En General Mosconi, la institución educativa Francisco Tobar innovó la enseñanza de matemática con rap
La escuela que rompió el paradigma
La directora Verónica Romero impulsó junto a la ong Enseña por Argentina una transformación pedagógica que mejoró el rendimiento de más de 600 alumnos en las aulas. En 2024 la docente representó al país en la cumbre global de Teach For All en India.
“Nuestra escuela tiene como mantra que, si le pones mucho amor y pasión a la tarea que estás haciendo, puede no salirte como esperabas, pero mal no te va a salir porque la experiencia es lo único que te lleva a aprendizajes significativos”, explicó a La Prensa Verónica Romero, directora de la Escuela Técnica N° 3135 Francisco Tobar, ubicada en la localidad de General Mosconi, a unos 360 kilómetros de Salta capital.
En un contexto geográfico y socioeconómico profundamente atravesado en los últimos años por la pérdida de puestos de empleo, la migración de familias y desafíos de vulnerabilidad social, la institución logró erigirse como un faro de innovación y contención pedagógica que hoy beneficia de forma directa a 693 estudiantes de entre 12 a 18 años.
El punto de partida de esta transformación tuvo lugar en marzo de 2020, cuando la irrupción de la pandemia por COVID-19 obligó al cierre preventivo de los establecimientos educativos. Como tantos docentes y directivos escolares en el país que tuvieron que ponerse a la educación sobre el hombro ante un escenario de incertidumbre y construir un nuevo camino de enseñanza que no dejara a ningún alumno excluido, Verónica se enfrentó con un dilema ante la escasa conectividad a internet que caracteriza a la zona.
Por aquella época, en su cargo como vicedirectora de la institución educativa, Romero pasó días y noches buscando tutoriales en internet para capacitarse en el uso de plataformas como Zoom y sostener el vínculo pedagógico con los alumnos.
"Había que buscarle la vuelta e investigar dejando en cero los libretos que conocíamos", recordó la docente sobre cómo la realidad local impedía sostener dictados de clases sincrónicos tradicionales de manera continua. Ante la emergencia, la institución desplegó un dispositivo integral de contención comunitaria y pedagógica que incluyó la distribución de cartillas en formato físico, el trabajo mediante burbujas cuando las restricciones epidemiológicas lo permitían, la coordinación con el centro de salud local para la confección y provisión de elementos de protección personal fabricados en los talleres del establecimiento, y una red de contención entre pares liderada por el propio centro de delegados estudiantiles.
LIDERAZGO COLECTIVO
En ese trayecto de búsqueda de herramientas para no dejar a ningún estudiante desconectado ni desamparado, Verónica se vinculó con “Enseñá por Argentina”, una ong que forma parte de la red global “Teach For All” que está presente en más de 60 países compartiendo una misma misión sobre garantizar que todos los estudiantes puedan alcanzar su máximo potencial.
El contacto con la entidad permitió a Romero ingresar al “Programa de Liderazgo Colectivo”, cuya capacitación intensiva no solo reestructuró su visión del rol docente, sino que transformó de manera radical su metodología de enseñanza en el área de la matemática.
“El Programa cambió la dinámica del aula, cambió mi manera de enseñar y eso impactó directamente en cómo aprendían los estudiantes”, enfatizó la docente salteña que comenzó a implementar dinámicas de aprendizaje activo y participativo donde conceptos algebraicos abstractos, como los casos de factoreo o el cuadrado de un binomio, pasaron a enseñarse mediante la elaboración colectiva de guiones de rap y batallas de freestyle. "Esa estrategia les permite retener fórmulas matemáticas de una manera divertida y efectiva”, detalló Romero, quien hoy es directora de la institución, destacando que el interés genuino de los alumnos fue la clave para sostener la atención y el entusiasmo en una materia históricamente calificada como rígida.
El impacto pedagógico no quedó relegado a una sola asignatura. La visión colaborativa se expandió al cuerpo docente; otros profesores realizaron también como lo hizo el “Programa de Liderazgo Colectivo” de la ong, lo que permitió romper la lógica del trabajo aislado por materia para avanzar hacia planificaciones transversales e integradas.
