Por Carlos E. Viana *
“La guerra había sido un asunto lamentable, pero conveniente para el reino”, le dijo Margaret Thatcher al Capitán de Fragata, I.M. Diego García Quiroga; segundo del Capitán de Corbeta Pedro Giachino, en la reconquista de Malvinas en 1982. Las mismas nos crean un gran interrogante sobre los motivos de la Guerra por las islas, que desconocemos o se ocultan.
Aumenta nuestra perplejidad, lo declarado por el General Alexander Haig, Secretario de Estado de la Unión: “El ejército y la Fuerza Aérea , … eran mas razonables … El representante de la Armada siempre era el mas rígido. Una vez me dijo, vamos a pelear y vamos a ganar”. No sabemos que almirantes bloquearon así, un acuerdo favorable a Argentina, donde por primera vez Gran Bretaña aceptaba negociar la soberanía.
No deja de sorprendernos, la presión de Haig sobre Margaret Thatcher y la intransigencia de ella, para negociar la soberanía sobre las islas. Ella reaccionó airadamente: “… recuerdo haber preguntado a Haig, si un ladrón se hubiera llevado todas sus posesiones, consideraría que tendría que negociar con él, sobre como tenía derecho a quedarse?”. Haig se sorprendió por la cerrada intransigencia de la Primer Ministra.
Observando los hechos, trataremos de develar estos interrogantes.
DIFICIL SITUACION POLITICA DE THATCHER EN GRAN BRETAÑA
En 1979, Thatcher al frente del Partido Conservador, había ganado las elecciones por un 43,87 % de los votos, dominando la Cámara de los Comunes.
La primer ministra comenzó inmediatamente la reforma de un estado sobredimensionado y un sindicalismo con poderes policiales, que habían puesto al victorioso Reino Unido; en la segunda guerra mundial; detrás de su derrotado enemigo germano, el cual había seguido las políticas económicas liberales de Ludwig Ethard.
La drástica revolución liberal, que emprendió Thatcher, desató una crisis que en un primer momento aumentó la desocupación al 31%, peor que en la de 1929. Su popularidad cayó al 24%. Hubo motines en algunas ciudades. Alrededor de 25 miembros conservadores de los comunes, los “Wets” (Húmedos, moderados), votaron junto a los laboristas, contra las leyes propuestas por Thatcher. La oposición también se dio en el gabinete, que debió ser reformado.
En el Congreso del Partido Conservador celebrado en Blackpool, del 12 al 15 de octubre de 1981, Thatcher intentó obtener apoyo unido de su Partido, pero fracasó y su drástica política liberal, necesitaba tiempo para obtener el éxito que finalmente logró.
En las elecciones de junio de 1983, Thatcher obtuvo un triunfo electoral mayor, alcanzando 400 escaños en la Camara de los Comunes, con una mayoría de 144 asientos sobre 41 que había obtenido en 1979 ¿Cómo Thatcher obtuvo ese puente de tiempo?
UNA CRISIS PARALELA EN ARGENTINA
En octubre había sido el Congreso de Blackpool y dos meses y medio después, en diciembre de 1981, la Junta Militar Argentina desplazó al General Viola de la Presidencia, asumiendo la misma el general Galtieri. La presidencia de Viola, había sido un obstáculo para las aspiraciones presidenciales del Almirante Massera, ex comandante de la Armada, en un momento en que la Junta Militar, buscaba una salida electoral, que restableciera un gobierno constitucional. La Armada apoyo la destitución de Viola, con la condición que se recuperaran las Malvinas, diplomáticamente o en su defecto por la fuerza.
Es importante remarcar, que los almirantes de la Armada habían sido promovidos por su último comandante en jefe, el Almirante Massera, quien mantenía su influencia decisiva en esta arma.
Volviendo al tema central, se emprendieron negociaciones con el Reino Unido, pero el 28 de diciembre de 1981, las delegaciones de ambas naciones, dieron un comunicado, diciendo que continuarían las negociaciones. El gobierno británico había dado una esperanza, que postergaba indefinidamente. ¿Buscaba una reacción del gobierno argentino?
Ante el estancamiento de las negociaciones, el primero de marzo de 1982, el canciller argentino, Costa Méndez, dio un comunicado expresando, que si no se negociaba con plazos sobre la soberanía de las islas, “la Argentina mantiene el derecho de poner término, al funcionamiento de este mecanismo y de elegir el procedimiento que mejor consulte a sus intereses”. Fue una amenaza. ¿Podía interpretarlo de otra manera el gobierno de la hábil y nacionalista Thatcher?
VOLVER A LA ALIANZA CON ESTADOS UNIDOS
Mientras tanto, la Junta Militar, avanzó en el restablecimiento de la alianza con Estados Unidos, que se habían deteriorado por las sanciones del presidente Carter, y el acuerdo Argentino-URSS, “Trigo por Paz” (1987), que puso fin a la Guerra Fría en el territorio nacional.
La nueva Junta Militar, volvió a alinearse con los Estados Unidos, enviando asesores militares, para enfrentar la guerrilla comunista en Centro América. Se buscaba el apoyo del gobierno de Ronald Reagan, para la recuperación de Malvinas.
INTERES ESTRATEGICO DE LOS EE.UU.
