SIETE DIAS DE POLITICA

Milei pierde el control de la agenda, no el de la economía

Los medios siguieron martillando sobre el jefe de Gabinete que volvió a mostrarse desafiante y exhibió el apoyo del Presidente. La economía, en tanto, se mantuvo estable y ajena al escándalo.

 

Marzo cierra con un balance ambiguo para el gobierno. Por un lado, con la pérdida del control de la agenda pública a manos de la casi totalidad de los medios de comunicación abiertamente hostiles y, por el otro, con la preservación de la estabilidad económica, a pesar de la volatilidad de los mercados globales por una guerra que impactó el precio de los “commodities” y genera incertidumbre.

Dos escenarios, uno virtual y otro real, por completo contradictorios. Algo similar a lo que había ocurrido durante la campaña electoral del año último y que terminó con un resultado aplastante en favor del Presidente.

La situación se repite ahora, después de un verano de éxitos en el Congreso con la sanción de un paquete de reformas bloqueadas por la oposición ancestral del peronismo. A pocas semanas de esa serie de victorias, Milei volvió a perder la iniciativa a raíz de los escándalos en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Tras las acusaciones por la presencia de su esposa en la comitiva oficial a Nueva York, los medios subieron al tope de la agenda un viaje privado del funcionario a Punta del Este, considerándolo una dádiva. Pero la reacción de la Casa Rosada no fue la misma que la de la campaña electoral pasada. En esa oportunidad y a 20 días de la votación las denuncias lo forzaron a entregar a su primer candidato a diputado en la provincia de Buenos Aires, José Luis Espert. En el presente caso Milei defendió personalmente a Adorni y obligó a todo su gabinete a imitarlo. Una respuesta que destaca un claro antes y después del éxito electoral de octubre.

Además, entregar al jefe de Gabinete a los medios hubiera significado una derrota personal y una peligrosa señal de debilidad. Conclusión, Adorni dio una conferencia de prensa con su tono habitual desafiante y su actitud descalificadora del periodismo opositor, que había inventado que le estaban buscando reemplazo. ¿Empeoró eso su situación de cara a la sociedad? Difícilmente.

Por otra parte, la contraofensiva oficial no se limitó al rechazo de las acusaciones contra el jefe de Gabinete. El gobierno salió también al cruce de las versiones sobre un descontento social creciente por la situación económica y sobre la existencia de expectativas negativas respecto de la marcha del programa de estabilización (ver “Expectativas inflacionarias”).

La tarea estuvo a cargo del propio ministro de Economía, Luis Caputo, que utilizó un “streaming” libertario para denunciar que "tratan de instalar que estamos en megarrecesión". Apuntó contra la prensa, asegurando que hay un récord de consumo y recordó que el Indec había informado sobre un crecimiento de la actividad en enero. "No es que los datos de la economía no convaliden lo que dicen los medios, sino que dicen exactamente lo contrario", chicaneó.
Las afirmaciones del funcionario son respaldadas por el último dato de actividad económica publicado por el Indec. Según el estimador mensual de actividad económica (EMAE), en enero la actividad tuvo un crecimiento interanual del 1,9% y de 0,4% con respecto a diciembre del año pasado.

Además, en 2025 el PBI creció 4,4% al máximo nivel desde 2011, a pesar de lo cual algunos especialistas y no pocos medios empezaron a hablar de “estanflación” ¿Hay una especie de “sensación térmica económica” de la que se valen los medios para hostigar al gobierno?
Es indiscutible que la oposición institucional del peronismo y de la izquierda atraviesa una crisis mucho más grave que la económica y que ante su fracaso los medios ocuparon su lugar. Pero hay una explicación plausible sobre la “sensación térmica” adversa de la que habla el periodismo aportada por el especialista Jorge Colina. En una nota publicada en El Economista sostuvo que mientras la economía “sube a la autopista, el empleo sigue por la colectora”.

Según los datos oficiales a los que recurre Caputo, hay un récord de actividad, pero no hay “clima de récord”, según Colina. Esto sería atribuible a que el mercado laboral no recibió el impacto de la mayor actividad. Crecen el campo, el petróleo, el gas, la minería y las finanzas que tiene menos demanda de mano de obra que otras actividades como el comercio, la industria y la construcción atascados en la colectora.

Más allá de la controversia sobre las “operaciones” de prensa que denuncia el gobierno y la corrupción y la recesión que denuncia la prensa, el tope de la agenda volvió a cambiar bruscamente en favor de la Casa Rosada el viernes al conocerse en Nueva York el fallo favorable por la reestatización de YPF que amenazaba con costarle 16 mil millones de dólares a los contribuyentes argentinos.
Milei lo festejó como un triunfo político sobre el dúo Cristina Kirchner-Axel Kicillof que habían expropiado “manu militari” la empresa. Una vez más Donald Trump y la fortuna irrumpieron en su auxilio en un momento crítico.