La Argentina en la trampa de la polarización
La Argentina se debate sobre transitar un camino distinto al que ha vivido años anteriores o volver al pasado, sin advertir que ello es una trampa en la que estamos inmerso producto de intereses y necesidades de los actores que integran la política actual, que se sienten cómodos en esa situación, donde el miedo es el elemento decisor de la construcción del futuro. Ambos sectores de la polarización trabajan para profundizar esas posturas y exacerbar a sus seguidores que conforman un núcleo duro al que nada les hace cambiar de opinión.
Frente a esa circunstancia hay una parte del electorado que sin mayores compromisos con esos sectores, actúa negativamente dentro de la democracia votando para un lado o para el otro, siempre con el fin de que al que votan le impida llegar al otro. La política convive en este espacio pendular mentiroso y trata de buscar canales intermedios con expresiones políticamente correctas creyendo que ello va a capturar la voluntad del electorado, quedando una y otra vez entrampados en esa polarización.
Es así, que en ese espacio empiezan a aparecer candidatos presidenciales que tienen la solución mágica a los problemas argentinos quedando todos en la retórica. Este sector total (dos núcleos duros y uno independiente) es aproximadamente un 56% de la sociedad.
Nos encontramos entonces en un momento crítico, donde la polarización parece ser el único camino posible. Pero ¿es realmente así? La respuesta es un rotundo NO. La Argentina no está polarizada, está dividida en tres. Un gran sector de más del 40% del electorado se siente desencantado con la política y los políticos, incluso consideran muchos, que la democracia no es el mejor sistema para dar respuesta a sus problemas y necesidades y por ello no vota. Este sector, que podemos llamar "espectador pasivo", necesita una propuesta seria, creíble y realizable, no simples promesas de campaña, o personajes rebeldes, outsider o religiosos, para reingresar al sistema de la democracia.
Los sectores que se benefician de la polarización trabajan para exacerbar las diferencias y mantener el statu quo.
UN CAMINO DIFERENTE
Desde la Fundación Argentina Azul, creemos que hay un camino diferente para volver a enamorar a los argentinos que estan fuera del sistema y al sector independiente para que voten positivamente. Un camino que nos permita construir un país próspero, justo y soberano, que aproveche sus recursos naturales, su potencial económico, la voluntad de su pueblo, el conocimiento y su diversidad cultural, para tomar protagonismo como líder regional y global, liderando incluso la soberanía alimentaria internacional.
Necesitamos visibilizar y concientizar que Argentina es un país marítimo y que cuenta en su haber con más de 11 millones de kilómetros cuadrados de mar. De tal forma que, integrada y trabajando armónicamente nos permitirá, con el rol coprotagónico del mar, dentro de la matriz industrial y productiva de nuestro querido país, a partir de una planificación económica a 20 años, que empiece a dar resultados inmediatamente, duplicar o triplicar el producto bruto interno, terminar con la inflación definitivamente sobre la base del crecimiento que nos dará la producción sostenida y sustentable en el tiempo, y erradicar la pobreza estructural, que es aquella que requiere la satisfacción de la totalidad de los derechos humanos.
ESTRATEGIA CLARA
Sobre la base del conocimiento, el campo, el mar, la industria y el cuidado del ambiente podremos construir el camino de la prosperidad económica, trabajo, industria, calidad de vida y, una palabra que no está en el diccionario de los políticos, longevidad. Estamos convencidos que un proyecto de país con una estrategia nacional clara como la que proponemos de administración integral del Atlántico Sur Occidental, integrada a Malvinas y la Antártida, con un desarrollo y promoción de las economías regionales, terminará definitivamente con la falsa polarización y permitirá a la Argentina llevar adelante un proyecto de desarrollo transversal a todos los partidos políticos que de la mano de la Unidad Nacional nos permita por los próximos 50 años ser parte de las naciones más importantes y soberanas del mundo.
Concretamente, esta nueva visión estratégica nos permitirá:
- Duplicar o triplicar el producto bruto interno.
- Terminar con la inflación sobre la base del crecimiento que nos permitirá la producción sostenida y sustentable en el tiempo.
- Crear trabajo en millones de puestos en calidad con salarios dignos y una industria integral; - Mejorar la calidad de vida y erradicar la pobreza estructural.
- Proteger el ambiente y preservar la biodiversidad siendo amigos del mar y de la naturaleza, lo que significa hacer uso y explotar todo lo que ésta nos ofrece y garantizarle la vida eterna.
- Promover e incentivar la educación y la investigación científica apostando a la industria del conocimiento.
- Dinamizar la integración nacional, regional y la cooperación internacional.
El Atlántico Sur Occidental es nuestra mejor oportunidad para cambiar el rumbo de la historia. Con un litoral costero de más de 6.800 kilómetros lineales de extensión, y más de 6.500.000 kilómetros cuadrados de superficie que integran nuestra plataforma continental y su mar es una posición geopolítica inmejorable.
POTENCIA MARITIMO
La Argentina tiene un potencial marítimo enorme que nos coloca en el quinto lugar de las potencias del planeta. Nuestro proyecto busca aprovechar este recurso para:
- Desarrollar la industria pesquera y la acuicultura, en particular en tierra por el sistema de la acuaponía para que la Argentina en su vasta extensión pueda tener cultivos de peces y algas.
- Explorar y explotar recursos naturales en el lecho marino.
-Impulsar la Industria Naval, madre de industrias, para la construcción de buques que nos permita recuperar la Marina Mercante y la flota de mar para una defensa nacional razonable.
-Desarrollo de los Servicios para el Turismo Náutico, y los Deportes Náuticos en general.
-Desarrollo de la energía marina y las distintas energías limpias con una matriz energética diversificada.
-Desarrollo de un polo tecnológico, IA y digital orientado al mar, al fondo marino y al espacio, teniendo en cuenta que la conquista del fondo del mar es el camino al poder mundial en el siglo XXI; Industria del conocimiento como base del desarrollo nacional; - Crear un corredor logístico y comercial nacional con la integración de todos nuestros puertos, como así la conectividad fluvial y marítima entre América del Sur y el mundo; - Proteger la soberanía nacional y los intereses argentinos en la región.
FUTURO PROSPERO
Imaginemos un futuro donde la Argentina sea un país líder en la región, con una economía próspera y diversificada, y una sociedad justa y equitativa. Un futuro donde la educación, la salud y la seguridad sean derechos fundamentales para todos los argentinos. Un futuro donde la Argentina sea un ejemplo para el mundo. Esto no es ciencia ficción. Es posible sobre la base de liderazgo y conocimiento.
¡Es hora de cambiar! ¡Es hora de Argentina Azul! Naveguemos juntos las aguas de la esperanza y construyamos un futuro próspero para la Argentina, con trabajo, industria, calidad de vida y longevidad. Juntos salgamos de la falsa polarización. Podemos hacer que la Argentina sea un país mejor, más justo, con dirigencia transparente y honesta, y más vivible para todos. ¡Vamos a hacer que suceda!
*Abogado, diplomado en relaciones internacionales, integrante del Instituto de Estudios Estratégicos para la Defensa Nacional (IEEDN), Fundador y presidente de la Fundación Argentina Azul (FAAZ).
