Fuego cruzado entre los acusados por la muerte de Maradona en una tensa audiencia
Cuatro de los siete imputados por la muerte de Diego Armando Maradona declararon hoy por última vez en el juicio por la muerte del astro argentino, donde hubo fuego cruzado entre Leopoldo Luque, que ratificó que el deceso fue “un evento fortuito y súbito” y Pedro Di Spagna, quien sostuvo que el neurocirujano fue “el responsable” de la salud de la víctima, mientras que Agustina Cosachov lamentó: “Hice lo mejor que pude”.
La audiencia comenzó a las 11 de este jueves en los Tribunales de San Isidro debido a que el juez Alberto Gaig llegó tarde.
El psicólogo Carlos Díaz; el médico clínico Pedro Di Spagna; la jefa de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini; el jefe de enfermeros, Mariano Perroni; Luque y Cosachov fueron los acusados que concurrieron a la jornada, mientras que el único que se ausentó fue el enfermero Ricardo Omar Almirón.
Gaig preguntó quien sería el primero en prestar testimonio. Forlini pateó el tablero, pasó al frente y respondió preguntas de su defensor Nicolás D’Albora.
Forlini consignó que el neurocirujano Luque y la psiquiatra Cosachov “eran los médicos tratantes” del célebre futbolista, al tiempo que mencionó el acta de externación de la Clínica Olivos, sanatorio en el que Diego fue intervenido quirúrgicamente por un hematoma subdural.
De acuerdo a ese documento, “se solicitaba enfermería las 24 horas” para “la toma de signos vitales” del paciente durante su internación domiciliaria en el country San Andrés de Tigre.
En este sentido, ratificó que su rol se vincula con la prestación de servicios médicos brindados por la prepaga en la que trabaja, y reiteró que la “responsabilidad” pasaba por Cosachov y Luque. Por ejemplo, nombró una frase pronunciada por la facultativa que subrayaba que la “decisión final” pasaba por ella y el ex médico de cabecera del ex jugador de Boca, la Selección argentina, Sevilla, entre otros equipos.
“Todos los que estudiamos medicina lo hacemos con el corazón. No tenía intereses económicos ni personales. No tenía conflictos con el paciente ni la familia. Me imputan omisiones de cosas que no había pedido. Pido que Dios me acompañe en ese camino”, manifestó la médica, quien volvió a su silla con visible tristeza y un vaso de agua en una de sus manos.
DI SPAGNA
El clínico expresó que “quería contar su verdad” en su última exposición y reconoció que “esperó mucho este momento”, mientras que aclaró que en noviembre de 2020 “no” trabajó “para Swiss Medical ni para Medidom”.
“Entramos al domicilio (Tigre) y no había ninguna epicrisis. Lo único que se nos brindó era una tomografía computada de un hematoma subdural”, especificó Di Spagna, quien agregó que el paciente atravesaba un tratamiento postoperatorio por la operación en la Clínica Olivos.
Según el acusado, siempre utilizó la palabra “sugiero” para recomendar estudios complementarios y un nutricionista para que revise la dieta del astro argentino.
“El único nexo entre nosotros, Maradona, la familia, los médicos y los enfermeros era Forlini”, sostuvo el imputado, quien reiteró que el 18 de noviembre de 2020, día en el que no pudo ver a Maradona, Luque aseguró ser “el médico tratante”, una afirmación desmentida por el otro sindicado en su correspondiente testimonio.
“Hay un proceder médico antes de la muerte de Maradona y otro proceder médico después de la muerte de Maradona”, consideró, y calificó de “absurdo” e “indignante” el hecho de que lo señalen como el encargado de la salud del ‘Diez’.
“No hay una foto mía con Maradona, nunca hablé con la prensa. Soy una persona de perfil bajo. Actué en forma ética, siempre respetando una orden. La consciencia la tengo muy tranquila”, expresó Di Spagna, quien agradeció el acompañamiento de su defensora oficial María Julia Marcelli.