Estados Unidos tenía y todavía tiene, un vacío estratégico en el Atlántico Sur, con proyección sobre Magallanes, el pasaje de Drake y la Antártida. Necesitaba y necesita, una base aeronaval en la región. El lugar ideal, las islas Malvinas, si Argentina recupera la soberanía, ya que no irritaría el nacionalismo. De allí su propuesta de las tres banderas y la administración tripartita mientras se negocia la soberanía.
SECRETO INGUARDABLE
Suspendidas las negociaciones, sin haber podido tratar el tema de la soberanía, el General Galtieri, acordó con el Almirante Anaya, optar por la recuperación militar de las islas. El Almirante habría persuadido de esto al Brigadier Lami Dozo. La planificación de la operación militar, debía guardarse en el más estricto secreto ¿Era posible hacerlo?.
Para planificar las operaciones, debían recurrir al servicio de Inteligencia de la Armada, comunicarlo al jefe del 5° Ejercito, de la región sur, explorar las zonas de desembarco y preparar las unidades de combate. No se tuvo en cuenta que el MI 6 (inteligencia británica) y la inteligencia de la Armada Real, se contaban entre las mejores del mundo y estaban infiltrados en Argentina.
El 17 de marzo, el buque de la Armada Bahía Buen Suceso, desembarcó cuarenta obreros para desmantelar la planta ballenera que había comprado el empresario Davidoff, pero también desembarcaron catorce infantes de marina argentinos camuflados, que izaron la bandera Argentina.
Hacia el 20 de marzo otro navío de la Armada Argentina,el Bahía Paraíso, navegaba a la misma isla, con otra dotación de infantes de marina y el rompehielos Almirante Irizar, hizo lo mismo. Tres navíos de la Armada Argentina, navegaban hacia las Georgias y el gobierno de Margaret Thatcher lo único que hizo fue enviar a estas islas, al rompehielos Endurance, que dejó desguarnecido a Puerto Argentino, con solo 85 Royal Marines para defenderlo.
El plan de Reconquista, contemplaba priorizar, que no hubiera bajas británicas, tomar Puerto Argentino, dejar una fuerza policial de unos 50 hombres y retirarse para negociar. La operación bajo el mando del Almirante Carlos Büsser, fue brillante, pero este héroe, en 2012 murió en prisión. Thatcher, “despertó inocentemente sorprendida”.
DOS INTRANSIGENTES
El 1° de mayo, en medio de las negociaciones de paz promovidas por el presidente peruano Belaunde Terry, Thatcher ordenó el ccontraataque británico sobre Malvinas, que fracasó, pero el 2 de mayo ordenó, el hundimiento del crucero General Belgrano, que navegaba incautamente, fuera de la zona de exclusión impuesta por el enemigo británico, provocando la muerte de 323 marinos argentinos. Esta fue la razón o quizás excusa del almirantazgo argentino, para rechazar la nueva propuesta de paz impuesta a Thatcher por Reagan, que había sido aprobada por el General Galtieri, el Brigadier Lami Dozo e incluso el Almirante Anaya. Este rechazo fue hecho a pesar que los británicos dominaban el mar con sus submarinos nucleares y mantenían una superioridad aérea con sus dos portaviones y helicópteros. Mientras nuestra Fuerza Aérea obtenía éxitos heroicos, pero con un desgaste de vidas y material, que no sería sustentable a largo plazo.
LA AMENAZA SOVIETICA SOBRE EUROPA
Leonid Brézhnev, desde la Unión Soviética, amenazaba a Europa occidental con sus misiles SS 20 binucleares, sus tanques y sus agitadores que despertaban el terror nuclear en la población. La única aliada incondicional que tenía Reagan en Europa, fue Margaret Thatcher. Ante el fracaso de la diplomacia no tuvo opción, debió apoyarla logísticamente.
La resistencia de las tropas argentinas fue heroica, pero la superioridad militar británica con el material estadounidense se impuso.
La guerra y la victoria, despertó el nacionalismo imperial británico y Margaret Thatcher recupero su popularidad como lo probó su gran victoria electoral en junio de 1983, Había logrado tender el puente de tiempo con la guerra de Malvinas.
Posteriormente, el Almirante Anaya declaró acerca de la guerra de Malvinas: “Fue una maniobra tramada por Gran Bretaña. Ellos forzaron la guerra. Nos pusieron en un callejón sin salida”.
LAS RESPUESTAS
Los interrogantes con los cuales comenzamos, tienen repuesta. “Un asunto lamentable pero conveniente para el Reino”, gracias al cual Thatcher llevó a cabo su plan económico.
Reagan no obtuvo su base en Malvinas, porque su apoyo a Argentina en la negociación fracasó y la Guerra Fría lo llevo a apoyar logísticamente a Thatcher, la intransigencia de algunos almirantes argentinos, nos dejan con dudas.
A propósito del patriótico planteo por Malvinas del Presidente Milei, debemos agregar que es un contrasentido que héroes de Malvinas permanezcan prisioneros. Citando a Talleyrand, podemos decir: “Peor que un crimen es un error”. Ellos, deben ser indultados con todos los honores.
* Doctor en Política y Gobierno (UCC), politólogo, periodista y profesor universitario.
