de Longford County Council, y la Longford Westmeath Argentina Society, financiado por el Heritage Council”.
RELATOS CONMOVEDORES
Destacó el aporte desde nuestro país de Silvia Fleming y de <María Claudia Carbone Farrell, quienes han colaborado y hecho mucho por recopilar y grabar historias, recuerdos y memorias.
Hemos recogido relatos profundamente conmovedores de familias locales cuyas raíces se extendieron desde el corazón de Longford y Westmeath hasta la Argentina. Lo que comenzó en Longford y Westmeath encontró una nueva vida entre Uds. y esa conexión sigue viva en todos nosotros”. Finalizó Una diciéndonos “Este viaje no terminó en el pasado, continúa hoy y continuará en el futuro. Juntos estamos manteniendo vivas estas memorias. Y eso es, verdaderamente, un regalo incalculable”.
Fue tan interesante la experiencia de esta reunión que Moira Hogan y María José Cortina de Croci organizaron, que incluso en la charla sobre el rescate de la memoria se habló del valor patrimonial de los cementerios, y la última había rescatado fotos de las tumbas irlandesas en Monte hace una década, por lo que seguramente será una de las primeras publicaciones a realizar. Y este comentario ya motivó que Patricia Leavy, mostrara una foto la bóveda familiar en el cementerio de Marcos Paz y el interés de rescatar esos datos en la localidad.
Una Byrne, nos visitó, sin conocernos ni preparar la charla, hablamos de memoria y patrimonio, algo que ellos han comenzado hace 35 años, cuya experiencia, documentación será de suma utilidad para conocer mucho más de la vida cotidiana de aquellos pioneros. Su presencia por su calidez y disponibilidad a futuro fue un regalo para la comunidad y para los que trabajamos en este proyecto.
