Leyenda húngara del ajedrez, Judit Polgar, rechaza la nominación presidencial

 

Budapest (Xinhua) — La leyenda del ajedrez húngaro, Judit Polgar, rechazó el lunes una propuesta para convertirse en la próxima presidenta del país, al señalar que no se sentía “capaz de unir” a la nación.

Polgar anunció su decisión en las redes sociales, un día después de que el primer ministro Peter Magyar dijera que le pediría que asumiera el cargo de jefa de Estado de Hungría.

La nominación de Polgar se produjo tras un llamamiento público del partido húngaro Tisza para que los ciudadanos recomendaran candidatos a la presidencia. Posteriormente, su nombre fue respaldado por un grupo de 16 figuras húngaras destacadas.

“No me siento capaz de asumir la responsabilidad histórica de unir a una nación dividida. Por lo tanto, debo rechazar respetuosamente la nominación”, escribió Polgar.

Polgar agradeció a quienes la habían propuesto y elogió a Magyar por buscar un candidato independiente y no partidista a pesar de la mayoría parlamentaria de su partido. También se comprometió a apoyar a un nuevo presidente de la República, independiente y ampliamente respetado, para lograr esos objetivos.

Hungría busca un nuevo presidente después de que las enmiendas constitucionales aprobadas la semana pasada pusieran fin al mandato del presidente Tamas Sulyok a partir del lunes. Según la Constitución, el Parlamento debe elegir un nuevo jefe de Estado en un plazo de 30 días.

Hasta que asuma el cargo un nuevo presidente, las funciones presidenciales serán ejercidas por la presidenta de la Asamblea Nacional, Agnes Forsthoffer. Aún no se ha anunciado ningún candidato sustituto.

En una publicación en la red social Facebook, Magyar había descripto a Polgar como una figura “sinónimo de talento y perseverancia”, y agregó que el país necesita “unidad, paz y una presidenta de la que cada húngaro pueda sentirse orgulloso”.

Polgar, nacida en Budapest en 1976, es una gran maestra de ajedrez y cinco veces campeona de la Olimpiada de Ajedrez.

Una enmienda que encendió la polémica

En un comunicado en video, Sulyok indicó que firmó la enmienda debido a que “no tenía medios constitucionales para actuar en contra de ese instrumento, la cual incumple los principios constitucionales, pero fue adoptada por la Asamblea Nacional (Parlamento)… a través de un procedimiento legal”.
El primer ministro, Peter Magyar, celebró la firma y expresó que esto “removió el último obstáculo para implementar nuestras decisiones conjuntas”.
Destacó que “la base moral de la nominación solo puede venir de la confianza de la sociedad”.
Sulyok había sido electo por el entonces Parlamento húngaro de mayoría Fidesz en 2014 para un período de cinco años y su mandato originalmente vencía en marzo de 2029.
Sin embargo, Magyar en repetidas ocasiones instó a Sulyok a renunciar, acusándolo de servir a los intereses del anterior gobierno de Fidesz.
La enmienda constitucional para terminar su mandato fue adoptada por el Parlamento a principios de esta semana luego de que el partido gobernante del primer ministro, Peter Magyar, aseguró las mayorías de dos tercios necesarias para enmendar la constitución.
De acuerdo con la Constitución, el Parlamento debe elegir a un nuevo presidente mediante votación secreta dentro de un periodo de 30 días.
Cualquier ciudadano húngaro de 35 o más años de edad es elegible para el puesto si es nominado por lo menos por una quinta parte de los diputados, o 40 miembros del Parlamento.
Hasta que el nuevo jefe de Estado tome posesión, los poderes presidenciales serán ejercidos por la presidenta del Parlamento, Agnes Forsthoffer.
El nuevo jefe de Estado asumirá el cargo el octavo día después de que los resultados de las elecciones sean oficialmente anunciados.
Magyar expresó que quiere nominar a un candidato capaz de representar la unidad de la nación y de ganar el apoyo de los diputados de la oposición, aunque aún no ha nombrado a un candidato.
También explicó que la enmienda constitucional se entiende como un acuerdo temporal y que Hungría eventualmente introducirá elecciones presidenciales directas bajo una nueva constitución que será aprobada por referéndum.