A 44 AÑOS DE LA GESTA

Malvinas: la dirigencia debe empreder un camino que se asemeje a la quema de las naves de Cortés

 Por el  Brig.My. (R) VGM Guillermo Adolfo Donadille

Los anuncios del presidente de los argentinos sobre las Malvinas,en lo personal, y creo que igualmente ocurrió con buena parte de la sociedad, insuflaron esperanza en el ánimo, pues lo escuchado hace imaginar una Argentina diferente, superior a la que nos hemos malacostumbrado desde hace mucho tiempo atrás.

Posibilitando el objetivo final pretendido, la batería de medidas propuestas por el mandatario reafirmaron los criterios del planeamiento expuestos; en tanto, luego, conceptos similares fueron reiterados por canciller nacional en los medios informativos. 

Es decir, al parecer Argentina toma con seriedad no solo el tema Malvinas, muy caro a los sentimientos de la gran mayoría de los connacionales, sino también, se ocupa formalmente de la importancia geoestratégica que posee el sur de nuestro país (petróleo en el mar usurpado por Gran Bretaña; pesca ilegal; proyección sobre la Antártida; la importancia de la confluencia de dos grandes océanos, etc.)

A los hechos

Habiendo sido enunciados los objetivos y medidas iniciales del planeamiento, corresponde ahora comenzar a materializar los esfuerzos; es decir, pasar de los anuncios a los hechos. Trato de ser honesto al expresar, que luego de cuarenta años en la Fuerza Aérea Argentina, me surgen ciertas dudas a esta altura del básico análisis que pretendo realizar; la incertidumbre recién mencionada, es consecuente con las experiencias acumuladas durante mi servicio. Aseguro a los lectores, que durante mi profesión intervine en una variedad de planes de desarrollo de la Institución, que fueron oportunamente aprobados, pero terminaron  estancados por falta del presupuesto correspondiente (proyectos que contaban con aprobación dentro de la Ley de Presupuesto vigente, pero luego fenecían por no autorizarse el uso del crédito previamente estipulado) Es decir, una buena parte de lo asignado a Defensa, terminaba utilizándose para componer faltantes presupuestarios en otras áreas de gobierno. Hoy, con la iniciativa expresada al más alto nivel de la dirigencia nacional, de una manera u otra, se estaría aumentando el escuálido presupuesto otorgado a ese rubro (Argentina hasta ahora, compromete el menor porcentaje de su PBI con respecto al resto de los países de Sudamérica) decisión positiva que permite encarar las tareas previstas, y además, fortalece el sentido de pertenencia de los integrantes de las FFAA.

Existe una expresión popular que señala que lo último que se pierde es la esperanza. En lo particular y en acuerdo a toda la información oficial declarada, deseo y espero que nuestro Gobierno Nacional tenga éxito en este proyecto, que no caben dudas será de gran beneficio para el bien común de los argentinos (especialmente en el mediano y largo plazo) pero que además impulsa internacionalmente a nuestro país, a un nivel que hace mucho tiempo supimos alcanzar, para luego deslizarnos lenta pero inexorablemente hacia una precariedad inoperante y llena de limitaciones; amarga realidad de la cual hoy pretendemos escapar.

El pueblo argentino, volcado en su mayoría a favor de la causa Malvinas, hoy realiza un gran esfuerzo para que las cosas mejoren en todas las facetas de su vida diaria; no obstante, por aquello de no perder las esperanzas, se encuentra expectante ante el proyecto presidencial recientemente expuesto; proyecto que supera sobradamente los escarceos y preocupaciones iniciales de una parte de la clase dirigente, ante las elecciones nacionales que se darán recién dentro de un año.

Estimamos que el tema bajo análisis, junto a otros de primera magnitud en tratamiento que inciden pesadamente sobre el bien común de los argentinos, demandará gran entrega y responsabilidad en la dirigencia nacional, asentada tanto en la bancada oficialista como en la opositora; y las actitudes y decisiones que adopten uno como otro sector sobre este asunto, serán un verdadero examen republicano para dichos dirigentes.

Al tanto de lo anterior, me atrevo a expresar que los objetivos expresados desde el Poder Ejecutivo, justificados por el riesgo que afecta nuestra soberanía política y económica en el entorno marítimo del sur del país, y en su proyección sobre el continente antártico, motiven a la clase dirigencial, sin importar su orientación política, a emprender un camino que probablemente se asemeje, a algo así como la quema de las naves que en su momento realizó Hernán Cortés; pues renunciar al propósito de este proyecto, creo escapa a los cálculos de la mayoría de la sociedad, bajo pena de que se califique lo actuado como una estafa a la Patria.

Se entiende que les queda a los responsables del rumbo de la Nación, superar intereses sectoriales y trabajar en colaboración, para alcanzar el legítimo bien común de los argentinos.