EL RINCON DE LOS SENSATOS

Gracias Adorni

Por Pablo Francisco Arancedo

La Nación argentina, a lo largo de su historia, ha vivido múltiples desencuentros.

Unitarios contra federales; centralismo contra el Interior; azules contra colorados; peronistas contra antiperonistas; golpistas contra democráticos, etc.

Es difícil encontrar causas que sirvan para la unión y al mismo tiempo nos identifique como argentinos.

En mi opinión, existen pocas causas que hacen a la identificación y esencia argentina. Pocas causas trascienden nuestras ideologías y nuestras simpatías partidarias.

Nuestra causa Malvinas Argentinas resulta transversal, trasciende a nuestra ideología y es una cuestión que une a la Nación argentina.

Otra causa que nos identifica es el acceso a la universidad pública para posibilitar la movilidad social de la Nación.

Encuentro una tercera causa que trasciende las ideologías y aglutina a la Nación argentina. Me refiero al rechazo de las justificaciones públicas de Adorni a su repentina fortuna.

La Nación argentina en su conjunto no creyó en las antojadizas e infantiles respuestas de Adorni para intentar justificar su enriquecimiento en la función pública.

No solo no las creyó, sino que se escandalizó, frente al cinismo desplegado por Adorni al sobreactuar su ofensa porque lo consideraron “chorro”.

La falta de vergüenza de Adorni nos escandalizó.

Sus justificaciones son una burla frente al esfuerzo diario de la Nación argentina por salir de la ciénaga de la pobreza y corrupción.

Gracias a Adorni, los argentinos nos unimos en una tercera cuestión nacional que trasciende nuestras ideologías y simpatías partidarias.

Nos unimos en la esperanza de que el poder judicial penal intervenga. Que lo llame a declaración indagatoria para que pueda ejercer su derecho de defensa y resuelva su situación procesal en forma oportuna.

Gracias Manuel.