León XIV a la sociedad civil: Sean hilos para tejer redes

Madrid - León XIV animó este domingo a la sociedad y a las instituciones a ser los "hilos" para "tejer redes" e impulsar un diálogo social centrado en la dignidad humana y el bien común, en el que la Iglesia, con sus errores y aciertos, anhela participar en contacto con el mundo contemporáneo.
En un encuentro con personalidades del mundo de la cultura, el arte, la economía y el deporte, organizado en el Movistar Arena, el pontífice lanzó varias peticiones dirigidas esos grupos humanos.
Instó a que "la actividad empresarial no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses;, a la universidad le pidió que "no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad"; llamó al mundo del arte a que "no tenga como fin sólo a las élites; y apeló a que "el deporte no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio".
En esa labor de tejer redes y construir el diálogo social, solicitó además "cuidar el lenguaje que se utiliza: escrito, oral y, en el entorno digital, también el de las imágenes; porque la comunicación nunca es neutral".
"Toda expresión habla, transmite; puede herir o sanar, destruir expectativas o abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza en la posibilidad de construir juntos algo genuinamente humano", recordó León XIV, tras afirmar que "la Iglesia, consciente tanto de sus aciertos como de sus errores a lo largo de la historia, anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo".

QUE HERENCIA DEJAMOS
A los 15.000 participantes en el encuentro, que le recibieron con una larga ovación, el pontífice les lanzó además el siguiente interrogante: "¿Qué herencia estamos dejando al futuro y, por ende, qué tipo de comunidad estamos construyendo?".
Una pregunta que formuló tras escuchar a varios ponentes con los que coincidió en que "nuestras sociedades tienen una extraordinaria capacidad para producir, innovar y comunicar". "Sin embargo, parece que todavía necesitamos aprender a custodiar el alma de aquello que esta genera", advirtió.
Robert Prevost afirmó que para contestar sobre qué valores "estamos preservando y cuáles estamos dejando morir" es necesario "un diálogo social que podemos comparar con el arte de tejer redes, que implica encuentro, escucha, diálogo y respeto".

RAICES CRISTINAS
El pontífice aprovechó este discurso para reivindicar la importancia de las raíces cristianas de Europa: "Cabe preguntarse con honestidad si el mundo, y en particular Europa, habría forjado su identidad sin la huella espiritual que ha impregnado su historia".
"¿En serio es posible creer que la Europa, a la que tanto amamos, sería ella misma sin la huella de la fe?", preguntó al auditorio.
El papa instó, una vez mas, a no ignorar "que la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y a la Iglesia".
Antes de las palabras del papa, tomaron la palabra, entre otros el actor Antonio Banderas, quien afirmó que el "arte debe de ser una alternativa a la violencia", y destacó que no solo es belleza, es también "pregunta, reflexión, contraste y revolución", además de la voz de alerta para las sociedades que se han "acostumbrado a la injusticia". Por su parte, los máximos representantes de la patronal y de los sindicatos reivindicaron juntos ante el papa León XIV el valor del diálogo social y la negociación colectiva para afrontar con un nuevo contrato social los desafíos a los que se enfrentan empresas y trabajadores.
Tras bendecir a los asistentes, el Papa abandonó el recinto para cenar en la residencia del cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo.