Irán bombardea una base estratégica en el Índico y desafía el alcance de su arsenal
Irán lanzó dos misiles balísticos contra la base militar de Diego García, un enclave estratégico ubicado en el Océano Índico a 4.000 kilómetros de su territorio, redoblando su ofensiva contra las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en un movimiento que pone en alerta las capacidades de defensa global.
El ataque, que tuvo como objetivo la isla perteneciente al Reino Unido pero operada por fuerzas norteamericanas, no logró alcanzar su meta según confirmaron fuentes oficiales británicas este sábado.
La base es considerada un punto neurálgico de operaciones donde estacionan submarinos nucleares, bombarderos y destructores, y su reciente elección como blanco por parte de Teherán sugiere que el régimen posee tecnología misilística de mayor alcance a la que se le atribuía hasta el momento.
"El ataque fallido de Irán contra Diego García ocurrió antes de que el Reino Unido anunciase que permitiría que Washington usase esa base", precisó una fuente del gobierno británico consultada tras el reporte inicial del Wall Street Journal.
A pesar de la magnitud del lanzamiento, el Pentágono se rehusó a realizar comentarios oficiales sobre el asunto, mientras que funcionarios estadounidenses señalaron que ninguno de los dos proyectiles impactó en la infraestructura de la isla.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el archipiélago de Chagos, donde se sitúa la base, es objeto de un acuerdo de arrendamiento por 99 años entre Londres y Washington, consolidándose como uno de los dos puntos autorizados por el Reino Unido para ejecutar "operaciones defensivas específicas contra Irán".
Este nuevo frente de conflicto se produce en una semana de extrema tensión, donde la inteligencia occidental analiza con preocupación la capacidad técnica demostrada por Teherán para proyectar su poder de fuego a miles de kilómetros de sus fronteras.
Mientras la guerra entra en una fase de incertidumbre por la disparidad de criterios entre la Casa Blanca y el mando israelí, la seguridad en las bases de ultramar ha sido reforzada ante la confirmación de que la infraestructura de la que depende la coalición está bajo fuego directo.
