Gardel: la investigación que resolvió una controversia de casi 90 años
El hallazgo de un plano histórico permitió establecer las correspondencias arquitectónicas entre la imagen y el edificio de la Escuela Elemental de Varones N.º 2, ubicada en Libertad 455, en la ciudad de Buenos Aires.
Por Walter Santoro *
Después de meses de intensa investigación, la Fundación Internacional Carlos Gardel logró identificar el lugar donde fue tomada la controvertida fotografía escolar del cantor, publicada en 1936. El hallazgo de un plano histórico permitió establecer las correspondencias arquitectónicas entre la imagen y el edificio de la Escuela Elemental de Varones N.º 2, ubicada en Libertad 455, en la ciudad de Buenos Aires. Este descubrimiento, respaldado por la documentación escolar existente, da una respuesta documental concluyente a una controversia que se prolongó durante décadas.
Durante casi noventa años, una fotografía de Carlos Gardel rodeado por sus compañeros de escuela fue objeto de interpretaciones, investigaciones y controversias. Aunque la imagen era conocida, no se había logrado establecer con suficiente respaldo documental dónde había sido tomada.
La fotografía terminó convirtiéndose en una de las piezas más discutidas de la infancia del cantor, principalmente porque los investigadores partieron de datos que, con el tiempo, demostraron ser equivocados.
La Fundación Internacional Carlos Gardel inició hace tiempo una investigación destinada a reconstruir documentalmente distintos aspectos de la vida del artista. Uno de sus objetivos fue revisar su trayectoria escolar, identificar los establecimientos a los que asistió y determinar el origen de aquella fotografía. El trabajo implicó estudiar publicaciones de época, antecedentes escolares, planos históricos y documentación conservada en diferentes archivos.
También exigió revisar las conclusiones de investigaciones anteriores, algunas de las cuales habían condicionado durante décadas la búsqueda del establecimiento.
EL COMIENZO
Una fotografía publicada en 1936 marca el comienzo de una confusión El 6 de junio de 1936, la revista Radiolandia La Canción Moderna, en su número 429, publicó una entrevista a Berta Gardés, madre de Carlos Gardel.
En aquella nota, Berta afirmó que su hijo había nacido el 11 de diciembre de 1890 y que ambos habían llegado a Buenos Aires el 10 de marzo de 1893. La publicación incluyó una fotografía escolar facilitada por ella, en la que se observa a Carlitos junto a otros 55 alumnos, distribuidos en varias filas frente a una construcción de arquitectura sencilla, con puertas, muros y una galería techada.
El epígrafe que acompañaba la imagen decía: “Carlitos Gardel rodeado de sus compañeros de escuela, en el año 1896, cuando tenía seis años de edad”.
Aquella breve descripción, aparentemente secundaria, se convirtió en el origen de una confusión que se prolongaría durante generaciones.

En esta recreación del arquitecto Ignacio Segu se ven los planos de la escuela de Libertad 455.
La fecha indicada era incorrecta. La documentación escolar permite establecer que Gardel comenzó sus estudios primarios en 1897, en la Escuela Graduada de Niñas de la calle Talcahuano 678, establecimiento que también admitía alumnos varones.
Sin embargo, durante años se intentó identificar el edificio de la fotografía con aquella primera escuela, suponiendo que la imagen correspondía a su ingreso a la enseñanza primaria.
Este fue uno de los errores que desviaron la búsqueda: varios investigadores intentaron localizar el edificio a partir de una fecha equivocada, en lugar de determinar qué establecimiento coincidía realmente con las características arquitectónicas de la imagen.
EL ERROR QUE DESVIO
Los planos conocidos de la escuela de Talcahuano no coincidían con la construcción visible en la fotografía. Las puertas, los muros y la disposición del espacio resultaban incompatibles.
Sin embargo, distintas investigaciones continuaron buscando explicaciones alternativas.
A esta confusión se sumó otro detalle: sobre una de las puertas de la fotografía puede leerse la inscripción “1 C”. Durante mucho tiempo se interpretó que esa referencia demostraba que Gardel estaba cursando primer grado. Pero la inscripción solamente identifica un aula y no constituye prueba de que todos los niños retratados pertenecieran a ese curso. La fotografía pudo haberse realizado en aquel sector por razones prácticas, vinculadas con el espacio disponible, la iluminación y la posición de la cámara.
