Historias del conurbano

La inflación, esa delgada línea entre la calma y el caos


En Irán continúa escalando una de las mayores oleadas de protesta de los últimos años, que comenzó el 28 de diciembre de 2025 y se ha extendido por las 31 provincias del país. Lo que inicialmente surgió como movilizaciones contra la grave crisis económica -marcada por una inflación descontrolada, la fuerte depreciación del rial y la escasez de bienes básicos- rápidamente se transformó en un desafío directo al régimen teocrático que gobierna desde la Revolución Islámica de 1979.

Los manifestantes, compuestos en gran parte por jóvenes, comerciantes y estudiantes, han salido a las calles no solo por su situación material sino también con consignas que abogan por cambios políticos más profundos, llegando a cuestionar la legitimidad del liderazgo clerical y pidiendo incluso el fin de la República Islámica.

La Argentina se encuentra lejos geográficamente de Irán, pero la historia entre ambos países se ha acercado en más de una ocasión -todas muy lamentables- y la génesis de las protestas en Medio Oriente están vinculadas al factor económico como disparador.

El gobierno de Javier Milei sabe que el único indicador que no se le puede escapar es el aumento de los precios. Por eso festejó un sólo aspecto del último dato del Indec y es el que marcó que la inflación fue en 2025 la más baja en los últimos ocho años. Pero existen otras luces amarillas que requieren de una atención inmediata.

En Irán, la respuesta de las autoridades ha sido una represión severa: corte de internet y comunicaciones, despliegue de fuerzas de seguridad, detenciones masivas y uso de fuerza letal, con cifras de muertos que varían según distintas fuentes, desde miles hasta estimaciones aún más altas en informes locales.

Esta crisis interna se da en un contexto de tensiones geopolíticas, sanciones económicas y frustración social acumulada, lo que convierte a Irán en un escenario de alta inestabilidad y creciente presión sobre su régimen.

No hay, al momento, ningún punto de comparación de esa situación con lo que sucede en Argentina. De todas maneras, nunca deben subestimarse los movimientos subterráneos que se puedan incubar en el descontento social cuando las expectativas no son alcanzadas.

El mundo está observando una serie de movimientos que le imprimen un nuevo diseño a la geopolítica desde la decisión del Presidente de Estados Unidos Donald Trump de poner en marcha la nueva doctrina de seguridad nacional y sus consecuencias hemisféricas. Pero así como la macroeconomía no debe desatender a la micro, sucede exactamente lo mismo con la micropolítica hacia los puntos más relevantes del movimiento global.

SINTOMA DE DESAJUSTES

La inflación es el síntoma que se hace visible como resultado de desajustes de años y años. De allí que se entienda que el énfasis que le ha puesto el gobierno de Javier Milei para intentar domarla.

El resultado electoral de octubre obedeció en gran parte a esos guarismos, más allá que se encuentren cuestionamientos en la metodología de medición. Una historia que se repite en Argentina. Pero sí es un activo para La Libertad Avanza haber ordenado aunque sea la escasez. La previsión de saber hasta qué momento del mes se llega o no estar sufriendo para ver cuánto cambia la cuota del crédito hipotecario en UVA de un mes a otro, es clave. ¿Suficiente? No, para nada. De ahora en adelante, allí radican los desafíos más importantes del oficialismo.

Además, en el Gobierno no pierden de vista episodios que se han ido dando a lo largo del 2025 en el mundo que son para prestarle atención. Mientras las noticias se consumen entre la realidad de Venezuela, las tensiones es Irán o la apetencia de Trump por capturar Groenlandia, vale la pena recordar la irrupción de la Generación Z que marcaron algo más profundo que un estallido local donde irrumpieron, son el síntoma visible de una nueva forma de conflicto social que emerge desde la desesperanza.

La Generación Z, sin carreras ni trabajos que les permitan cierto ascenso social, hiperconectada y desilusionada, empezó a reemplazar la ideología por la ira. Casos vividos en Nepal o en Marruecos fueron su presentación en sociedad. Por eso se entiende, además, que el régimen iraní haya decidido llevar adelante un “apagón de internet”.

¿EL PROXIMO ESCENARIO?

En América Latina, si las condiciones se mantienen, podría ser el siguiente escenario. En la región se mezclan todos los ingredientes del estallido: desempleo juvenil estructural, deterioro educativo, inflación, corrupción y una narrativa política agotada.

Pero hay un elemento adicional, propio y corrosivo que es la narcocultura. En las sociedades latinoamericanas, donde existe una pérdida total de símbolos de autoridad moral, el narco se convierte en modelo de éxito, en símbolo de poder inmediato. La cultura del dinero rápido reemplaza a la del esfuerzo. La estética de las redes, del lujo y la ostentación, convierte al crimen en aspiración y al riesgo en mérito. Todos los elementos que están ahí a la vuelta de la esquina. Ese mismo vacío existencial recorre a las juventudes de la región. Las instituciones fallan en ofrecer horizonte, y el discurso político ya no seduce. En ese terreno baldío, la frustración se vuelve combustible. Los jóvenes no marchan detrás de un partido, sino detrás de un hashtag. La violencia deja de ser ideológica y pasa a ser performática, se incendia un edificio para que lo vean, no para tomarlo.

