En noviembre, dos fechas clave sirven para debatir en las escuelas sobre ciberbullying y el grooming
La brecha digital y el acoso escolar
Desde la ONG Chicos.Net advierten sobre la naturalización de la violencia en redes y la urgencia de involucrar a familias y docentes sin aislar a los jóvenes.
Para los especialistas, noviembre se consolida a nivel local e internacional como un momento de reflexión y prevención en las comunidades educativas frente al incremento de la violencia digital, el ciberbullying y la viralización de contenidos íntimos entre jóvenes.
Este mes reúne el Día Nacional de la Lucha contra el Grooming (13 de noviembre) y el Día Internacional de la Unesco contra el Acoso Escolar. Debido a estas fechas, los colegios concentran sus talleres y jornadas de concientización digital justo antes de cerrar el ciclo lectivo. El reciente episodio de violencia y acoso reportado entre estudiantes de Catamarca en Bariloche impactó en la agenda social que vuelve a poner el foco en el estado de los vínculos entre adolescentes y el rol que juegan las plataformas digitales.
Para D´Atri la falsa sensación de anonimato y la minimización adulta de estas conductas “agravaron una crisis que traspasa las pantallas” y golpea fuertemente la salud mental de los estudiantes. Ante este panorama, remarcó la urgencia de abandonar la mirada adultocentrista, activar protocolos institucionales y promover un diálogo activo y sin juicios en las familias y las escuelas para acompañar a las nuevas generaciones.
Lejos de tratarse de meras "travesuras de chicos", el fenómeno actual se potencia por la viralización masiva, la creación de deepfakes y la falsa sensación de impunidad que otorga el anonimato detrás de una pantalla, exigiendo una respuesta urgente tanto de las familias como de las instituciones educativas.
DIAGNÓSTICO NECESARIO
- ¿Qué significa para ustedes empezar noviembre ya sabiendo que hay que tocar este tipo de temas y además todos los años?
Muchas veces se percibe que lo que no se trabajó hasta ese momento en el colegio no se aborda. Y, al contrario, este mes es un momento para hablar de temas importantes como la violencia digital y sobre todo en una época de viajes de egresados. Por ejemplo, lo que sucedió hace poco con la chica de Catamarca hubiera sido muy positivo que ese grupo de alumnos hablara antes de irse de viaje.
-¿Cuál es el primer diagnóstico que debemos hacer como sociedad sobre el estado de los vínculos juveniles?
- En una encuesta reciente sobre convivencia digital y acoso escolar, el 85% de las familias afirmó no creer que sus hijos cometan bullying o violencia digital. Sin embargo, más de la mitad de los participantes, tanto adultos como menores, reconoció que estuvieron involucrados en situaciones de este tipo.
Tenemos que tomar conciencia de que somos nosotros mismos quienes conformamos esos grupos y que muchas veces legitimamos estos comportamientos al reírnos de algún sticker de escrache o compartir contenido sin consentimiento. En el marco de las leyes actuales, muchas de estas situaciones pueden constituir delitos. Por eso, es importante habilitar el diálogo en las familias y en las escuelas para entender, por ejemplo, las implicancias de compartir un deepfake. También es necesario comprender las consecuencias legales que puede tener la difusión de material de abuso sexual infantil o de contenido íntimo, real o falso, de una compañera o un compañero.
IMPACTO DE LA HUELLA DIGITAL
-¿Por qué sigue costando tanto llamar a las cosas por su nombre y tipificarlas como violencias graves?
- Nosotros siempre decimos que lo digital es real y los efectos que tienen también. Cuando comparamos el bullying con el ciberbullying nos dicen “bueno, pero el ciberbullying no tiene efecto físico, no te queda un moretón”, pero justamente tiene un montón de consecuencias mucho más graves o agudizadas por la viralización del contenido y la permanencia que tiene en internet.
Tampoco se quiere caer en un discurso alarmista de que por hacer algo terminas preso; pero, lamentablemente, lo que para muchos empieza como un chiste, y los chicos te dicen "yo no soy una mala persona", lo cual es cierto, tiene consecuencias reales.
Como no es algo físico, no siempre dimensionamos el sufrimiento ajeno, pero es fundamental tomar consciencia: hoy el verdadero problema es el alcance y la huella digital. Es algo que queda en el tiempo y puede acarrear consecuencias legales que terminan afectando a toda la comunidad escolar.
PROTOCOLOS MÍNIMOS
- ¿Qué papel juega la educación sexual integral y cuáles son los protocolos mínimos que deberían activar de urgencia los colegios?
- Es clave la educación sexual integral. A través de la ESI se puede trabajar justamente el respeto, el consentimiento y la privacidad de cada una de las personas. Es un complemento de una futura ley de protección digital que contemple los derechos de niños, niñas y adolescentes en los entornos digitales.
Lo primero que pedimos es que, cuando se produzca una situación de deepfakes, viralización de contenido íntimo o ciberbullying, las escuelas generen espacios de diálogo para abordar el problema con los estudiantes. Muchas veces existe la figura de una psicopedagoga, un equipo docente especializado o una consultora de ESI, pero los chicos no saben qué puerta tienen que tocar. Y, por otro lado, es importantísimo involucrar a las familias lo antes posible, para no enterarse recién cuando los chicos ya se pelearon en la puerta del colegio o cuando hay una familia pidiendo la cabeza del responsable.
SALUD MENTAL
-¿Cómo está viendo hoy la salud mental de los chicos y cuál es el mensaje urgente para los adultos que miran hacia otro lado?
-Estoy muy preocupado por los problemas de salud mental que estamos viendo en los chicos. La palabra suicidio es algo que está lamentablemente naturalizado y normalizado en su día a día. En cada escuela a la que vamos hay casos de intentos de suicidio, chicos con cortes en los brazos u otro tipo de autolesiones, sin contar la enorme cantidad de trastornos alimenticios potenciados por algoritmos agresivos que promueven dietas extremas o modelos de éxito financiero inalcanzables.
El mensaje urgente para los adultos es que no deleguemos el cuidado de nuestros niños en otras personas o en meras herramientas de control parental. Invitamos a ver campañas como “Si lo hablaste, ya ganaste” para habilitar un espacio libre de juicios, donde podamos escuchar de forma activa qué angustias tienen los chicos en sus entornos digitales, en lugar de aislarlos o quitarles el celular por temor o desinterés.
