La administración Trump dará asilo político a Flávio Bolsonaro
Dos días después de su derrota electoral, Flávio Bolsonaro escapó de la persecución del ala lulista de la Suprema Corte y huyó a Florida junto a su esposa Fernanda y sus hijas, Luíza y Carolina.
El gobierno del presidente Donald Trump, ya ha dejado saber que recibirán sus visas y que está dispuesto a concederle asilo político al senador opositor. Trascendió que la Casa Blanca tuvo un papel destacado en la huida, que habría sido coordinada por el secretario de Estado, Marcos Rubio.
En Florida lo esperaba a Flávio su hermano Eduardo, también prófugo político, quien vive entre Orlando y Miami gracias a la tarjeta verde (green card) otorgada por la Casa Blanca. La fuga puso fin a una jornada febril en la que el excandidato a la presidencia desapareció sin dejar rastro, alimentando una suerte de intriga internacional que involucró a la Argentina.
Ya desde el pasado lunes se vislumbraba cómo terminaría la historia. Tras visitar a su padre Jair, bajo arresto domiciliario -quizá para una última despedida-, Flávio hizo público que el juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, le había ordenado entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas y le había prohibido salir del país.
Sin embargo, en la mañana de ayer surgieron desde los medios argentinos las primeras filtraciones sobre un jet privado listo para despegar en el aeropuerto de Puerto Iguazú, y entre los nombres de los pasajeros habría figurado el de Flávio.
El gobierno aliado del presidente argentino, Javier Milei, lo desmintió categóricamente: Bolsonaro no ingresó a nuestro país.
Mientras tanto, la policía brasileña ya le pisaba los talones, verificando cada paso fronterizo. Vencido el plazo de 24 horas, el juez anunció la anulación de sus pasaportes, pero ya era demasiado tarde. Sus familiares acababan de confirmar a los medios brasileños su huida hacia Estados Unidos.
Con toda probabilidad, él y su familia ingresaron de forma clandestina, a pie, en Argentina, de forma similar a como lo hizo en 2025 la exdiputada bolsonarista italo-brasileña Carla Zambelli.
Según la cadena CNN, la pista del vuelo desde Iguazú con él a bordo fue una maniobra de distracción: al parecer, despegó desde otra ciudad argentina.
Se reunió así con su hermano Eduardo, quien también se encuentra en Estados Unidos desde febrero de 2025 para eludir la orden de arresto dictada por el juez lulista Alexandre de Moraes cuando aún era diputado.
Eduardo fue condenado firmemente a 4 años y 2 meses de prisión tras ser hallado culpable del delito de haber utilizado su cargo para solicitar sanciones económicas a Estados Unidos contra De Moraes que lo investigaba y que posteriormente condenó a su padre Jair a 27 años de cárcel por el intento de golpe de Estado de 2023.
Sobre Flávio no pesa aún ninguna orden de detención, pero al no haber sido electo, su inmunidad parlamentaria llegará a su fin en febrero.
Actualmente, el Tribunal Supremo Federal (TSF) lo investiga en dos frentes. En el caso Dark Horse
, se lo acusa de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas dentro de la investigación sobre la financiación de la película dedicada a su padre Jair Bolsonaro; se analizan fondos vinculados al exbanquero Daniel Vorcaro -actualmente en prisión por un fraude bancario.
Por otra parte, también es investigado en el caso Willer Tomaz, donde se le acusa de presunto lavado de dinero e irregularidades financieras vinculadas a sociedades y plataformas de apuestas.
REACCIONES INDIGNADAS
“¿En qué tipo de país el candidato de la oposición a la presidencia, que tuvo 59 millones de votos, tiene su pasaporte confiscado al día siguiente de la elección? Brasil está lejos de la normalidad institucional. En el contexto, que Flávio deje el país es comprensible”, escribió en X Sergio Moro, gobernador electo de Paraná y exjuez que saltó a la fama por condenar a Lula por corrupción.
Mauricio Marcon, un legislador del Partido Liberal, también cuestionó el martes la objetividad de De Moraes. “Siete minutos después de las elecciones, Alexandre de Moraes ordenó que se incautaran sus pasaportes”, dijo Marcon. Bolsonaro “nos representará en un país libre. Seguirá siendo nuestro líder”, adelantó una de las voces más influyentes de la derecha.
