LA VISION LIBERAL PARA UN NUEVO PAIS

La paciencia, el arte de saber esperar…

A solo poco más de dos años de la administración del gobierno del presidente Milei, las variadas formas de protesta que se dan en la República alimentadas por sectores opositores, generalmente de izquierda, están tratando de dar la impresión a la gente de que estamos cercanos a una crisis social.

Es una de las formas de desprestigiar a un gobierno que justamente trata de dejar atrás la herencia recibida por los nefastos gobiernos anteriores, los cuales implementaron un modelo socialista, intervencionista, dirigista, estatista e inflacionario.

Es el modelo que permitió desmoronar no solo la economía sino también la Justicia y la moral pública. La solución para no llegar a una crisis social fue cambiarlo por un sistema de extracción liberal.

IMPACIENCIA RADICAL

Pasemos a los problemas que aún subsisten y hacia los que mucha gente tiene como respuesta una impaciencia radical: alta tasa de desempleo, recesión en algunos sectores de la actividad económica, corrupción, desprestigio del Congreso y otras instituciones, todos causados por el dirigismo estatal de décadas anteriores, salvo contadas excepciones, como fueron los gobiernos del Dr. Frondizi y el Dr. Menem.

Terminar con ellos no es posible en tan poco tiempo, si lo hiciera este gobierno seria Mandrake, el mago. Sin embargo, se observa que las medidas liberales llevadas a cabo por el Presidente están dando resultado, no hay más que ver cómo va disminuyendo el índice inflacionario.

Es cierto que animarse a prescindir de la emisión espuria de moneda no es gratis, produce necesariamente una cierta recesión y desempleo. Pero, en vez de adjudicarlo como error del gobierno habría que verlo en su verdadera dimensión: son parte de los desordenes heredados, de entre ellos no se debería olvidar los innumerables años de deformación de la estructura productiva, la cual no podía sostenerse más con privilegios y subsidios financiados con la emisión monetaria.

Vivimos décadas donde se la desfiguró porque se pretendió sostenerla artificialmente mediante privilegios, subsidios y emisión. Es así como con el nuevo plan económico, al intentar suprimir esos errores, la recesión sigue afectando a algunos sectores: al cortarse la financiación emisionista muchas actividades dejan de funcionar y el desempleo es inevitable hasta que se recupere la economía.

Ello no quiere decir que no se vaya progresando en varios rubros gracias al cambio de modelo: libertad económica, economía de mercado, apertura de la economía e intentos por llegar a la estabilidad monetaria, en reemplazo de la dictadura económica, el estatismo, los controles, las regulaciones y el emisionismo que provocaba inflación y aun hiperinflación.

EL VUELCO

Se está tratando de provocar un vuelco de una economía socialistoide a una liberal, estamos en una época de transición ya que los objetivos no se pueden realizar muy rápido. De todas formas están en la gatera inversiones proyectadas por miles de millones de dólares que asegurarán la continuidad del proceso por un buen número de años, si la imprescindible confianza de la gente sigue acompañando.

Para quienes están soportando este periodo de transición se están tomando medidas de ayuda para paliarla, como una compensación transitoria por desempleo, ayuda estatal para atender a las personas más necesitadas a través de organizaciones privadas sin fines de lucro, comedores escolares y centros que proveen alimentos a las familias más pobres entre otras medidas sin, por ello, crear artificialmente empleos, medida que no ha funcionado en el pasado.

A las empresas privadas que han vivido de subsidios y dádivas, se les debería dar un plazo prudencial para su reconversión antes de quitarle toda la ayuda, lo necesitan para transformarse en competitivas.

El año que viene va a ser difícil por lo cual se tendría que seguir con las políticas liberales que han demostrado su efectividad en otras partes del mundo, sin volver al estatismo, los controles, la inflación.

Ojalá no se le tuerza el brazo al gobierno y este corrija algunos errores en la instrumentación del cambio de modelo. Los dos años de gobierno, a pesar de las grandes dificultades que se tuvieron que enfrentar para poder lanzar el ambicioso programa, en pos no solo de mejorar la economía, sino también de divulgar los principios de la filosofía de la libertad y su aplicación práctica en la Argentina, han sido muy importantes.

EL ORDEN ESPONTANEO

Entre varias cosas positivas, como es bajar los índices de inflación, también se está haciendo visible, tal como nos enseñó Friedrich Hayek, que la justicia social no adquiere sentido en el contexto de la organización deliberada, por completo ajena al orden espontáneo de la sociedad.

Ésta no es un mecanismo sino un organismo que crece, se perfecciona o no, de acuerdo con un marco institucional que sea apto o no para ese desarrollo. Solo podremos progresar si respetamos ese orden espontaneo de

normas generales iguales para todos, el cual es lo que evita gobiernos autoritarios o totalitarios e incita a los ciudadanos a ejercitar su libre albedrío: elegir, optar, decidir y ser responsable de las consecuencias de sus acciones.

Los argentinos deben estar atentos: no es cuestión solamente de defender la democracia, ésta se puede autodestruir si se elige mal a quienes gobiernan. Lo que importa es preservar las condiciones que permiten su funcionamiento: normas y orden social. Para ello necesitamos una democracia donde el liberalismo sea su esencia, o sea el liberalismo político.

La democracia no es la panacea, no garantiza la libertad, es solo un marco para poder alcanzarla, el problema espreservarla. Imprescindible es quitarle el contenido ideológico a los movimientos piqueteros, de lo contrario pasará lo que sucedió de 1973 a 1983: quienes morían del lado del Ejército eran los malos de la película, no importaban, y los que morían del lado de la guerrilla eran héroes.

Fue así que la violencia tomó estado manifiesto llevándonos muy cerca del caos social. En la actualidad, policías mueren y no importa, muere un piquetero y se convierte en héroe nacional. El Gobierno está tratando de cambiar la situación, es un mérito.

Tenemos candidatos como el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien sigue empecinado en la planificación de la sociedad y de la economía, o sea lo peor.. También a políticos como Sergio Massa con las mismas lamentables ideas y con enorme ansia de poder.

Contrariamente a lo que se dice, la voluntad mayoritaria se puede equivocar, es por eso que si el gobierno nos sigue mostrando que podremos tener un futuro mejor, no serian valederas las dudas de volver a votarlo. Si se le brinda apoyo no tendría que solicitarlo a fuerzas con ideas disímiles para integrar mayorías y poder gobernar.