La Plaza de Mayo se convirtió en el epicentro de misa ricotera entre los primeros pogos y calles cerradas
Cientos de fanáticos se congregaron este viernes en la Plaza de Mayo porteña para despedir, en homenaje, al cantante Carlos Alberto “Indio” Solari que falleció esta mañana a los 77 años, y convirtieron el microcentro en una nueva misa ricotera, entre calles cerradas y bengalas de humo negro.
La Pirámide de Mayo es testigo una velada diferente, en la que, a diferencia de las muestras tradicionales de duelo, la concentración se desarrolla en un clima entre festivo y musical.
Alejados del llanto, la multitud frente a la Casa Rosada entonó a viva voz los principales éxitos que catapultaron a Solari a la masiva popularidad y transforman el dolor de la pérdida en una manifestación de vigencia cultural.
Los presentes en el lugar iniciaron los primeros pogos 45 minutos antes de las 18, momento en que estaba pactado el encuentro que está atravesado por música alusiva en cada rincón.
Con un operativo de control desplegado en toda el perímetro, algunas calles ya fueron cerradas por el amplio número de personas que a su vez, lanzaron cohetes, bengalas de humo rojo y negro, mientras desplegaron banderas con insginias de “Los Redondos” y de fondo sonó el clásico “JiJiJi”.
