La fe y el canto de 70 mil fieles abrazan al Papa en el estadio Santiago Bernabéu
Madrid (EFE) - La fe, la música, con un coro de mil voces, la emoción y la unión caracterizaron el encuentro del papa León XIV de este lunes con 70.000 fieles de las diócesis de la región de Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, religiosos y laicos, sobre todo latinoamericanos, una celebración de "la alegría contagiosa de un corazón que canta".
"Nuestro corazón necesita cantar, es decir, interpretar los acontecimientos celebrando con los demás el sentido que irradian", declaró el Papa ante miles de familias y grupos parroquiales que acudieron al acto 'El encuentro de la Iglesia de Madrid con el papa León XIV'.
"¡Esta es la juventud del papa!", rugía el público cuando León XIV apareció en el estadio para después entonar cánticos típicos de los partidos de fútbol, a los que él respondió con aplausos y sonrisas.
Tras ello, el obispo de Roma emprendió un recorrido motorizado por el césped del Bernabéu entre gran entusiasmo de los asistentes, que no perdieron la ocasión de acercarle algún bebé para que lo bendijera, una imagen repetida en este viaje papal a España, que mañana martes proseguirá en Barcelona.
El Santo Padre se dirigió a la comunidad católica madrileña como una "familia eclesial hermosa que está aprendiendo el arte de la polifonía, de la unidad en la diversidad", mientras no dejaban de agitarse banderas de España y países hispanoamericanos como Colombia, Venezuela y Perú.
Tanto es así que enfatizó que la ciudad de Madrid es una "gran ciudad" donde conviven "tradiciones y almas diferentes", y que "Dios conoce los corazones de todos en amor y libertad".
En las gradas del recinto deportivo, familias pertenecientes a parroquias de Madrid, Alcalá de Henares y Getafe describieron a EFE este acto como "el encuentro entre un padre que intenta guiar por la senda de la buena nueva, del Evangelio, al pueblo de Madrid que alza la mirada".
Esas fueron las palabras de María del Carmen Expósito, que había acudido con compañeros de la parroquia a la que pertenece, San Francisco de Asís, de Alcalá de Henares (Madrid).
Expósito calificó este encuentro con familias como un momento "que reconforta a mucha gente que vive su fe en una sociedad que les mira como a bichos raros", y aseguró que cree que el Papa se está sintiendo "acogido y querido" en Madrid.
"Madrid es una ciudad acogedora que ha acogido inmigrantes de España y de fuera, y así queremos que se sienta él durante su estancia aquí", subrayó.
Como ella, una familia de venezolanos -madre, hijo y prima- expresaron su "emoción y alegría" por ver al Papa en un entorno "más cerrado, más privado" que en la misa del domingo, en el centro de Madrid, o la Vigilia de Jóvenes del viernes, donde también fueron a verlo.
"Estoy súper emocionado de poder vivir esta experiencia con mi madre y con mi prima, que son también venezolanas", aseguró Luis Villegas. "Yo siempre tenía en la mente ver al Papa, pero pensé que lo podría ver en el Vaticano. Pero se dio la oportunidad de verlo aquí y estoy súper emocionado", insistió.
Su madre, Marina Patiño, expresó que sentía una emoción que le provocaba llorar "al ver al Papa en el Bernabéu", ya que era su primera vez allí, y también al "ver tantos jóvenes" juntos, unidos por lo mismo.
La orquesta Carlos Cruz-Díez, fundada en España por músicos venezolanos, fue la encargada junto a una banda de rock de acompañar musicalmente a los artistas que cantaron para el Papa, entre ellos David Bustamante, David Diges o Hakuna, o versionando temas de Diego Torres e incluso de Beethoven.
Y un coro formado por mil voces, creado especialmente para este acto y dirigido por el sacerdote Toño Casado, autor de varios musicales sobre la vida de Jesucristo, y del himno de la visita del Papa, "Alzad la mirada".
"Las anécdotas que hemos escuchado esta noche nos cuentan, o mejor dicho, nos cantan cuánta vida hay en esta Iglesia", recapituló el pontífice en su discurso, para puntualizar que "la verdad es sinfónica y siempre nos supera".