PERMANENCIA
Esta reestructuración institucional arrojó indicadores educativos sustanciales. Históricamente, la tasa de egreso efectivo de la secundaria en la zona rondaba aproximadamente un 30%, donde de un promedio de 150 ingresantes solo lograban culminar sus estudios cerca de 80 jóvenes. En la actualidad, la Escuela Tobar alcanzó una tasa de egreso del 66% y duplicó los índices de retención, registrando incluso que en los últimos dos años ningún estudiante haya quedado fuera del curso.
Por otra parte, la cohorte de alumnos que ingresó al primer año del nivel secundario durante el ciclo lectivo 2020 completó de forma masiva y exitosa sus seis años de formación técnica en 2025.
Para consolidar la permanencia de los jóvenes y ofrecer alternativas alineadas a las demandas del desarrollo regional, la escuela incorporó proyectos pedagógicos centrados en programación, robótica, emprendedurismo y conectividad.
En 2024, la institución se sumó a la iniciativa “Conectá por Argentina”, articulada por “Enseñá por Argentina”, mediante la cual se instaló una antena de internet satelital que proveyó conectividad de alta velocidad al establecimiento. A partir de este hito, se desarrollaron talleres de extensión a la comunidad, la automatización de invernaderos, la colocación de sistemas de alarmas y cámaras por parte de las prácticas profesionalizantes de los últimos años, y la creación de un espacio de radio y podcast escolar denominado Voces que Inspiran.
Para la docente salteña este proyecto permitió que "que los chicos sientan que tienen algo importante para decir y que queremos escucharlos mejora muchísimo la autoestima y la confianza". La emisora escolar es coordinada por alumnos de tercer año y sirve de plataforma para revalorizar los 77 años de historia del edificio escolar, construido en sus orígenes con el esfuerzo de la propia comunidad local, así como para visibilizar a exalumnos que hoy se desempeñan como profesionales en empresas internacionales, organismos de ciencia o funciones públicas.
VANGUARDIA EDUCATIVA
La proyección y el liderazgo institucional de la escuela lograron trascender las fronteras provinciales y nacionales. En 2024, Verónica Romero fue seleccionada por la red global “Teach For All” para representar a la Argentina en una cumbre educativa internacional realizada en Pune, India. Allí compartió paneles con más de 100 directores y referentes globales del ámbito de la enseñanza para debatir sobre las competencias pedagógicas requeridas en las llamadas "Escuelas del Mañana".
En el presente ciclo lectivo, la Escuela Francisco Tobar reafirma su posición de vanguardia tecnológica. Dos equipos integrados por estudiantes de la institución clasificaron entre los primeros puestos, posiciones número 2 y número 4 entre más de 50 participantes, en las fases clasificatorias de la Copa Nacional de Robótica. El grupo disputará las finales provinciales en la ciudad de Salta Capital con la aspiración de obtener la plaza que representará a la República Argentina en el certamen internacional de robótica a celebrarse en Japón.
En tanto, como sucede con la mayoría de sus iniciativas de viajes y representación olímpica, los costos de traslado y estadía son financiados mediante el esfuerzo colectivo de la comunidad a través de rifas, veladas artísticas y ventas de garaje organizadas por las familias y el cuerpo docente.
Al reflexionar sobre la trayectoria iniciada durante las horas de aislamiento en 2020 y proyectar el futuro de la educación pública de la región, Romero concluyó con emoción que "Existe una comunidad educativa global que comparte los mismos valores y que inspira a ser mejores cada día; en cada rinconcito de la Argentina hay gente que hace patria con muy poco, y la transmisión de lo que uno sabe al otro sin ningún egoísmo es lo que nos va a llevar lejos”.
Las nuevas metodologías activas transformaron la dinámica del aula en la Escuela Técnica Francisco Tobar, donde la enseñanza participativa reemplazó a las clases tradicionales.
