Mientras acaba la guerra con Irán, Trump amenaza a México: “Si no hacen su trabajo contra los narcos, lo hará EE.UU.”
Washington (EFE y AP) – Con el acuerdo con Irán para poner fin a la guerra a punto de firmarse, como reconoció ayer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dijo que mantiene conversaciones "muy buenas" con Teherán, que tiene 38 horas para responder al memorando de entendimiento de una página y 14 puntos enviado por la Casa Blanca, y luego no demoró en reflotar otro conflicto al advertirle a las autoridades mexicanas que "si no hacen su trabajo" contra el narcotráfico, Washington lo hará.
Según publicó el portal Axios, que cita a funcionarios de la Administración republicana, “este es el momento en que ambas partes están más cerca de alcanzar un acuerdo desde el comienzo de la guerra el pasado 28 de febrero”. Es decir, establecer un marco para el inicio de un período de 30 días de negociaciones en pos de sellar un pacto más detallado que aborde la reapertura del estrecho, la limitación del programa nuclear persa y el levantamiento de las sanciones norteamericanas.
Las perspectivas son tan optimistas que ya se barajan sedes para las futuras negociaciones, que podrían llevarse a cabo en Islamabad o en Ginebra.
NUNCA FALTA UNA AMENAZA
Trump blanqueó que si la República Islámica acepta sus condiciones dará por terminadas las operaciones militares y el bloqueo naval, aunque amenazó que una respuesta negativa provocará “ataques de una mayor intensidad”. A modo de “recordatorio”, reportó que la Armada “inmovilizó” ayer en el Golfo Pérsico un cisterna iraní que “no acató las órdenes impartidas por nuestras fuerzas desplegadas allí”.
“Nuestra campaña ha sido un éxito porque hemos diezmado sus activos militares -alardeó-. Creo que hemos ganado".
¿Qué estipula su propuesta? La Teocracia debe comprometerse a una moratoria en el enriquecimiento de uranio; Estados Unidos les liberaría miles de millones de dólares en fondos congelados, y los dos eliminarán las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz.
EL PUNTO DE LA DISCORDIA
La duración de la mencionada moratoria es uno de los puntos más discutidos: la opción “más potable” es 12 años, aunque otros apuestan por 15.
Irán quiere que sea de un lustro, pero Estados Unidos pretende no menos de un par de décadas. Incluso pretende agregar una cláusula según la cual cualquier violación extendería automáticamente la moratoria.
Lo concreto es que una vez concluido el período fijado, Teherán podría enriquecer uranio hasta el nivel mínimo del 3,67%.
La nación persa aceptaría retirar del país el uranio altamente enriquecido, una prioridad clave para la Casa Blanca que la otra parte venía rechazando hasta ahora. No se descarta que dicho material sea trasladado a territorio norteamericano.
BAJO EL PETROLEO
En sintonía con esta expectativa de paz, el petróleo intermedio de Texas cayó ayer un 7,03 por ciento, hasta los 95,08 dólares el barril, una baja similar (casi un 8%) a la del brent para entrega en julio, que cerró a 101 dólares.
OTRA VEZ CONTRA LEON XIV
Trump acusó nuevamente al papa León XIV de querer que Irán cuente con un arma nuclear, justo en las vísperas de que su secretario de Estado, Marco Rubio, visite el Vaticano.
“Eso no puede ocurrir aunque no sea del agrado del pontífice. Él parecía sugerir que sí pueden, y yo digo que no pueden, porque si eso sucediera, el mundo entero se convertiría en rehén, y no vamos a permitir que eso ocurra", insistió el magnate en sus críticas al Vicario de Cristo.
NETANYAHU TIENE EL DEDO EN EL GATILLO
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró que su Ejército está preparado "para cualquier escenario" y destacó la “plena coordinación” con EE.UU., buscando con esta última aclaración disipar rumores sobre la “sorpresa” hebrea por el casi acuerdo con la nación persa, ya que las tropas de Tel Aviv se alistaban para volver a bombardear a su enemigo mientras mantiene abierto el frente de combate con la milicia chiíta libanesa de Hezbolá.
MACRON MANDA UN PORTAVIONES
El presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su preocupación por la escalada en Medio Oriente durante una conversación telefónica que sostuvo con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian.
Acto seguido, el dignatario galo despachó al portaviones Charles de Gaulle a Ormuz para preparar una operación defensiva de escolta de buques mercantes en esa zona caliente.
