Fuerte repudio de organizaciones por intentar censurar el debate sobre la ESI

En el marco del creciente debate sobre la aplicación de la Educación Sexual Integral (ESI) en el país, las organizaciones Padres Unidos Argentina, Women Declaration International - Argentina y Rights Analytics emitieron un contundente comunicado en el que expresan su "enérgico repudio" contra el diputado nacional Esteban Paulón.
El conflicto se desató luego de que el legislador enviara una carta documento a Clara Muzzio, Vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, quien recientemente había manifestado una postura crítica respecto a lo que las agrupaciones denominan una "implementación ideológica y abusiva" de la ESI.
Para las organizaciones firmantes, el accionar de Paulón constituye un intento de "amedrentar" a la funcionaria y representa "un inadmisible avasallamiento de la libertad de expresión y un grave precedente para la convivencia democrática". En el documento, acusan al diputado de utilizar una equiparación "falaz y manipuladora" al sugerir que criticar la incorporación de la "ideología de los géneros identitarios" implica estar en contra de la educación sexual en sí misma.
El comunicado aclara que las agrupaciones no se oponen a una educación sexual orientada al cuidado de la salud y el respeto por la dignidad, pero rechazan su uso como "vehículo para implantar una agenda ideológica que niega la concepción integral de la persona humana y el carácter constitutivo de la diferencia sexual". Además, advierten que este tipo de enfoques pretenden usurpar el rol prioritario de las familias en la educación de los niños.
La carta no se limitó al debate educativo. Las organizaciones también apuntaron contra la trayectoria legislativa del diputado, acusándolo de promover proyectos vinculados a la regulación de la gestación por sustitución (alquiler de vientres) y del comercio sexual. Según el texto, estas iniciativas habilitan "la explotación reproductiva de las mujeres y la mercantilización de la vida de los niños", entrando en conflicto con tratados internacionales vinculantes para Argentina, como la CEDAW, el Protocolo de Palermo y la Convención sobre los Derechos del Niño.
En uno de los pasajes más duros del documento, las agrupaciones sentencian: "Pretender negar el sexo y las protecciones legales vinculantes que derivan de él, no es diversidad, es misoginia. Convertir a las mujeres en la subclase de los varones no es inclusión, es desconocer la especificidad y dignidad del sexo femenino".
El documento concluye reafirmando el compromiso de las organizaciones con un debate abierto y libre, y le recuerda al legislador que "en Argentina las libertades fundamentales se respetan, las mujeres no se explotan ni trafican, y los niños no se compran ni venden por contrato".
La carta de repudio lleva la firma de Graciela Spinelli, María José Binetti, Mariano Salomón, Agustina Mitre, Rocío Gómez y Paola Bucci.