Política
Homenaje al Teniente 1° Roberto Estévez
Por Juan Marcos Pueyrredón
El pasado 2 de abril, aniversario de la recuperación de las Islas Malvinas, fue el día en que honramos la memoria de muchos argentinos que murieron y entregaron su sangre inocente por un pedazo de tierra nuestra en los confines del sur, sacrificando sus vidas en defensa de nuestro territorio, por una Argentina grande y por cada uno de nosotros.
Hoy, como un modelo ejemplar. quiero honrar la memoria del Teniente Primero Roberto Estévez, quien el 28 de mayo de 1982 murió heroicamente en Malvinas, batido por el enemigo entregando su vida por nuestra Nación y para salvar a un soldado de su Regimiento.
Roberto Estévez, un héroe de Malvinas, como fue destacado hace unos años por el Prof. Julio Cao en este mismo diario, fue parte de la “Operación Rosario”, operación conjunta con la Armada Argentina que recuperó las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982. Fue enviado a a la zona de Darwin y desde allí lucho contra las fuerzas armadas británicas.
Fue herido en la pierna derecha y luego en el brazo izquierdo y continuó luchando, dirigiendo y protegiendo a sus soldados hasta el final. Vió a uno ellos heridos y lo arrastró hasta él y viendo que no tenía casco le puso uno. De inmediato, un soldado inglés le disparó desde lejos y Estévez finalmente murió, salvando a su compañero Rodríguez que dijo emocionado: “Estévez me salvóla vida: Esa bala era para mí”.
CARTAS DE ESTEVEZ
Poco antes de partir hacia Malvinas, el 27 de marzo de 1982, según cuenta Cao, Estévez escribió dos cartas, una a su novia y otra a su padre y le pidió a un soldado que si él no volvía se las hiciera llegar a sus seres queridos. Una de ellas decía lo siguiente:
“Sarmiento, 27 de marzo de 1982.
Querido Papá: Cuando recibas esta carta, yo ya estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios, Nuestro Señor. El, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de la misión. ¡Pero fíjate vos que misión! ¿No es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas todos destina dos a recuperar las Islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía?. Lo único que a todos quiero pedirles es que: restauren una sincera unidad en la familia bajo la cruz de Cristo, que me recuerden con alegría; y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza y muy importante…!que recen por mí!
Papá, hay cosas que, en un día cualquiera, no se dicen entre hombres pero que hoy debo decírtelas: gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy y que es fruto de ese hogar donde vos sos el pilar. Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo”.
VALENTIA Y PATRIOTISMO
Que más puede decirse de este soldado argentino, además de su valentía y patriotismo amaba su Dios y su Patria como ninguno.
Solo me atrevo a decir emocionado, algo que ya supe escribir de la Argentina, mi querido país: ¡Bendecido! sea cada pedazo de nuestro suelo argentino, cada gota de agua fresca que corre rauda y joven por sus serpenteantes ríos y por sus caudalosos mares, por cada una de sus montañas y de sus lagos, por cada uno de sus horizontes infinitos, gozados en la inmensidad de sus campos y en el color dorado de sus trigos, como así también por nuestro querido Teniente Primero Roberto Estévez y por cada uno de los argentinos que allí murieron en defensa de nuestro país.
¡Bendecido! sea, cada rincón argentino donde un ciudadano de ley, levante los ojos al cielo y de gracias a Dios por haber aquí nacido, en esta Patria grande en que vivimos.
El pasado 2 de abril, aniversario de la recuperación de las Islas Malvinas, fue el día en que honramos la memoria de muchos argentinos que murieron y entregaron su sangre inocente por un pedazo de tierra nuestra en los confines del sur, sacrificando sus vidas en defensa de nuestro territorio, por una Argentina grande y por cada uno de nosotros.
Hoy, como un modelo ejemplar. quiero honrar la memoria del Teniente Primero Roberto Estévez, quien el 28 de mayo de 1982 murió heroicamente en Malvinas, batido por el enemigo entregando su vida por nuestra Nación y para salvar a un soldado de su Regimiento.
Roberto Estévez, un héroe de Malvinas, como fue destacado hace unos años por el Prof. Julio Cao en este mismo diario, fue parte de la “Operación Rosario”, operación conjunta con la Armada Argentina que recuperó las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982. Fue enviado a a la zona de Darwin y desde allí lucho contra las fuerzas armadas británicas.
Fue herido en la pierna derecha y luego en el brazo izquierdo y continuó luchando, dirigiendo y protegiendo a sus soldados hasta el final. Vió a uno ellos heridos y lo arrastró hasta él y viendo que no tenía casco le puso uno. De inmediato, un soldado inglés le disparó desde lejos y Estévez finalmente murió, salvando a su compañero Rodríguez que dijo emocionado: “Estévez me salvóla vida: Esa bala era para mí”.
CARTAS DE ESTEVEZ
Poco antes de partir hacia Malvinas, el 27 de marzo de 1982, según cuenta Cao, Estévez escribió dos cartas, una a su novia y otra a su padre y le pidió a un soldado que si él no volvía se las hiciera llegar a sus seres queridos. Una de ellas decía lo siguiente:
“Sarmiento, 27 de marzo de 1982.
Querido Papá: Cuando recibas esta carta, yo ya estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios, Nuestro Señor. El, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de la misión. ¡Pero fíjate vos que misión! ¿No es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas todos destina dos a recuperar las Islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía?. Lo único que a todos quiero pedirles es que: restauren una sincera unidad en la familia bajo la cruz de Cristo, que me recuerden con alegría; y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza y muy importante…!que recen por mí!
Papá, hay cosas que, en un día cualquiera, no se dicen entre hombres pero que hoy debo decírtelas: gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy y que es fruto de ese hogar donde vos sos el pilar. Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo”.
VALENTIA Y PATRIOTISMO
Que más puede decirse de este soldado argentino, además de su valentía y patriotismo amaba su Dios y su Patria como ninguno.
Solo me atrevo a decir emocionado, algo que ya supe escribir de la Argentina, mi querido país: ¡Bendecido! sea cada pedazo de nuestro suelo argentino, cada gota de agua fresca que corre rauda y joven por sus serpenteantes ríos y por sus caudalosos mares, por cada una de sus montañas y de sus lagos, por cada uno de sus horizontes infinitos, gozados en la inmensidad de sus campos y en el color dorado de sus trigos, como así también por nuestro querido Teniente Primero Roberto Estévez y por cada uno de los argentinos que allí murieron en defensa de nuestro país.
¡Bendecido! sea, cada rincón argentino donde un ciudadano de ley, levante los ojos al cielo y de gracias a Dios por haber aquí nacido, en esta Patria grande en que vivimos.
