CINE
‘Los domingos’, un filme que interpela e incomoda
La producción española ganadora de cinco Premios Goya y de la Concha de Oro a Mejor película en San Sebastián.
‘Los domingos’ (España-Francia, 2025). Guion y dirección: Alauda Ruiz de Azúa. Actores: Blanca Soroa, Patricia López Arnaiz, Miguel Garcés, Juan Minujín. Duración: 115 minutos. Clasificación: apta para mayores de 13 años.
Parece mentira pero en el último tiempo, uno de los valores más destacados en el mundo del cine es la originalidad. Lo que antes era un aspecto basal, el de tener una historia novedosa para contar, después de tantas producciones, remakes, reboots, spin-off y versiones libres “del clásico tal…”, que una película se construya sobre un relato inédito es para tener en cuenta, sobre todo cuando ninguna de sus áreas falla. Cuando todas las decisiones germinales son acertadas y cuando el casting, carente de superestrellas internacionales, brilla en bloque, sin fisuras, como un todo contundente que avanza y pulveriza las casi dos horas del relato.
‘Los domingos’ se detiene en la vida de la joven Ainara (Blanca Soroa), de 17 años, justo cuando debe decidir qué hacer de su vida y mientras sus hormonas están en plena ebullición, frente a la oferta y demanda de propuestas adolescentes. Sus amigos se van testeando en la vida poscolegio secundario y ella entra en una especie de remolino donde se conflictúa por seguir las pulsiones de la edad o escuchar esa llamada que proviene del convento en el que estudia, donde los hábitos le ofrecen una vida de fe y castidad. Ser o no ser monja, esa es la cuestión.
LA FAMILIA
Alrededor, su familia. Iñaki (Miguel Garcés), un padre indolente con ansias de grandeza; Maite (Patricia López Arnaiz), una tía más terrenal, que pretende que su sobrina tenga una juventud tradicional, basada en la prueba y error; Pablo (Juan Minujín), tío político y pareja de Maite, que representa al hombre ubicado en tiempo y espacio, sin dobleces y replegado a la realidad. Si ellos representan lo fáctico, Ainara tiene para comparar. La diferencia la hace la ausencia de su madre, quien falleció hace algunos años y se presenta en la medallita que cuelga de su cuello. Ahí pareciera estar uno de los factores decisivos: a quien ella necesita o extraña, no está en el plano humano.

Juan Minujín obtuvo una nominación al Premigo Goya como Actor de reparto por este filme.
Otro de los grandes aciertos de la directora Alauda Ruiz de Azúa es contar la historia de Ainara mostrando distintas realidades y momentos de la vida. No se detiene en la convicción de una joven que disfruta del lugar donde estudia desde que era una niña junto a sus tutoras celestiales, sino que en paralelo nos abre el telón de la existencia adulta, con sus miserias, fracasos, torpezas, obligaciones e ilusiones. Y en ese escenario, la relación de Maite con Pablo es fundamental. Más allá del magnetismo actoral de López Arnaiz y Minujín, el amor que representan es un lugar común del matrimonio convencional. La inacción del padre también es otra pauta de vida que pone su ladrillo en la construcción de la pieza terminada.
‘Los domingos’ es cine del incómodo, del que se disfruta desde la interpelación. Que nos quita del lugar de testigo y nos vuelve jurado. Ese que nos obliga a pensarnos dentro de la historia y decidir si actuaríamos como el padre de Ainara o como la tía. De aplaudir o reprochar el monólogo de Minujín. De recordar que el séptimo arte no sólo sirve para pasar el tiempo, sino para enriquecernos con historias que no teníamos en nuestro radar.
Calificación: Muy buena