Enero no es el mes donde la atención está puesta en este escenario del que nadie puede decir estar ausente o lejano. Tan sólo una chispa es combustible suficiente para desatar lo desconocido. Aquello que asoma como imposible se torna posible de un minuto a otro. ¿Hay algún sector de la política hablándole? No está muy claro.

El peronismo es quien podría instrumentar un esquema que le ponga resistencia a lo que ellos mismos denominan un modelo de ajuste y deshumanizado. Al momento, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, sus preocupaciones pasan por otro lado. En el calendario asoma la elección de las autoridades del PJ bonaerense que, al momento, se plantean como una nueva batalla en la interna entre Axel Kicillof y La Cámpora. El gobernador se apoya en un grupo de intendentes donde tiene cada vez más preponderancia la voz del alcalde de La Plata Julio Alak. Por otro lado, en las huestes de Máximo Kirchner desafían con ir hasta el final en la confrontación.

En el mientras tanto, en voz baja son cada vez más los intendentes que entienden conveniente que la sangre no llegue al río y se pueda sintetizar en una lista de unidad. De todas maneras, eso será al final del camino cuando se acerque el momento de las presentación de las candidaturas. Ha comenzado a crecer la lógica que marca un acuerdo que contemple nuevos nombres para encabezar la lista. Ni Máximo Kirchner ni Verónica Magario. A propósito de Alak, ¿Se anota como prenda de unidad? Por ahora, sólo versiones. La presidencia de la junta electoral está a cargo de Leonardo Nardini, por estas horas un orfebre para lograr la mejor síntesis posible.

TIEMPO DE ABRIRSE

Los intendentes peronistas suelen reunirse y coincidir en que es tiempo de abrirse y no cerrar el espacio. La discusión partidaria achica pero es necesaria para este tiempo que viene en la interna del oficialismo bonaerense. El sueño de una confrontación que no deje dudas que el tiempo de la conducción ha cambiado no está exenta en la mirada de los alcaldes quienes miran de reojo la evolución de otros conflictos o negociaciones.

Aún resta saber cómo quedará conformada la línea de sucesión en el senado bonaerense. Es decir, quien será el vicepresidente primero que se disputan Mario Ishii, Sergio Berni o Ayelén Durán por parte del gobernador. Hay versiones cruzadas sobre las razones siempre delicadas que podrían oficiar para el veto de alguno de ellos o de todos. Los clásicos comentarios de pasillo que, en algunas ocasiones suelen convertirse en realidad. Por estas horas, crece el estupor por la existencia de un esquema que reveló abusos sexuales en oficinas de la Cámara Alta. Las investigaciones apuntan a la oficina 007. Una de espías, sin dudas. Ya hay dos detenidos. La habitual opacidad con la que se mueve desde hace años la legislatura, alejada de los grandes títulos mediáticos, ha comenzado a caer desde el caso Chocolate.

También la evolución del caso AFA y sus derivados es seguido de cerca por los alcaldes. El gobernador Axel Kicillof ordenó respaldar a Claudio Chiqui Tapia al frente del estratégico Ceamse que lo vincula, fuertemente, con los intendentes del conurbano. Con ellos, Tapia suele reunirse con frecuencia donde no sólo los une la problemática de la disposición de los residuos sino también el fútbol.

Es muy común que los clubes del ascenso que están ubicados en el Gran Buenos Aires tengan directa relación con la política local. Para muchos, sin ella, les sería muy complejo subsistir. En esas mesas analizan el desligue mediático y judicial que genera la investigación sobre los dirigentes de la casa madre del fútbol. Y no se sorprenden por la (¿deliberada?) omisión de algunos casos muy particulares. Un ejemplo: nadie suele hablar de clubes novatos como Barrancas UMET FC se fundó en 2023 y participa en el torneo promocional amateur, la quinta división de la AFA. Entre quienes lo manejan, están Enrique Sacco, esposo de María Eugenia Vidal y el dirigente del PRO Alex Campbell, quienes no habrían podido negarse a caer en la tentación del sponsoreo de Sur Finanzas.

LA ROSCA

La calma de enero no es un impedimento para otra negociación en curso clave. Se trata de la conformación de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires que funciona con tres miembros y requiere cubrir cuatro vacantes. Los sectores en pugna aseguran que habrá un lugar que logrará un representante de Massa, otro se lo llevaría el radicalismo, el gobernador claro que propondrá un candidato y La Libertad Avanza también. En el caso de los libertarios, comenzó a crecer con fuerza la idea que le atribuyen a Sebastián Pareja para que ese cargo lo ocupe Sergio Pilarche, actual Juez de Cámara en San Martín y de buena relación también con el peronismo bonaerense. “Lo de Sergio cierra por todos lados”, se le escuchó decir a un importante operador judicial. Es verano, pero la rosca jamás se toma vacaciones.