Milei negó que el reclamo por Malvinas sea parte de una estrategia electoral
Cruzó a analistas que sostuvieron que fue por cuestión de oportunismo político; dijo que la avanzada se viene gestando hace tres años y que "el disparador" fue el comentario de Trump sobre revisar su posición sobre el tema de la soberanía.
El presidente Javier Milei defendió las recientes iniciativas de su gobierno vinculadas con la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y rechazó las interpretaciones que atribuyen esas medidas a una estrategia de posicionamiento político o electoral.
“Los analistas políticos dicen que impulsamos Malvinas por cuestión de imagen y oportunismo político. Es una estupidez mayúscula”, afirmó Milei durante una extensa entrevista con el canal de streaming Neura.
El mandatario explicó que la decisión de avanzar con el endurecimiento de las sanciones contra empresas y directivos que realicen actividades de explotación de hidrocarburos en el archipiélago sin autorización argentina fue tomada en una reunión de Gabinete el lunes previo a la cadena nacional del 3 de septiembre, en la que anunció las nuevas medidas.
“Ni siquiera chequean datos, no saben cómo se decidió hacer la cadena”, cuestionó Milei, quien sostuvo que la definición de avanzar con esa política se produjo antes de que se conocieran públicamente los detalles de la iniciativa.
Según explicó, el factor que aceleró la decisión fueron declaraciones realizadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 31 de agosto, cuando manifestó que estaba revisando la posición de su Gobierno respecto de la cuestión Malvinas.
“La cadena es disparada por el comentario de Donald Trump acerca de que estaba revisando la posición frente a Malvinas. Todos hechos exógenos”, enfatizó el Presidente.
“Hay que ser muy estúpido, muy imbécil, si creés que es algo de una maniobra electoral cuando es algo que venimos gestando hace tres años. Y que hubo un disparador externo”, afirmó.
De todos modos, el mandatario reconoció que el Gobierno aprovechó la situación generada a partir de los dichos de Trump para avanzar con su estrategia sobre las empresas que desarrollan actividades vinculadas con los hidrocarburos en las islas.
“No tiene una intencionalidad política electoral”, insistió Milei, y explicó que el objetivo es “meter presión” sobre las compañías para que deban optar entre continuar con proyectos en Malvinas o participar de desarrollos energéticos en territorio argentino.
“¿Cómo es que metemos presión? Lo hacemos desde lo que desarrollamos en la energía, petróleo y gas, y los minerales”, señaló.
“A la luz del RIGI, de las mejoras que estamos teniendo, usted tiene que elegir entre un proyecto incierto y los proyectos concretos, por ejemplo de Vaca Muerta”, sostuvo.
“Si se le suma la geopolítica, entonces se abrió la ventana y nosotros la aprovechamos, pero no tenía ninguna intencionalidad política”, concluyó.
FRENO JUDICIAL
En tanto, la Justicia Federal de Río Grande, en Tierra del Fuego, ordenó ayer a las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las Malvinas, que se abstengan de iniciar o continuar obras en la zona del archipiélago.
La decisión fue tomada por la jueza federal Mariel Borruto tras una cautelar que había sido presentada por un excombatiente de Malvinas.
