La adopción de sistemas automatizados para la gestión energética cobra impulso en la Argentina
La implementación de sistemas automatizados para la gestión energética está transformando el panorama empresarial en Argentina para reducir costos y optimizar el consumo en empresas argentinas, impulsando la eficiencia y la sostenibilidad.
La adopción de sistemas automatizados para la gestión energética cobra impulso en los entornos corporativos. Hoy se integran sensores avanzados de Internet de las Cosas (IoT), plataformas inteligentes y algoritmos de IA para monitorear, analizar y regular el consumo. El objetivo es desarrollar infraestructuras más eficientes que se ajusten dinámicamente tanto a la demanda de energía como a la disponibilidad de recursos, minimizando desperdicios y optimizando su uso.
¿Qué beneficios aporta y en qué estructuras se aplica? “La automatización energética facilita una reducción significativa de costos operativos relacionados con el consumo y permite alcanzar objetivos ambientales y regulatorios de sostenibilidad. También, habilita el mantenimiento predictivo y optimiza la eficiencia operativa en infraestructuras industriales, comerciales y corporativas”, señala Fabián Bosquiazzo, Natural Resources Sales VP en Softtek. Y añade: “Al mismo tiempo, posiciona favorablemente a las organizaciones en mercados cada vez más sensibles a criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), incrementando competitividad, reputación y capacidad de adaptación ante futuras regulaciones”.
Tecnologías y aplicaciones
Las tecnologías clave que habilitan el monitoreo en tiempo real son los sensores y dispositivos IoT, la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y la computación de borde, además de blockchain y la integración con sistemas de gestión de edificios (BMS). “Estas tecnologías facilitan un flujo continuo de datos, retroalimentación instantánea, alertas automatizadas cuando corresponde y cambios proactivos”, explica Bosquiazzo.
Un informe de la consultora Verified Market Research valoró al mercado aplicaciones de automatización inteligente en energía y medio ambiente en U$S 10,5 mil millones en 2024, y prevé que acelere su crecimiento, alcanzando los U$S 25,8 mil millones para 2033, creciendo a una tasa anual compuesta del 10,5% entre 2026 y 2033. Según este análisis, la automatización inteligente “está transformando la forma en que se produce, distribuye y consume la energía. Las empresas de servicios públicos y los proveedores de energía adoptan cada vez más herramientas de automatización para mejorar la eficiencia operativa y proporcionar capacidades de monitorización en tiempo real. Este cambio no solo promueve el ahorro energético, sino que también mejora la fiabilidad de la red”.
Otros casos de uso
Además de su aplicación en las redes de distribución eléctrica inteligentes, para la gestión de la demanda y el suministro de energía en tiempo real, estos sistemas ya encuentran otros casos de uso, como, por ejemplo:
o Gestión energética industrial: para la mejora de la eficiencia energética en procesos de fabricación y equipos.
o Edificios inteligentes: para optimizar el uso de energía en iluminación, HVAC y sistemas de mantenimiento.
o Centros de datos: para la mejora del enfriamiento y la distribución de la carga de los servidores.
o Integración de energías renovables: para optimizar sistemas solares, eólicos y de almacenamiento de energía.
Al automatizar la gestión energética con estas tecnologías y sistemas, las empresas dan un salto evolutivo en su camino hacia la sostenibilidad. “Se trata de soluciones con gran valor para el negocio y con un importante poder disruptivo, por tanto, su adopción exige una visión de largo plazo y un compromiso sostenido por parte de los accionistas y la alta dirección, que permita acompañar los procesos de transformación, maduración tecnológica y cambio cultural necesarios para que estos proyectos generen valor de forma consistente y sostenible en el tiempo”, concluye Bosquiazzo.
