TORNEO CLAUSURA: 4ta fecha
La crisis de River es interminable
El equipo de Eduardo Coudet no puede encontrarle la vuelta a su falta de juego y de gol. Dominó el encuentro pero cometió un error y se fue con las manos vacías de Victoria. Peor, imposible.
No puede River, no hay caso. Cambia jugadores, esquema, ideas. Y nada le sirve. Lo de ayer fue tremendo frente a Tigre. El equipo de Eduardo Coudet manejó más la pelota, intentó pero no le faltaron ideas. Y cometió un error grave en el complemento que le costó la derrota. La sexta consecutiva para los de Núñez…
El Matador hizo su negocio. No brilló ni mucho menos. Incluso, casi no pateó contra el arco de Santiago Montiel. Pero tuvo una y no la desperdició. Aníbal Moreno se equivocó en una salida, Nacho Russo corrió solo contra el juvenil arquero de los de Coudet y definió con clase para marcar el único gol del partido. Fue otro golpe letal para River.
Antes, en el primer tiempo, los visitantes no jugaron bien. En realidad, lo hicieron como lo vienen haciendo en los últimos tiempos. Mucho pase atrás, poca rapidez para moverse. Todo con esfuerzo, sin que fluya… Nada fluye en River. Y por eso ni siquiera con el ingreso de los refuerzos de entrada (fueron titulares Francisco Ortega y Tobías Andrada) pudo cambiar la cuenta. La tuvo más, mereció no peder… Pero volvió a jugar mal y Tigre lo aprovechó, como corresponde.
Un dato clave del partido fue el panal que le hicieron a Angel Correa y que el árbitro Carlos Gareano desestimó. El VAR le dio el visto bueno al encargado de controlar las acciones pero, por TV, dio toda la impresión de que había sido clara la falta contra el ex jugador de Seleccionado nacional. Y esa acción, quizá hubiera cambiado la ecuación.
Pero no hay caso. Nada exime a River de sus responsabilidades. El gasto en los refuerzos, el poderío que tiene como institución, lo condenan. Con muy poco, con un trabajo de control y paciencia, Tigre se lo ganó. Al DT Diego Dabove le salió bien el plan de aguantarlo y jugar con la desesperación de su rival y hay que felicitarlo.
Al cabo, Tigre tiene menos y también le pasan cosas… Al minuto se lesionó su mejor jugador, el Pity Martínez, quien debió dejar el campo de juego casi sin tocar la pelota. Se quedó sin su experiencia y jerarquía y sufrió pero ganó. El fútbol es así. En River siguen buscándole una explicación a la derrota. La cuarta en cuatro fechas del campeonato. Y la sexta si se suma la final con Belgrano y la eliminación de la Copa Argentina a manos de Aldosivi. Peor, imposible.
