‘Kidults’ y el resurgir de la cultura pop entre los adultos
Cada vez proliferan más los muñecos, los autos y todo tipo de coleccionables dirigidos al público adulto. Vehículos famosos, como el DeLorean, el General Lee y KITT; muñecos basados en franquicias e incluso réplicas de objetos de series y películas de culto pasaron a formar parte de las estanterías de muchos hogares. Ya no se trata de juguetes para jugar, sino de piezas para exhibir y, además, recordar la infancia.
Durante mucho tiempo, los juguetes estuvieron asociados exclusivamente con los chicos. Sin embargo, cada vez más adultos se interesan por las figuras de colección y por todo aquello que marcó su infancia. Este fenómeno refleja el resurgir de una cultura popular que atraviesa generaciones, desde el animé y los dibujos animados hasta los videojuegos, los cómics y las grandes franquicias del cine. ¿Quién no recuerda con emoción a Mazinger, Robotech y los Thundercats, entre otros?
En la Argentina, las empresas comenzaron a responder a esta demanda, que ya es un fenómeno global, con propuestas dirigidas a los llamados kidults: adultos que, pese a sus responsabilidades cotidianas, disfrutan de pasatiempos, juguetes, videojuegos y coleccionables tradicionalmente asociados con la infancia.
Detrás de esta tendencia hay algo más que el deseo de completar una colección: está la posibilidad de reencontrarse con los personajes que marcaron una etapa de la vida y compartir esas historias con los hijos o los amigos. De esta manera, el coleccionismo dejó de ser una actividad asociada exclusivamente a la niñez para convertirse en una forma de mantener vigente un patrimonio cultural.
LOS ADULTOS GANAN TERRENO
El crecimiento de este público llevó a las empresas jugueteras a prestar mayor atención a un consumidor que incorpora sus gustos a la vida adulta. En respuesta a esta demanda, la compañía argentina Vulcanita, del Grupo Caffaro Hnos., lanzó la unidad Collector, dedicada a las figuras coleccionables. La propuesta reúne licencias de universos tan diversos como Pokémon, Transformers, Harry Potter, Minecraft, Mario Bros., Star Wars, Marvel, DC, Fortnite y Naruto. El catálogo incluye desde figuras hasta productos que combinan armado y decoración, además de tazas, lámparas y posavasos.
La apuesta no es casual. Según datos de la empresa, entre enero y agosto de 2026 los compradores adultos representaron el 25% de sus ventas, frente a una participación de entre el 11% y el 15% durante 2025. En síntesis, una de cada cuatro ventas de la marca ya corresponde a este segmento.
El interés de los adultos también modifica lo que se espera de estos productos. Ya no alcanza con reconocer a un personaje: importan la escala, los detalles, las terminaciones y la fidelidad respecto del original. Al respecto, Cristina Caffaro, gerente de Marketing de Grupo Caffaro, señaló: “Entendemos que los seguidores de la cultura pop y los objetos de culto son sumamente detallistas. No buscan un simple producto, sino una pieza de valor auténtica. Con Vulcanita Collector respondemos a esa exigencia ofreciendo licencias oficiales y un nivel que realmente marca la diferencia”.
ATOM, HYUGA Y COMPAÑÍA
En el mismo rumbo se inscribe el reciente lanzamiento de RBA Coleccionables. Si hay personajes que marcaron la infancia de quienes soñaban con convertirse en futbolistas, esos eran Oliver Atom, Benji Price, Steve Hyuga y Richard Tex Tex, entre otros. Los protagonistas de Supercampeones acercaron el fútbol japonés a miles de chicos argentinos durante la década del 90, aunque la serie original se estrenó en Japón en 1983.
Hoy, muchos de aquellos espectadores son adultos y tienen hijos propios. Para ellos, reencontrarse con estos personajes no significa solamente recuperar una historia conocida, sino también compartirla con quienes quizás nunca vieron un capítulo de la serie original.
Las figuras reproducen los rasgos, la indumentaria y los complementos de cada personaje, con detalles pensados para los coleccionistas. Además, cada entrega incluye material editorial con información sobre los protagonistas, sus técnicas y los momentos más recordados de la ficción.
El atractivo de esta propuesta está en esa doble posibilidad: que los adultos vuelvan a encontrarse con los futbolistas que los acompañaron durante su infancia y que los chicos descubran a los protagonistas de una serie que dejó huella en varias generaciones.
Oliver Atom puede terminar en la habitación de un coleccionista adulto o en la de un chico que recién empieza a conocerlo. También puede convertirse en tema de conversación o dar pie a una tarde frente a los capítulos originales. La colección recupera algo más que personajes: pone nuevamente en circulación una parte de la cultura popular que sigue encontrando nuevos espectadores.
El regreso de Supercampeones y la expansión de propuestas como Vulcanita Collector reflejan el resurgir de una cultura popular que encuentra nuevos espacios entre los adultos. Los productos de colección ya no son solamente objetos para exhibir, sino también una forma de recuperar personajes, historias y universos que siguen vigentes con el paso del tiempo.
Los adultos dejan así de ser únicamente quienes eligen los juguetes para sus hijos y se convierten en coleccionistas y transmisores de sus propias aficiones. Compartir una serie o presentarles a los más chicos a los héroes de otra época demuestra que la cultura popular no pertenece a una sola generación: se renueva y encuentra en estos objetos una manera de mantener vivo el vínculo entre padres e hijos.
