Jorge Macri aseguró que a los agresores de Palermo "les caerá todo el peso de la ley"
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, afirmó que el ataque sufrido por trabajadoras sexuales trans en los Bosques de Palermo es “de suma gravedad” y afirmó que los ministerios de Seguridad y de Justicia de la Ciudad “ya están avanzando con la investigación”.
Macri remarcó que no permitirán que “estos delitos queden impunes” y aseguró que a los responsables les van “a caer con todo el peso de la ley”.
“Los ataques ocurridos en Palermo son de suma gravedad y no vamos a permitir que estos delitos queden impunes”, indicó el jefe de Gobierno en su cuenta de X. La Justicia inició una investigación de oficio por el ataque, pero hasta el momento sigue sin haber detenidos.
La Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.° 13 de la Ciudad de Buenos Aires especializada en discriminación, a cargo de la fiscal Andrea Scanga, solicitó al Centro de Monitoreo Urbano (CMU) de la Policía de la Ciudad que remita las imágenes del hecho ocurrido durante la madrugada del lunes 2 de noviembre en las inmediaciones de Avenida de los Ombúes y Andrés Bello, cerca de la avenida Figueroa Alcorta y el Lago de Regatas.
De manera provisoria, el caso fue caratulado como lesiones agravadas por haber sido cometidas por odio a la identidad de género.
En este sentido, la funcionaria judicial busca testigos y que las víctimas se acerquen a la sede judicial para radicar las denuncias pertinentes. Sin embargo, la causa continúa sin detenidos ni identificados.
NO ES LA PRIMERA VEZ
Julieta Miranda, trabajadora sexual e integrante del colectivo trans que ejerce la actividad en los bosques del barrio porteño de Palermo, denunció ayer que la violenta agresión perpetrada el último domingo a la madrugada por una patota de más de 50 adolescentes no constituye un hecho aislado, sino parte de una escalada sistemática de hostigamiento y crímenes de odio en la zona.
Miranda precisó que al menos seis compañeras resultaron con heridas y contusiones tras el ataque registrado en las inmediaciones de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, cerca del Lago de Regatas.
"En el grupo general que tenemos de Palermo se cuentan más de seis chicas lesionadas, adoloridas, que ni siquiera pueden ir a trabajar. Hoy van a hacer todo lo posible para ir a formalizar la denuncia", sostuvo la referente, quien confirmó que acompañará a las víctimas ante la Justicia.
Según detalló, las agresiones cotidianas incluyen acoso físico, burlas y persecución por parte de grupos numerosos que se desplazan en bicicleta o vehículos para registrar contenido en redes sociales. "Se viene organizando para atacarnos. No solo por ser trans, sino también por ser trabajadoras sexuales; pareciera que eso nos ubica todavía más abajo en la escala de la deshumanización. Sienten que tienen derechos sobre nuestros cuerpos", expresó la denunciante.
Asimismo, la trabajadora advirtió sobre un cambio rotundo en la frecuencia y la violencia de los ataques en el último tiempo, señalando la aparición de jóvenes que buscan amedrentarlas y filmarlas sin su consentimiento.
"Antes pasaban caminando y no nos decían nada. Pero ahora pasan y siempre tienen que decir algo, y no van solos, van en manada", afirmó, al tiempo que remarcó el descreimiento del colectivo respecto de la dirigencia política.
En las imágenes se observa el uso de elementos contundentes, tales como conos de tránsito y cubiertas de bicicleta, para agredir a las mujeres.
Por su parte, Gabriela López una de las mujeres trans atacadas contó que los episodios de hostigamiento se repitieron al menos tres veces y que, después de la última agresión, tiene miedo de volver a encontrarse con los atacantes.
Durante el ataque, seis mujeres resultaron heridas y una de ellas sufrió un corte en una oreja.
“No es la primera vez que nos atacan estos chicos... es la tercera vez que aparecen. No sé quién los organiza”, contó.
La primera vez, recordó, decidieron no denunciar, pero, entre las trabajadoras, existe un grupo de WhatsApp donde se mantienen comunicadas, se alertan sobre lo que sucede a diario. También organizan sus jornadas en tres turnos y respetan las paradas de cada compañera. “Vivimos de esto y del día a día, tenemos que pagar los alquileres”, explicó.
Gabriela describió cómo es el modus operandi de los ataques. “Van exclusivamente a agredir. Pasan en auto, moto o bici, burlándose e insultando, de caza como si fuera a un zoológico o a un safari”, contó.
“Te tiran hielo, bebidas, palos, lo que tengan a mano. Es algo desagradable y tenemos mucho miedo”, sostuvo.
También contó que una de sus compañeras sufrió una herida grave en el último ataque. “Al parecer le querían cortar el cuello o el cabello, no sabemos, pero sufrió un corte en la oreja”, relató Gabriela.
A su vez, advirtió que los menores usaron alambres, palos con clavos y piedras para agredirlas, además de golpes de puño y patadas. “Aparecen de la nada”, dijo.
