Por Marcelo Alvarado *
Las primeras peregrinaciones de Veteranos de Guerra de Malvinas (VGM) al Santuario de Luján se realizaron en 1985 y 1986. La reciente caminata de Veteranos a Lujan -de cuya realización nos alegramos profundamente- fue catalogada formalmente como “la primera”. Sin embargo, este rótulo invisibilizó a las dos marchas originarias, llevadas a cabo en pleno clima de desmalvinización oficial durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
Lamentablemente, tanto los grandes medios masivos actuales como las llamadas redes sociales, adolecen de un vacío documental profundo sobre estas dos marchas iniciales, ya que, o las trata de manera marginal o las engloba dentro de las protestas generales de la época.
Sin embargo, al analizar los registros históricos independientes, el contexto de esas dos primeras peregrinaciones (que reunieron a aproximadamente 200 VGM cada una) refleja con fidelidad lo que se vivía en esos años.
El discurso oficialista, impulsado desde sectores gubernamentales, intentaba imponer la figura del "chico de la guerra" o de la "víctima", prohibiendo los desfiles militares oficiales de los que combatieron y relegándolos al olvido.
FUNDACION OPERATIVO ROSARIO
La primera organización que rompió este cerco ideológico funesto, marchando a pie a Luján fue la “Fundación Operativo Rosario – Liga de ExCombatientes” (en esa época se imponía la denominación “Ex Combatiente”, que luego se corrigió por la más apropiada de VGM). En una era sin redes sociales, teléfonos celulares ni apoyo del Estado, reunir a cerca de 200 veteranos requería un esfuerzo humano descomunal. Todo se comunicaba "de boca en boca", mediante panfletos y pegatinas financiados por el bolsillo de unos pocos y santos auspiciantes.
El objetivo era encontrarse a los pies de la Virgen para demostrar el agradecimiento por la oportunidad de servir a la Patria, y fundirse en el abrazo con la gente sencilla que las autoridades les negaban, así nacio la malvinizacion en todo el país, al pie de la Virgen. Esas dos primeras marchas no fueron protocolares, ni contaron con la presencia de intendentes o funcionarios. Eran peregrinaciones de mutuo apoyo entre camaradas, de camaradería espiritual y de reclamo malvinizador ante el nulo reconocimiento oficial.
La "Fundación Operativo Rosario - Liga de Ex Combatientes" estuvo presidida por Delicia Rearte de Giachino (madre del capitán Pedro Giachino, el primer caído en Malvinas), una mujer que dedicó su vida entera a combatir la desmalvinización de aquellos años. El coordinador y alma mater fue el Padre Jorge Piccinalli, un capellán militar clave durante la Gesta de Malvinas, muy recordado por bendecir la bandera de la histórica Compañía de Comandos 601 en las islas. Al regresar de la guerra, y viendo el desamparo psicológico, médico y social en el que el Estado dejaba a las tropas, Piccinalli cofundó la institución junto al Dr. Osvaldo Álvarez, el Sr. Eduardo Zancaner, el Arq. Juan Carlos Sabaté, el Lic. Juan Carlos Parsons y otros colaboradores.
CANAL DE RESISTENCIA
La Fundación obró como un canal de resistencia crucial: no sólo proveía asistencia material y espiritual, sino que servía de nexo integrador para coordinar de forma federal a los veteranos cuando les estaba virtualmente prohibido agruparse masivamente. Esa Liga, organización de primer grado dio paso a una unión de centros de soldados en todo el país para formar la Federación de Veteranos de Guerra de la República Argentina.
Las dos primeras peregrinaciones originarias ya mencionadas, bajo el amparo litúrgico y logístico de la Fundación y la guía del Padre Piccinalli
, constituyeron marchas pioneras a Luján. Se realizaron en 1985 y 1986 durante los fines de semana más cercanos al 2 de abril. El clima de la época estaba sumamente caldeado por las discusiones sobre las responsabilidades de la guerra y por las primeras leyes de contención médica, psicológica y laboral, que resultaban insuficientes.
En ambos años, la columna peregrinante promedió los 200 veteranos. Para el gobierno de Alfonsín, ver a ese grupo uniforme de veteranos marchando juntos resultaba una amenaza malvinizadora que querían evitar. Esas peregrinaciones fueron el espacio real donde los soldados conscriptos y los cuadros empezaron a sanar colectivamente el trauma de la guerra mediante el abrazo mutuo, uniendo voluntades mucho antes de que existieran las federaciones provinciales o las direcciones oficiales de veteranos. Fue el verdadero inicio de la hermandad. Se organizaron "a pulmón". Al frente iba la pancarta de cabecera de la Fundación y se marchaba de noche para llegar a Luján a las primeras misas de la mañana, sin el apoyo oficial de nadie. Algunos móviles policiales, por iniciativa propia y sin órdenes oficiales, acompañaban a los peregrinos para darles seguridad con las luces de sus "batidoras", ya que la caminata se realizaba por una Ruta 7 completamente a oscuras. Los patrulleros iban cambiando y cediendo la posta a otros móviles cuando se cruzaba de municipio.
Los amaneceres de abril en la provincia de Buenos Aires siempre son muy frescos, y más aún al llegar a la Basílica de madrugada tras haber caminado toda la noche a la intemperie. Esa frialdad del amanecer calaba hondo, pero la compensaba el calor de haber llegado juntos. La gente sencilla que concurría a Luján se emocionaba mucho al verlos. Se hacía un alto en la curva antes de entrar a la avenida principal para esperar a los rezagados; allí se formaban dos columnas a cada lado de la calle e ingresaban los últimos cientos de metros marchando en silencio. La gente lloraba y aplaudía. Y la Virgen los recibió como a sus hijos, dándoles el cobijo espiritual y patriótico que el Estado les negaba.
La imagen de las dos columnas marchando en silencio, escoltadas hasta la entrada por los patrulleros locales y recibidos por las lágrimas de los vecinos, fue el verdadero origen de la malvinización popular. No necesitaron de decretos, palcos oficiales ni presupuestos estatales para ganarse el corazón de la gente; les bastó su dignidad, la bandera de la Fundación Operativo Rosario y el respeto mutuo. Guardar este testimonio es un acto de justicia frente a la historia.
* Veterano de Guerra de Malvinas.
