Hubo críticas y descalificaciones a Sturzenegger en la Cámara alta
El peronismo aprovechó la presencia del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado para lanzar contra él y contra el Gobierno nacional una larga lista de críticas, imputaciones y descalificaciones.
El kirchnerista Martín Soria, por ejemplo, que pronunció un discurso especialmente agresivo contra el Poder Ejecutivo, consideró como una “grotesca provocación” la presencia del ministro que había concurrido con su equipo a dar explicaciones sobre una ley de protección a la propiedad privada.
El legislador ultra K ironizó acerca de que Sturzenegger visitaba el Senado porque otros integrantes del gabinete no podían hacerlo y puso, por ejemplo, a Manuel Adorni. Argumentó en ese plano que no podía explicar el caso de las “jubiladas” que le dieron préstamos para la adquisición de dos propiedades. Pero el blanco de sus descalificaciones no era el vocero presidencial sino Sturzenegger, cuya presencia en la cámara el kirchnerismo tomó como una invasión territorial agraviante.
Además de las invectivas, la oposición adelantó que rechazará el proyecto del Ejecutivo que restringe las expropiaciones y agiliza los procesos de desalojo de propiedades usurpadas.
Pero la mayoría de los discursos del peronismo estuvieron alineados no en analizar el proyecto, sino en cuestionar al funcionario. José Mayans le imputó haber endeudado al país, declarado la cesación de pago de la deuda y de causar “estragos económicos” por su participación en los gobiernos de Fernando de la Rúa, Mauricio Macri y Javier Milei.
En su oscilante exposición, atribuyó a Sturzenegger desde la emisión de Lebacs hasta el recorte de la planta de empleados públicos, el megacanje, la pobreza y una “alta corrupción”. También arrojó dudas sobre su idoneidad. Se refirió a él varias veces como “este señor”.
Sturzenegger respondió con ironías a las invectivas. Sostuvo que Soria había hecho una “gran mezcolanza” de argumentos y que le había atribuido participación en gobiernos en los que no había estado. “En la única crisis que no me pusiste -lo chicaneó- fue en la de Sergio Massa”. En cuanto a las acusaciones de corrupción le recordó: “Los que tienen los funcionarios presos son ustedes, no nosotros”.
A la riojana Florencia López -que le había dedicado una larga catilinaria- le respondió que ninguna de las acusaciones que le había lanzado era cierta y le preguntó a los peronistas en general si se habían preguntado alguna vez por qué venían perdiendo las elecciones.
Acto seguido se presentó ante la comisión el arzobispo de La Plata Gustavo Carrara invitado por el peronista porteño Mariano Recalde.
