Fuertes tormentas provocan anegamientos y complicaciones en el AMBA mientras continúa el alerta meteorológico

El temporal que afectó este jueves al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y a gran parte del centro y norte del país provocó complicaciones en la circulación, anegamientos temporarios y cortes de suministro eléctrico, mientras el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantenía alertas por tormentas fuertes y ráfagas de viento para numerosas provincias.

El SMN emitió una alerta de nivel naranja para la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, gran parte de la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes y sectores de Santa Fe, al advertir que el área sería afectada por tormentas localmente fuertes o severas, acompañadas por intensa actividad eléctrica, ocasional caída de granizo, abundante precipitación en cortos períodos y ráfagas que podrían superar los 90 kilómetros por hora. El organismo estimó acumulados de lluvia de entre 50 y 80 milímetros durante la jornada.

En el sur del conurbano bonaerense, las lluvias provocaron anegamientos en distintos sectores de Quilmes, donde uno de los puntos más comprometidos fue el cruce de las avenidas Calchaquí y Rodolfo López, que quedó cubierto por el agua y dificultó la circulación vehicular. También se reportaron calles inundadas en otros barrios del distrito y en localidades vecinas, con vehículos varados como consecuencia de la intensidad de las precipitaciones.

En La Matanza, las precipitaciones generaron anegamientos en distintas arterias y complicaciones para el tránsito, especialmente en sectores de baja cota, según reportes difundidos por medios locales. El distrito fue señalado entre los más afectados por el temporal junto con Quilmes, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Moreno y Merlo. 

De acuerdo con el organismo meteorológico, el fenómeno estuvo asociado a un proceso de ciclogénesis, caracterizado por la profundización de un centro de baja presión que favoreció condiciones de marcada inestabilidad sobre la franja central del país.

Las precipitaciones comenzaron a intensificarse desde el mediodía en distintos sectores del AMBA, donde se registraron anegamientos temporarios en calles y avenidas, lo que dificultó el tránsito vehicular durante varias horas. En distintos puntos de la región también se reportaron inconvenientes derivados de las fuertes ráfagas de viento, mientras los organismos de emergencia mantenían tareas de monitoreo y asistencia.

El fenómeno alcanzó además a otras provincias del centro y norte argentino, donde permanecían vigentes distintos niveles de alerta meteorológica. Además de Buenos Aires, las advertencias comprendían a Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Córdoba, La Pampa, San Luis, Mendoza, San Juan, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero, Neuquén, Río Negro y sectores de Chaco, Formosa y Misiones, con diferente intensidad según cada región.

Ante ese escenario, el Servicio Meteorológico Nacional reiteró una serie de recomendaciones preventivas para la población. Entre ellas, pidió evitar actividades al aire libre, no permanecer bajo árboles o postes de electricidad, asegurar los objetos que pudieran ser desplazados por el viento y no circular por calles inundadas o con acumulación de agua. También aconsejó mantenerse informado a través de los canales oficiales ante posibles actualizaciones de los avisos meteorológicos.

De acuerdo con los pronósticos oficiales, las condiciones de inestabilidad tenderían a mejorar en forma gradual hacia la noche con el desplazamiento del sistema frontal, aunque persistía la posibilidad de lluvias y tormentas aisladas en algunos sectores. Tras el pasaje del frente, se esperaba además un descenso de la temperatura como consecuencia del ingreso de una masa de aire más frío.

Hasta el cierre de esta nota, las autoridades nacionales no habían informado víctimas fatales ni evacuaciones vinculadas con el fenómeno meteorológico, mientras continuaban el seguimiento de la evolución del temporal y las tareas preventivas en las zonas alcanzadas por las alertas.