LUQUE
El neurocirujano negó que los “edemas” sean “signos de alarma”, ratificó que nunca formó parte del chat ‘Tigre’ -integrado por los enfermeros, Forlini, Di Spagna, un neurólogo, un kinesiólogo y otros profesionales-, y aseveró sentirse “siempre preocupado por la salud y la adicción” del paciente.
“Cuando se sentía bien no me llamaba. Cuando se sentía mal, me llamaba (…) Lo amaba”, precisó, y exhibió conversaciones para defenderse.
“Un edema no está asociado a algo que pueda causar una muerte inminente. Ese patrón de edema ya lo tenía antes. El edema no es una pauta de alarma en ningún libro, no es signo de alarma”, sino que “el dolor de pecho y la falta de aire” sí lo son, señaló.
“Había patrones que indicaban se hinchaba y se deshinchaba. Yo no estaba en el grupo Tigre por el que enfermería reportaba”, expresó el imputado, que aseguró haber concurrido “siempre para chequear” al por entonces director técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata.
Luque apuntaba constantemente hoy contra Di Spagna, desmintió haber dicho que era el “médico de cabecera” de Maradona, y resaltó: “Siempre actué de buena fe”.
“No tengo nada que esconder”, sostuvo Luque, a la vez que agregó: “Nancy Forlini conversaba con terceros y me mencionaba como médico tratante, es muy fácil decir que ‘Luque era el responsable de todo’”.
“Fue un evento súbito, agudo e irreversible”, ratificó el médico ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, una declaración que reitera las conclusiones de los peritos Pablo María Ferrari y Antonio José Maya.
Se trata de una consideración muy diferente a la desarrollada por los 22 peritos que participaron de la Junta Médica Interdisciplinaria. En ese caso, se destaca que Maradona falleció como consecuencia de una insuficiencia cardíaca secundario a un edema agudo de pulmón y una miocardiopatía dilatada.
COSACHOV
La psiquiatra pidió la palabra, contestó algunas interrogaciones del Tribunal y atinó a responderle a su abogado Vadim Mischanchuk, que se centró en consultar sobre el trato médico-paciente de su clienta hacia Maradona.
Según expresó Cosachov, conoció a Diego el 27 de junio de 2020 por intermedio de Luque, al tiempo que subrayó que Forlini coordinó la internación domiciliaria en Tigre.
Además, negó haber ordenado el retiro de los acompañantes terapéuticos que estuvieron con Diego, sino que el ex entrenador tomó la decisión.
“No había patología hepática activa, cardiológica ni renal”, precisó, a la vez que reiteró no haber firmado el acta de externación en la Clínica Olivos: “Creo que nadie lo leyó”.
La facultativa recordó que visitó a Maradona el 12, 15 (ese día Maradona estaba dormido), 18 y 25 de noviembre de 2020 en el country San Andrés de Tigre, día del fallecimiento, y volvió a respaldar el plan farmacológico suministrado a Diego.
“Siempre estuve comprometida. Lamento todo lo que pasó. Hice lo mejor que pude”, concluyó.
LOS ALEGATOS
El titular del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 7, Alberto Gaig, explicó una serie de pautas para los alegatos que darán a conocer cada una de las partes intervinientes en el segundo debate.
El magistrado precisó que los fiscales adjuntos de San Isidro, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, tendrán cuatro horas el jueves 8 de octubre.
En tanto, las querellas -13 y 14/10- y las defensas -20, 21 y 22/10- podrán llevar a cabo sus respectivas lecturas con un máximo de tres horas.
“No se admiten interrupciones, discrepancias, objeciones ni descalificaciones” que entorpezcan el desarrollo de los alegatos, advirtió Gaig, a la vez que agregó: “No se va a permitir una nueva producción extensa de la prueba”.
“Se deberá evitar cualquier lectura extensa de chats, pericias y declaraciones; y no se reeditará la producción de audios”, concluyó.
El juicio por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de Maradona llega a su recta final y se esperan jornadas tensas para determinar las presuntas culpabilidades o no de los sindicados.
