Paul Alone llega por primera vez a la Argentina:
“Las canciones son más listas que uno”
Paul Alone llega por primera vez a la Argentina después de una gira por España que incluyó varios sold out. El cantautor y músico español desembarca en Buenos Aires para presentar Nada es verdad, todo está permitido, su último trabajo discográfico, en el marco de una gira que ahora lo llevará por distintos escenarios de Latinoamérica.
Nacido en Pamplona, Navarra, Paul Alone comenzó su camino en la música desde muy joven y construyó una carrera marcada por una identidad artística muy personal. Su nombre comenzó a ganar popularidad a partir de su participación en La Voz, donde formó parte del equipo de Melendi. A partir de allí desarrolló un recorrido independiente, con canciones que combinan pop, rock y una fuerte impronta de autor.
INDEPENDENCIA
Con el paso de los años, el artista fue consolidando una relación cada vez más directa con su público y una forma de entender la música alejada de las fórmulas tradicionales de la industria. Esa búsqueda de independencia alcanza una expresión particular en Nada es verdad, todo está permitido, un álbum en el que Paul Alone compuso, grabó y produjo las canciones, además de involucrarse en aspectos visuales y artísticos del proyecto.
El disco representa también una etapa de cambios personales. Sus experiencias, viajes y momentos de introspección se trasladaron a canciones en las que aparecen temas como la felicidad, la vida, la libertad, la soledad y la necesidad de encontrar respuestas en el propio camino.
Días antes de presentarse en la Argentina, el cantautor habló con La Prensa sobre el desafío de cruzar el Atlántico, el proceso de creación de su último disco, sus experiencias personales y lo que espera encontrar durante su primera gira por Latinoamérica.
-Llegás por primera vez a Argentina después de una gira con varios sold out en España. ¿Qué significa cruzar el Atlántico y encontrarte con un público que ya conoce y canta tus canciones?
-Significa entender que las canciones son más listas que uno. Yo escribo encerrado en un pueblo de Navarra, pensando en mí y en poco más, y resulta que eso viaja diez mil kilómetros y aterriza en la vida de gente que no conozco. No hay manera de acostumbrarse a eso, pero es increíble. Y luego está lo otro: en España ya sé qué esperar de una sala. En Buenos Aires no tengo ni idea. Eso me pone nervioso en el buen sentido, que es como creo que hay que estar siempre.
-En ‘Nada es verdad, todo está permitido’ compusiste, grabaste, produjiste y hasta diseñaste el disco. ¿Por qué necesitabas tener el control de todo el proceso?
-Porque con la industria había perdido la ilusión con la que empecé en la música. No es que nadie me hiciera nada terrible, pero sí que hubo decisiones que tomó gente por mí y que yo no quería. Y eso, sumado, te va alejando. Lo que necesitaba era reconectar con el Pablo artesano. Con el tío que hace las cosas él, con las manos, no con una estructura que te lo resuelve todo y te va guiando. Ese era el objetivo del disco entero: volver a ese sitio. Para mí ya no es tanto un lanzamiento como una declaración de principios. El título lo dice: si no hay una manera correcta de hacer esto, entonces todo está permitido. Empezando por hacerlo tú.
Un disco hecho desde la libertad
Nada es verdad, todo está permitido no solo representa una nueva producción discográfica para Paul Alone, sino también una nueva manera de relacionarse con la música. El artista decidió involucrarse en cada etapa del proyecto y recuperar una forma de trabajo más artesanal, lejos de las estructuras que habían condicionado parte de su carrera.
-El concepto del álbum está muy ligado a la libertad. ¿Qué te permitiste hacer en este disco que antes no te hubieras animado?
-Esperar. Suena tonto, pero es lo más grande. Poder grabar el día que estoy bien y no el día que toca. Repetir una toma cuarenta veces sin que nadie mire el reloj. Esa pureza solo la consigues cuando el proceso es tuyo de arriba abajo. Y me permití decir que no. A colaboraciones, a canciones que sonaban a guay pero no eran mías y a consejos.
-En tus canciones hablás mucho de la felicidad, la vida y las experiencias personales. ¿Qué aprendiste de vos mismo durante el proceso?
-Que aguanto mejor solo de lo que creía. Hice un viaje a la India por mi cuenta y un retiro de diez días en silencio, y esas dos cosas me dieron una prueba física de algo que hasta entonces solo intuía: que no necesito tanto como pensaba, y que casi todo pasa. Aplicado al disco: aprendí que mi trabajo no es tener respuestas. Durante años escribí buscando conclusiones. Ahora escribo para dejar constancia de la pregunta.
-Después de España, empieza tu aventura por Latinoamérica. ¿Qué esperás encontrar en Argentina y qué te gustaría que el público descubra de Paul Alone sobre el escenario?
-Espero encontrarme con un público que escucha las letras. Es la fama que tiene Argentina y ojalá sea verdad, porque es donde yo pongo casi todo. Y me gustaría que descubran que en directo no soy exactamente el tipo del disco. Hay más ruido, más cuerpo, más riesgo. El disco es una fotografía; el concierto es lo que pasó antes y después de esa foto.
La llegada de Paul Alone a la Argentina marca así un nuevo capítulo en una carrera construida desde la independencia y el vínculo directo con sus seguidores. Con Nada es verdad, todo está permitido, el cantautor no solo presenta nuevas canciones, sino también una declaración sobre la manera en que quiere continuar haciendo música: con libertad, sin fórmulas y manteniendo el control sobre su propia obra.
La cita para poder disfrutar de este artista sin igual será este domingo 30 de agosto de 2026 en Niceto Club, Cnel. Niceto Vega 5510, CABA
