León XIV cuestionó la cultura de la aprobación y llamó a una vida más sencilla

Durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa cuestionó la búsqueda de aprobación y consenso social, llamó a una vida más sobria y profunda, y pidió oraciones por la unidad de los cristianos y por las víctimas de la violencia y las inundaciones en África.

El papa León XIV criticó este domingo la “importancia excesiva” que la sociedad actual le otorga a la aprobación, al consenso y a la visibilidad, y advirtió que esa lógica termina condicionando las ideas, los comportamientos y los estados de ánimo de las personas. El mensaje fue pronunciado durante el rezo del Ángelus, ante miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro.

“Asistimos a una exaltación de la visibilidad y del éxito que no trae verdadera felicidad”, sostuvo el Pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico. En ese sentido, alertó que la búsqueda permanente de reconocimiento social puede provocar sufrimiento, divisiones y vínculos frágiles, al dar lugar a “estilos de vida y de relación efímeros, decepcionantes y oprimentes”.

León XIV remarcó que la alegría auténtica no se encuentra en “ilusiones pasajeras de fama o éxito”, sino en saberse amado por Dios. “No necesitamos estos sucedáneos de la felicidad”, afirmó, y exhortó a los fieles a no malgastar tiempo ni energías en lo que es “mera apariencia”.

En su reflexión, el Papa llamó a valorar las cosas simples, las palabras sinceras y una vida marcada por la sobriedad y la profundidad espiritual. También invitó a encontrar, en la rutina diaria, espacios de silencio para rezar, reflexionar y escuchar, como forma de fortalecer la vida interior frente a las exigencias del mundo contemporáneo.

Durante el Ángelus, el Pontífice recordó además que la próxima semana estará dedicada a la oración por la unidad de los cristianos, una intención que, según subrayó, debe ir acompañada de un compromiso concreto por la paz. “Invito a todas las comunidades católicas a reforzar las oraciones por la plena comunión entre todas las Iglesias cristianas”, expresó.

Por último, León XIV manifestó su cercanía con las poblaciones afectadas por los conflictos y las catástrofes naturales en África. En particular, pidió oraciones por la República Democrática del Congo, donde la violencia obligó a miles de personas a desplazarse hacia Burundi, y por las víctimas de las inundaciones que azotaron el sur del continente. “Deseo asegurar mis oraciones y la solidaridad de la Iglesia con quienes sufren”, concluyó.