Mailén: investigan el entorno familiar
La investigación por el femicidio de Johana Mailén Antonich (24) dio un nuevo giro en las últimas horas a partir del análisis de las cámaras de seguridad del lugar donde fue encontrado su cuerpo y de una pista que llevó a los investigadores hasta el entorno familiar de la joven.
La principal hipótesis que ahora procura establecer la fiscalía es si Mailén fue víctima de una emboscada planificada y si su llegada al balneario Punta Cantera formó parte de una maniobra para llevarla hasta allí.
El fiscal Carlos Russo dispuso la extensión por otras 24 horas del secreto de sumario, mientras se realizan distintas medidas de prueba destinadas a reconstruir las últimas horas de la joven, determinar quiénes tuvieron contacto con ella y establecer qué ocurrió después de su llegada al complejo ubicado entre Punta Mogotes y el Parador Waikiki.
Uno de los elementos que modificó la cronología del caso surgió del análisis de las cámaras de seguridad del propio balneario.
Según pudo saber el diario La Capital, los registros ubican a Mailén el viernes alrededor de las 15 dentro del complejo. En las imágenes se la observa caminando por el predio mientras un hombre la sigue, hasta que ambos salen del campo visual de las cámaras.
Ese sería, hasta el momento, el último registro de la joven con vida. La información resulta de especial relevancia porque inicialmente había quedado asentado que Mailén había llegado al lugar el sábado.
El nuevo registro permitió a los investigadores establecer que en realidad estuvo allí desde el viernes y obliga a revisar parte de la reconstrucción que se había realizado durante las primeras horas de la investigación.
El seguimiento tampoco pudo continuar mediante las cámaras del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) del municipio, ya que, según trascendió, esos dispositivos no se encontraban funcionando al momento de los hechos. De esta manera, todavía no pudo establecerse qué ocurrió con Mailén una vez que dejó de ser registrada por las cámaras del balneario.
ENTORNO FAMILIAR
Mientras se profundiza esa línea, otra pista llevó a la fiscalía hacia el entorno familiar de la víctima.
Una declaración testimonial habría revelado una conversación mantenida el jueves previo entre una mujer y un hombre, en la que se habría hecho referencia al pago de dinero una vez que se concretara el asesinato de Mailén.
A partir de esa información, Russo ordenó un allanamiento en una vivienda de Labardén al 3300, perteneciente a la exsuegra de la joven.
Durante el procedimiento, personal de la DDI Mar del Plata secuestró siete teléfonos celulares, que ahora serán sometidos a peritajes para determinar si contienen comunicaciones, mensajes o cualquier otro elemento que pueda aportar información sobre el crimen.
La mujer no quedó detenida ni pesa por el momento ninguna medida restrictiva sobre ella.
La Justicia busca establecer, en cambio, si el contenido de los teléfonos puede confirmar o descartar la información aportada por la testigo.
En paralelo, los investigadores profundizan un dato que podría vincular esa línea con los dos hombres que permanecen detenidos por el femicidio: Agustín Nicolás Díaz Bartolomé (26) y José Luis Aquino (27).
Según trascendió, Mailén había denunciado al padre de una de sus hijas por un conflicto relacionado con el incumplimiento de la cuota alimentaria y también existían antecedentes de amenazas hacia la joven.
A partir de esa información se habría establecido además una relación de cercanía entre integrantes de la familia de ese hombre y uno de los detenidos.
La fiscalía procura determinar ahora qué alcance tenía ese vínculo y si pudo existir algún grado de planificación o participación de otras personas.
La posibilidad de que la supuesta entrevista laboral haya sido utilizada como una excusa para atraer a Mailén hasta el balneario es precisamente una de las cuestiones que la familia de la joven viene planteando desde el comienzo. Ahora, los nuevos elementos incorporados al expediente llevan a los investigadores a profundizar esa hipótesis.
En ese contexto, María Mariscal, madre de Mailén, aseguró el martes que entregó a la Justicia los mensajes que su hija había intercambiado antes de desaparecer, para que fueran incorporados como prueba y analizados dentro del expediente.
Ese material podría resultar relevante para establecer con quién se comunicó la joven durante las horas previas a su llegada al balneario y, eventualmente, si existió algún contacto relacionado con la supuesta propuesta laboral.
También continúa pendiente el análisis de otros dispositivos y de las comunicaciones que pudo haber mantenido Mailén antes de su muerte. Su teléfono celular, según la información trascendida, todavía no fue encontrado.
Los dos detenidos continúan alojados en la Unidad Penal N° 44 de Batán y hasta el momento se negaron a declarar ante el fiscal Russo. La investigación también mantiene bajo análisis al remisero que trasladó a Mailén hasta Punta Cantera. El hombre se presentó espontáneamente ante la Policía acompañado por un abogado y quedó a disposición de la Justicia.
