Los paros durante el gobierno peronista

"Mientras se creaban sindicatos en el orden nacional (Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza en 1948) se producían algunos conflictos. En septiembre de 1947 los textiles del Gran Buenos Aires, a pesar de la desautorización de la delegación cegetista y de la intervención del sindicato, lograron, aunque a costa de sus comisiones internas, las reivindicaciones solicitadas. Durante esos dos años se registraron otros paros importantes, como el de los portuarios, metalúrgicos de TAMET y el Frigorífico Nacional, todos declarados ilegales por la Secretaría de Trabajo y Previsión.

"(...) Entre fines de 1950 y principios de 1951 tuvo lugar una importante huelga de ferroviarios, el más serio conflicto gremial hasta esa fecha de la era peronista. El reclamo obrero era un pedido de aumento salarial. Mientras la CGT y la Unión Ferroviaria llaman a la reflexión a los huelguistas, el paro fue declarado ilegal y si bien se otorgó el aumento solicitado, la existencia de cesantes impidió que se normalizara el trabajo.

La CGT decidió intervenir la Unión Ferroviaria. Pero esto tampoco dio resultado. La propia Evita "baja" a los talleres intentado solucionar el conflicto, hasta que el 24 de marzo de 1951, el gobierno resuelve la movilización militar de los ferroviarios y dos días más tarde clausura el diario La Prensa, que después será expropiado y en cuya dirección tendrá luego directa intervención la CGT. Hay que señalar que esa actitud de moderación y diálogo la tuvo Eva Perón no sólo con los trabajadores del riel, como en esta oportunidad, sino en muchas otras ocasiones, en que su mediación fue exitosa. Encontraba para ello, como un interlocutor directo y predispuesto, al titular de la central sindical, José Espejo..." (extracto del recientemente aparecido "Breve historia del sindicalismo argentino" de Santiago Senén González y Fabián Bosoer, Editorial El Ateneo).