También surgieron interpretaciones que situaban la escena en Montevideo, particularmente en un establecimiento de la calle Durazno.
Esa atribución resultaba verosímil a primera vista porque la construcción mostraba una arquitectura escolar sobria y funcional, de características habituales en edificios de la región del Río de la Plata a fines del siglo XIX. Sus muros, puertas y galerías no eran rasgos exclusivos de Buenos Aires ni de Montevideo.
Esa semejanza regional facilitó que la fotografía fuera ubicada erróneamente en otra ciudad, el aspecto del edificio, por sí solo, no permitía identificar su dirección. Pero ayudados por una mala recreación lograran hacer que coincida el espacio.
La falta de una identificación documental definitiva permitió que estas hipótesis se mantuvieran y que la discusión sobre la fotografía terminara vinculándose con la controversia sobre el origen de Gardel.
La diferencia decisiva la aportó el certificado de promoción de segundo grado, firmado por el director Ángel C. Bustos, que acredita el paso de Carlos Gardés por la escuela de Libertad 455 en 1899. Este documento permitió orientar la búsqueda hacia un inmueble concreto, en vez de seguir comparando construcciones de aspecto semejante en ambas orillas del Río de la Plata.
El problema de fondo era metodológico: se había intentado identificar una escuela a partir de interpretaciones de la fotografía y de similitudes arquitectónicas generales, sin contrastarlas con la documentación escolar de Gardel y con un plano histórico del establecimiento al que efectivamente había asistido.
NUEVA INVESTIGACION
La Fundación decidió revisar el problema desde sus fundamentos. En lugar de continuar buscando una escuela que coincidiera con la fecha publicada en 1936, comenzó por reconstruir la trayectoria escolar del niño Carlos Gardés mediante los documentos disponibles.
Esa revisión permitió establecer que, después de su paso por la escuela de Talcahuano en 1897 y de un período sin asistencia escolar en 1898, Gardel retomó sus estudios en 1899 en la Escuela Elemental de Varones N.º 2 del Distrito Escolar 6º, ubicada en Libertad 455, en la ciudad de Buenos Aires.
La Fundación cuenta con un documento especialmente importante: el certificado de promoción de segundo grado, firmado por el director del establecimiento, Ángel C. Bustos. Ese certificado acredita que Gardel estudió en Libertad 455 y permitió descartar que la semejanza arquitectónica, común a numerosas construcciones rioplatenses, bastara para situar la fotografía en otro lugar. Pero quedaba una pregunta decisiva: ¿era aquel edificio el que aparecía en la imagen? Para responderla era necesario encontrar un plano de la propiedad.
HALLAZGO EN LOS ARCHIVOS DE AYSA
La búsqueda del plano constituyó uno de los momentos centrales de la investigación. El documento no había podido localizarse en los archivos de la Ciudad de Buenos Aires consultados por la Fundación.
Durante mucho tiempo, esa ausencia había impedido avanzar en la comparación arquitectónica.
La investigación tomó entonces otro camino: buscar antecedentes del inmueble en archivos que no estuvieran directamente vinculados con la educación.
Esa decisión permitió llegar a los fondos históricos de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), donde se conservaba un plano elaborado en 1900 con motivo de intervenciones en las instalaciones sanitarias de la propiedad.
El hallazgo resultó fundamental. Aunque el plano había sido confeccionado para registrar instalaciones de agua y cloacas, también representaba la distribución arquitectónica del edificio. Por primera vez, la Fundación disponía de una fuente técnica de época que permitía comparar la construcción de Libertad 455 con el espacio visible en la fotografía escolar.
Al examinar el documento, los investigadores identificaron correspondencias entre la disposición de los muros, la ubicación de las puertas y la organización del patio y la galería. La hipótesis de que la fotografía había sido tomada en aquella escuela adquirió así un respaldo documental que antes no existía. La clave no había estado en encontrar otra fotografía, sino en descubrir un documento técnico que nadie había relacionado con ella.
