“Los ejemplos heroicos de Malvinas pueden ser el tónico moral para esta sociedad”

Entrevista con Nicolás Kasanzew, titular de la Dirección Gesta de Malvinas del Senado de la Nación. Yo creo que acá la madre de todas las batallas es la educación, planteó el periodista en relación a los objetivos del cargo que desempeña desde febrero pasado. También habló de su relación con la Vicepresidenta y recordó su experiencia en la guerra.

Nicolás Kasanzew fue el único periodista que cubrió la Guerra de Malvinas de 1982 hasta el último día. Se convirtió también en el único civil en disparar un cañón contra los ingleses en las afueras de Puerto Argentino y con dirección a Monte Longdon.
A su regreso al continente enterado que la mayoría de sus crónicas no habían sido publicadas y las que salieron a la luz modificadas, decidió escribir un libro contando la verdad ("Malvinas a sangre y fuego").
¿El costo? Fue difamado por los militares, prohibido por Alfonsín y debió irse del país para iniciar en los Estados Unidos una exitosa carrera que lo llevó a la CNN, Telemundo, NBC y Univision, entre otros prestigiosos medios de comunicación. En su extensa carrera como corresponsal de guerra cubrió también los conflictos bélicos en Nicaragua, Salvador, Líbano e Irak.
Nunca dejó de batallar contra la desmalvinización. El primer reconocimiento oficial por su cobertura de la Guerra de las Malvinas vino en 1995: fue condecorado con la Orden a los Servicios Distinguidos del Ejército Argentino y con la Medalla del Congreso de la Nación Argentina. Luego de viajes esporádicos a la Argentina, regresó definitivamente al país en 2014.
Algunos años atrás, se había establecido junto a su señora en la ciudad de San Lorenzo, en Santa Fe, sobre el margen derecho del río Paraná. En plena actividad, pero a 320 Km de la ciudad de Buenos Aires, continuó siempre con su incansable labor por la Causa Malvinas con su canal de Youtube entrevistando a veteranos, dando charlas por todo el país y escribiendo nuevos libros.
El 14 de febrero pasado se estableció nuevamente en Buenos Aires. La vicepresidenta Victoria Villarruel lo nombró al frente de la Dirección Gesta de Malvinas del Senado de la Nación. Una nueva reivindicación para su persona y su labor, un compromiso que lo honra –“otra trinchera para luchar por la verdad histórica” en palabras de él- y que a sus 76 años lo asume con la misma fuerza y convencimiento que lo llevó a las islas hace 42 años.
Kasanzew, de ascendencia rusa y nacido en Austria, recibió a La Prensa en uno de los anexos del Senado, sobre la Avenida Entre Ríos, donde funciona la sede de la Dirección que encabeza, a media cuadra del Congreso Nacional.

- ¿Cómo es el vínculo con la Vicepresidente?
- Yo sigo a Victoria Villarruel hace muchos años. Había conocido a su padre en Malvinas (NdR: el teniente coronel (R) Eduardo Marcelo Villarruel, fallecido en 2021. En Malvinas se desempeñó como segundo jefe de la Compañía de Comandos 602, que comandaba Aldo Rico). Yo le saqué fotos y mantuvimos conversaciones. Cuando volví me invitó a dar una charla en Rosario, de donde era él. A la vicepresidente, además, siempre la seguí en sus cruzadas solitarias por las víctimas de la subversión. Admirado del coraje que tenía porque era ella contra el resto del mundo en ese momento. Y cuando gana las elecciones con Javier Milei me invita a la asunción del mando. Fui y días más tarde me pregunta si quería trabajar con ella. Para mí sería un honor, le respondí y me cita en el Senado. Ahí me entero de la existencia de Dirección de Gesta de Malvinas, me lo ofrece y me dice que soy el primero y único candidato que tenía en mente para ese puesto.

- ¿Lo toma como una reivindicación?
- Si lo es por parte de Victoria Villarruel que me ha honrado. Por su puesto que lo es. Y también una continuación, es seguir lo que vengo haciendo desde hace 42 años. Yo nunca he sido funcionario… hasta no me puedo acostumbrar a la idea que soy un funcionario, no me veo como tal.

- Se trata de una dependencia que no es conocida, por lo menos para la mayoría de la sociedad…
- Yo ni sabía de la existencia de esta Dirección y cuando me convocaron me enteré que funciona desde el 2013. Pero un googleaba y no encontraba rastros de ninguna actividad. Evidentemente, en gran parte, era un reducto de ñoquis. Cuando yo llegué había 49 empleados. Ahora, menos de la mitad… traté de quedarme con los que venían.
- ¿Qué opina del rechazo a su nombramiento de parte del bloque kirchnerista en el Senado?
- Me dio bastante orgullo porque me atacaron 33 senadores K. Hubieran venido de a uno por lo menos. Hay ataques que son condecoraciones Yo me preocuparía si los K hubieran aplaudido.

- ¿La Vicepresidente le transmitió alguna directiva?
- Me dijo que lo que ella quería era que se malvinizara desde el Senado. En los estatutos que hay en la creación de esta Dirección decía que básicamente era para asesorar a los senadores. El objetivo de ella es volcar la acción para afuera y su propósito, tal como me dijo, es que los argentinos conozcan a sus héroes de Malvinas.

- ¿Cuál es su objetivo principal al frente de la Dirección?
- Acá llueven pedidos de prótesis o que le deben un ascenso, etc. etc, y son todas cosas que yo no puedo solucionar. Mi objetivo es la divulgación histórica. Yo creo que acá la madre de todas las batallas es la educación y estoy enmarcado en varios intentos de tratar de cambiar las cosas en ese ámbito.

