SIETE DIAS DE POLITICA

Lo que cambia y lo que no con la defenestración de Adorni

La destitución del jefe de Gabinete significó un revés para Karina Milei. El ascenso de Santilli, en tanto, posiciona a un negociador para las reformas pendientes, en especial la política.

Karina Milei había ganado gran influencia en la interna de palacio tras el éxito de su estrategia electoral de octubre del año pasado. Lamentablemente para ella, la rifó casi toda apostando al blindaje de Manuel Adorni.
La secretaria general de la Presidencia había conseguido hasta desplazar a Santiago Caputo, pero con el exjefe de gabinete hizo un mal cálculo y terminó retrocediendo varios casilleros. Su error le produjo al Presidente un desgaste desproporcionado y por un momento lo expuso al riesgo de una crisis política en el Congreso. Un daño tan gratuito como autoinfligido.

Ese fracaso no altera, sin embargo, la ecuación de poder dentro del gobierno, porque la hermana del Presidente seguirá siendo su principal consejera. Lo que cambia son los protagonistas como consecuencia del ascenso de Diego Santilli, un negociador paradigmático de la vieja política.

Lo que resta saber es si el gobierno actuará a partir de ahora bajo el consejo que Tancredi le dio a su tío, el príncipe de Salina, en la novela “Il Gatopardo”: “Si queremos que todo siga igual es necesario que todo cambie”. Si erradicará las diatribas “anticasta” para lograr la reelección de su jefe político actual, negociando con gobernadores de la oposición las reformas necesarias para que Milei continue en su cargo hasta 2031.

La jura de Santilli fue una exhibición de la “vieja” política. Más de una docena de gobernadores asistieron a la Casa Rosada y circuló fuerte la versión de un principio de acuerdo sobre la reforma electoral, proyecto clave para asegurar el triunfo de La Libertad Avanza el año próximo. De acuerdo con esas fuentes, el mensaje trasmitido por el flamante jefe de Gabinete al Presidente es que no se debe avanzar con candidaturas provinciales que “incomoden” a los aliados.

El proyecto oficial para eliminar las primarias abiertas simultáneas y obligatorias está paralizado en el Parlamento por falta de votos como ya había sido advertido por Patricia Bullrich e ignorado por Karina Milei. Ahora se analiza una alternativa de suspensión de las PASO, más habilitación de colectoras que, de ser aprobado, permitiría a los caciques provinciales colgarse de la candidatura de Milei.

En resumen, Karina Milei asumió directamente la jefatura de la mesa política del gobierno y la llenó de sus fieles. La convocó para pasado mañana en una señal de que conserva la iniciativa, pero las medidas que surjan de ese cenáculo deberán obedecer a una lógica más negociadora que decisionista.

De manera simultánea con el nombramiento de Santilli en la jefatura de Gabinete el presidente Javier Milei anunció que su prioridad en el Congreso era la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para impedir que próximos gobiernos populistas usen la entidad para financiar el gasto público con emisión espuria. Pero la propuesta tiene apenas valor retórico. Con distintas versiones de la Carta Orgánica todos los gobiernos de los últimos 80 años emitieron de manera salvaje disparando varias hiperinflaciones. Son las decisiones políticas, no las leyes las que evitan las crisis económicas.

La prioridad absoluta del gobierno es la reforma electoral (no está para retóricas) y a su sanción va a apostar todo su activo político en el Congreso.

La ascensión de Santilli es, por otra parte, una jugada a varias bandas. Consolida la presencia de ex dirigentes del PRO en las tareas de operación política. No sólo fortalece a Bullrich en el Senado, sino también a Christian Ritondo, líder del PRO, en la Cámara de Diputados.
La cooptación de dirigentes del PRO y su ubicación en lugares estratégicos de poder arrincona cada vez más a Mauricio Macri que se acerca rápido a la jubilación. El desbande de exmacristas se acelera y hasta se le rebelan dirigentes que hasta hace poco nadie hubiera imaginado (ver “Un keynesiano inesperado” en “Visto y Oído”). Lo que no lograron en 2019 ni Rodríguez Larreta, ni Carrió, pasar a retiro a Mauricio Macri, lo está consiguiendo el gobierno libertario.

Por otra parte, la suspensión de las PASO tiene como blanco principal al peronismo, partido en el que la grieta se profundiza. A las embestidas del kirchnerismo contra Axel Kicillof hasta ahora responde el jefe de gabinete Carlos Bianco, porque el gobernador se mantiene alejado de un enfrentamiento desgastante. En realidad, con Cristina Kirchner presa e inhabilitada el único que tiene algo que perder con una interna descontrolada es él.
Sin PASO, CFK amenaza a Kicillof con partir la oferta electoral peronista. Kicilllof trata de mostrar que es el único peronista capaz de recuperar el poder, pero si no se somete a las exigencias de la expresidenta su posibilidad de derrotar a Milei son remotas.