León XIV pide atender los suicidios en Uruguay, recibe las llaves de Montevideo y llama a rezar por las vocaciones

Montevideo (EFE) - El papa León XIV pidió este viernes desde Uruguay prestar atención a la problemática del suicidio y garantizar el acompañamiento sanitario, familiar y comunitario de quienes atraviesan situaciones de sufrimiento, durante su discurso ante las autoridades del país, donde también defendió la dignidad de los no nacidos y la protección de la vida en todas sus etapas.

"La soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo", afirmó el pontífice en la Plaza de la Independencia de Montevideo, ante miles de personas, al referirse a una de las principales preocupaciones de la sociedad uruguaya, que registra la tasa de suicidios más alta de Latinoamérica.

"Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad resultan inseparables. Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia", agregó León XIV.

Uruguay registra 19,16 muertes por suicidio por cada 100.000 habitantes, según datos de 2025 del Ministerio de Salud Pública.

En un país que ha legalizado el aborto y recientemente la eutanasia, el Papa también defendió la protección de los no nacidos, al afirmar que quien todavía no ha nacido "pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo".

"Su dependencia absoluta de la madre no disminuye la dignidad que le corresponde ni la protección que merece", expresó el pontífice, quien sostuvo que la Iglesia desea colaborar con quienes trabajan para aliviar el dolor y acompañar a las personas cuando este no puede ser eliminado.

León XIV recordó que recientemente experimentó en primera persona las limitaciones que impone la enfermedad y que recibió cuidados por los que está "profundamente agradecido". Esa experiencia, explicó, lo llevó a pensar en quienes carecen de medios para obtener un diagnóstico oportuno o acceder a los tratamientos necesarios.

"Procurar que la atención sanitaria esté al alcance de cada persona, independientemente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda sociedad", señaló.

El Santo Padre también se refirió a la educación, el empleo y los cambios tecnológicos. En ese sentido, pidió que la formación de los jóvenes les permita incorporarse al mercado laboral y adquirir autonomía, y advirtió sobre la necesidad de evitar que los trabajadores sean reducidos a "una simple pieza prescindible dentro del proceso productivo" ante el avance de la inteligencia artificial.

Durante su discurso, León XIV defendió asimismo la convivencia entre creyentes y no creyentes y sostuvo que el carácter laico del Estado debe garantizar un espacio de libertad y respeto, sin que ello implique que la dimensión religiosa quede confinada al ámbito privado.

LAS LLAVES DE MONTEVIDEO

En el marco de su primera jornada en Uruguay, el pontífice mantuvo una reunión bilateral de aproximadamente 30 minutos con el presidente Yamandú Orsi y posteriormente recibió las llaves de Montevideo de manos del intendente de la capital, Mario Bergara.

El encuentro con el mandatario se desarrolló en el edificio ejecutivo José Artigas, frente a la Plaza de la Independencia. Orsi explicó posteriormente que conversaron sobre la situación mundial y aspectos de sus respectivas vidas. También contó que le habló al Papa sobre el momento en que tomó la primera comunión y sobre su vida en el barrio.

"Para el Uruguay todo es una señal maravillosa que nos ayuda en la autoestima como país, porque alguien que nos visita con tanta dedicación, no nos olvidemos que fue operado hace poco y dijo: "Yo voy a ir". Su mensaje es bastante rico", expresó el presidente en declaraciones al Canal 4 local.

Antes de la reunión, Orsi le obsequió al pontífice una manta confeccionada artesanalmente con lana merina y un apero criollo, dos elementos representativos de la producción lanera, los oficios artesanales y las tradiciones rurales uruguayas.

Por su parte, León XIV le entregó una carpeta con reproducciones facsimilares de nueve grabados y un dibujo de los siglos XVI al XVIII relacionados con la evolución arquitectónica y urbana de la basílica de San Pedro, conservados en la Biblioteca Apostólica Vaticana.

Tras el encuentro, el Papa se trasladó al Cabildo de Montevideo, donde recibió las llaves de la ciudad y firmó el libro de honor. "Encomiendo al Señor a esta querida Ciudad de Montevideo y a todos sus habitantes. Que su amor ilumine sus caminos y haga florecer entre ustedes la paz, la fraternidad y la esperanza", escribió.

UN LLAMAMIENTO POR LAS VOCACIONES

En su encuentro con el clero uruguayo en la Catedral Metropolitana de Montevideo, León XIV pidió a los obispos de todo el mundo que organicen jornadas de oración y ayuno en sus diócesis para promover las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

El pontífice recordó que en 2024 el seminario interdiocesano uruguayo no recibió nuevos candidatos, una situación que llevó a numerosos fieles a reunirse para rezar y ayunar con el objetivo de pedir el surgimiento de nuevas vocaciones.

"Hoy damos gracias porque varios jóvenes han comenzado su camino en el seminario y en la vida consagrada y están sentados en medio de nosotros. ¡Qué alegría saber que siguen naciendo respuestas generosas al amor de Cristo!", expresó.

A partir de esa experiencia, invitó a sus hermanos obispos de todo el mundo a promover iniciativas similares. "Que las parroquias, las familias y las comunidades religiosas se unan en esta súplica. ¡Que el ejemplo de esta tierra anime a muchos otros a pedir con la misma confianza!", afirmó.

León XIV inició así su primera gira por Latinoamérica, que también incluirá visitas a Argentina y Perú.