- ¿Por ejemplo?
- Primero y principal hay un programa nefasto del Ministerio de Educación, que ahora es Secretaría, que se llama “Educación y Memoria” que ya desde el vamos el título es una falacia porque tendría que ser “Educación e historia”, en todo caso. Porque la memoria no es algo científico, es parcial y se puede manipular. Y en ese programa está toda la parafernalia de lo que no debe ser enseñado: el adoctrinamiento en materia de demonización de las Fuerzas Armadas, Malvinas como la aventura loca de un general borracho, pro separatismo indigenista, pro aborto, pro ideología de género. Todo eso además fue instituido por ley. Yo creo que fundamentalmente hay que cambiar ese contenido y limpiarlo de toda influencia ideológica. Y que pase a ser lo que debe ser la enseñanza: hechos y no opiniones ni ideologías.

- ¿Tuvo contacto con el área de Educación?
- He tenido una reunión con el secretario de Educación quien me recibió muy amablemente y me dijo que le interesaba mi opinión y que estaba abierto a los cambios Ahora trataré de hacer el seguimiento. La idea es tratar de capacitar a los capacitadores a lo largo y ancho del país. Hay que hablarles a los docentes. Y también estoy embarcado en conseguir la realización de seminarios en el interior del país de capacitación de Malvinas. Acaba de salir y reglamentarse justamente una ley que impone la capacitación de Malvinas en todos los organismos públicos. Acá también vamos a hacer una capacitación siguiendo a esta instrucción. Yo me adelanté un poco y contraté un profesor de historia, Carlos Gigliotti, que comenzó por capacitar a la gente de la Dirección.

- ¿Se encuentra limitado para llevar adelante sus proyectos?
- Proyectos hay muchos, el problema es que choca con la cuestión dinero. Yo por ejemplo quería sacar un libro convocando a intelectuales nacionales: “La gesta de Malvinas en el pensamiento nacional”, pero veo muy duro que haya dinero para editarlo. También me gustaría hacer material para las escuelas sobre Malvinas, pero todo eso implica gastos y es una asfixia económica horrible. Yo acá no tengo ni caja chica.

VALORES DE MALVINAS
- ¿Qué acontecimientos lo marcaron en Malvinas?

- Hubo varios hechos que me impresionaron mucho. De cajón la actuación de nuestros pilotos de la Fuerza Aérea. Fue David contra Goliat a la enésima potencia. Teníamos aviones modelo 50 contra fragatas modelo 80. Sin embargo, suplieron esa diferencia tecnológica con coraje, con pericia y con esa mística religiosa que tenían los pilotos.

-¿Y hechos que le hayan transmitido valores?
- Los numerosos casos de amor al prójimo. Se sostiene con justa razón que uno combate por la Patria. Un concepto hermoso, pero de tan elevado llega a ser una entelequia, una abstracción. En lo concreto, en la guerra, el amor a la Patria es el amor al soldado que está a la derecha, a la izquierda y que por ahí ni se sabe el nombre. Y eso se ha manifestado muchas veces en muchísimos casos.

- ¿Recuerda algunos en particular?
- Si, yo estaba en la base de Puerto Argentino cuando el 1° de mayo nos bombardearon los aviones ingleses y después nos estaban cañoneado los buques. La estábamos pasando muy mal y en determinado momento vimos tres puntitos que pasaron por sobre nuestras cabezas, eran tres aviones que atacaron a la flota y uno de los buques ingleses se fue humeante. Tiempo después de la guerra, le pregunté al comandante de esa escuadrilla, Roberto Di Meglio: “¿En ese momento que te motivaba… que sentías, porque lo hacías?”. Y me respondió: “No lo hice por la Patria, no lo hice por la victoria, no lo hice por la gloria, lo hice porque dos semanas antes había estado en Malvinas y vi a mis camaradas cavando trincheras y no los iba a dejar solos”.
Otro hecho fue cuando salen a buscar a los puestos sobrevivientes del Crucero ARA General Belgrano, no se sabía si había quedado alguien vivo. Salen en un avión Neptune de la Armada Argentina tan viejo que tuvieron que sacarlo de circulación en esa misma campaña de Malvinas. Vuela y vuela, pero no encuentra a los náufragos y llega a lo que los pilotos llaman en su jerga “el punto de lotería”, o sea, a partir de ahí tenés que volver o no te va a alcanzar el combustible y te vas a caer en el medio del mar. Sin embargo, el comandante Pérez Roca habla con la tripulación y le dijo: “sigamos” y los diez respondieron: “seguimos”. Y vuelan media hora mas y avistan las balsas y salvan 770 vidas. Además, como había mucha bruma se quedan orbitando sobre las balsas hasta que llega el primer buque de rescate y al mismo tiempo al estar ahí orbitando le daba animo a los que estaban abajo. Y vuelven al continente, como me dijo Pérez Roca, no con la última gota de combustible sino con el olor a la última gota de combustible. Y todo eso…por amor.

- ¿Malvinas puede ayudar hoy a nuestro país?
- Malvinas es el futuro, los valores de Malvinas son el futuro de la Argentina. El ejemplo de los héroes de Malvinas son los arquetipos que necesita la sociedad, porque los héroes son los transmisores y portadores de los valores eternos. El ejemplo de los héroes eleva la vara y al observar al héroe también se eleva la sociedad. Podemos usar los ejemplos heroicos de Malvinas como tónico moral para esta sociedad.

- ¿Cuáles son esos valores?
- El amor al prójimo, la magnanimidad, el valor, el coraje, el desprendimiento y la fe. Todos esos son valores que no se pueden transferir con discursos, sobre todo a los jóvenes que son muy refractarios, sino que se transmiten de corazón a corazón, de generación en generación y con el ejemplo de los arquetipos.