La Reserva Ecológica cumple 40 años con nuevas obras para fortalecer la conservación y la educación ambiental

La Reserva Ecológica Costanera Sur cumple 40 años. El 5 de junio de 1986, la Ciudad declaró a la Reserva como Parque Natural y Zona de Reserva Ecológica, consolidando uno de los procesos de recuperación ambiental más emblemáticos de Buenos Aires. Lo que era un territorio ganado al Río de la Plata, degradado y rellenado con escombros fue recuperado por la propia dinámica de la naturaleza y transformado en uno de los principales pulmones verdes urbanos de la región.

Hoy, sus 350 hectáreas de lagunas, pastizales, talares y ambientes ribereños albergan más de 2.000 especies de flora, fauna y hongos. Además de su reconocimiento internacional como Sitio Ramsar y Área de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA), la Reserva se consolidó como el área natural protegida más visitada de la Argentina. Más de 2 millones de vecinos, turistas y estudiantes la recorren anualmente.

Durante los últimos años la Ciudad impulsó un proceso integral de fortalecimiento de la infraestructura y los programas ambientales de la Reserva.

Entre las principales intervenciones se encuentra la renovación integral del Centro de Recepción de Visitantes e Interpretación, ubicado en el acceso Brasil, que será inaugurado el próximo 6 de junio. El nuevo espacio incorpora una sala interpretativa con recursos tecnológicos y contenidos accesibles, una juegoteca, un microcine ambiental, espacios para talleres y reuniones, oficinas para visitas guiadas y un aula a cielo abierto destinada a actividades educativas y culturales.

También se realizaron importantes mejoras en materia de prevención y respuesta ante incendios forestales. Se recuperó y modernizó la red contra incendios que atraviesa más de 10 kilómetros de caminos internos, mediante la reparación de hidrantes, la recuperación de la presurización del sistema y la optimización de las estaciones de bombeo ubicadas en los accesos Brasil y Viamonte.

Actualmente, la Reserva cuenta con 16 brigadistas forestales certificados, personal técnico especializado en monitoreo climático y equipamiento específico para emergencias ambientales.

En paralelo, avanzó la restauración y ampliación del Vivero de Especies Nativas, un espacio clave para la producción vegetal, la restauración ecológica y la educación ambiental. Allí se mejoró la infraestructura de investigación y propagación, se ampliaron los sombráculos y se incorporaron nuevos espacios destinados a escuelas, organizaciones y visitantes.

Gracias a estas mejoras, se proyecta alcanzar durante 2026 un récord de plantación de 6.500 ejemplares nativos en las Reservas Ecológicas de la Ciudad.

Además, en el marco del programa Naturaleza sin Barreras, el vivero comenzó a desarrollar actividades de inclusión destinadas a adolescentes y jóvenes adultos con discapacidad cognitiva, promoviendo experiencias de formación y participación vinculadas al cuidado ambiental y la producción de especies nativas.

Las obras también incluyeron la apertura de nuevos miradores de avistaje de fauna y espacios de contemplación sobre sectores estratégicos de la Reserva, como el Canal Viamonte, la Laguna de los Patos y la Laguna de las Gaviotas, mejorando la experiencia de observación de aves y el vínculo de los visitantes con los distintos ambientes naturales del área protegida. La apertura de estos espacios se realizó junto a Aves Argentinas y la Fundación Vida Silvestre, dos organizaciones fundamentales en la creación de la Reserva y en su conservación.

La Reserva Ecológica Costanera Sur recibe cada año a unos 40.000 estudiantes en visitas educativas y actividades de interpretación ambiental. En los últimos años, además, se fortalecieron las propuestas destinadas a escuelas, organizaciones y grupos específicos, con foco en la inclusión y la accesibilidad.

Cuatro décadas después de su creación, la Reserva no solo conserva biodiversidad: también funciona como un espacio de educación, integración y encuentro entre la Ciudad y la naturaleza. Las nuevas obras e inversiones consolidan una nueva etapa para uno de los patrimonios ambientales más importantes de Buenos Aires.