RESOLVER UN PROBLEMA DE PERSPECTIVA
La comparación todavía presentaba dificultades. La imagen escolar había sido tomada con una cámara de fines del siglo XIX y mostraba un grupo de 56 niños distribuidos en seis filas, algunos sentados y otros ubicados sobre gradas. La posición de los alumnos, la perspectiva fotográfica y el encuadre dificultaban reconocer las dimensiones reales del espacio.
Especialmente complejo resultaba el sector derecho de la imagen, donde aparece una galería techada que se prolonga fuera del encuadre. Por eso era necesario determinar si aquella estructura podía corresponder al pasillo representado en el plano de Libertad 455.
Para profundizar el estudio se utilizaron herramientas digitales, entre ellas inteligencia artificial, con las que se elaboraron reconstrucciones y diagramas lineales del espacio. Estos recursos permitieron estudiar la perspectiva, aislar elementos arquitectónicos y representar visualmente las correspondencias entre la fotografía y el plano.
Es importante distinguir el valor de cada elemento: la fotografía original y el plano histórico constituyen las fuentes documentales; las reconstrucciones digitales son herramientas auxiliares de análisis e interpretación. No reemplazan los documentos, sino que ayudan a comprender su relación.
Según el estudio realizado por la Fundación, la comparación revela coincidencias significativas en la posición de los muros, las aberturas y la galería, que permiten identificar el establecimiento de Libertad 455 como el lugar donde fue tomada la fotografía.
UN CAPITULO RECUPERADO
La Escuela Elemental de Varones Nº 2 funcionaba en Libertad 455 desde 1895. Allí, Carlos Gardés cursó segundo grado durante 1899 y obtuvo el certificado firmado por el director Ángel C. Bustos.
La investigación también reconstruye un episodio que ayuda a comprender la discontinuidad de su escolaridad. Según la documentación examinada por la Fundación, el establecimiento fue reorganizado como escuela infantil, destinada únicamente a los primeros grados, lo que obligó a los alumnos que debían continuar sus estudios a buscar otro establecimiento. Gardel no registra asistencia escolar en 1900 y retomó su educación en 1901 en el Colegio Pío IX.
Estos antecedentes permiten situar la fotografía dentro de una secuencia escolar documentada y explican por qué la imagen no debía buscarse necesariamente en la escuela donde Gardel había iniciado sus estudios.
El resultado de este trabajo va más allá de identificar una dirección. Demuestra la importancia de revisar las fuentes originales y de no convertir en verdades definitivas aquellas interpretaciones que, por haber sido repetidas durante décadas, terminaron adquiriendo una autoridad que no siempre tenían.
Un epígrafe equivocado de 1936, la asociación automática de la fotografía con el primer grado, la semejanza entre construcciones escolares típicas del Río de la Plata y la ausencia de un plano del establecimiento contribuyeron a desviar la investigación durante generaciones.
El certificado de promoción permitió reorientar la búsqueda hacia Libertad 455; el plano histórico de AySA aportó luego el elemento arquitectónico necesario para contrastar esa hipótesis.
La Fundación Internacional Carlos Gardel considera que la documentación reunida permite, sin equivocación identificar la fotografía escolar con la Escuela Elemental de Varones Nº 2 de Libertad 455, en Buenos Aires, durante 1899. El certificado escolar acredita la asistencia de Gardel a ese establecimiento, mientras que el plano histórico recuperado en AySA y las correspondencias arquitectónicas observadas respaldan la identificación del lugar donde fue tomada la fotografía.
Este hallazgo es también el resultado de un esfuerzo sostenido de investigación, que combina la búsqueda en archivos, el estudio crítico de los antecedentes y la utilización de nuevas tecnologías al servicio de la documentación histórica. La Fundación continuará trabajando en la reconstrucción de la infancia y la trayectoria de Carlos Gardel, convencida de que todavía existen documentos capaces de aportar nuevas respuestas.
Porque investigar la historia de Gardel no consiste en repetir lo que se dijo durante décadas, sino en volver a los documentos, revisar los errores y permitir que las pruebas nos conduzcan hacia una comprensión más precisa de su vida.
Esta investigación no cambia el hecho de que Carlos Gardel haya elegido, para resolver su situación jurídica al Uruguay, ya que el país gracias a una de sus leyes le otorgaba un respaldo jurídico único.
* Presidente de la Fundación Internacional Carlos Gardel
