Friendshoring, la nueva estrategia exportadora

Cuando comenzó la era de retracciones en algunos incentivos al comercio internacional hace algunos pocos años atrás, las medidas regulacionistas basadas en criterios ambientales en la Unión Europea, las tensiones comerciales geopolíticas -que han tenido a Estados Unidos y China como mayor epicentro- y aún con los episodios de agresión concreta como la guerra en Ucrania, que generó desde problemas logísticos en el Mar Negro hasta sanciones contra Rusia, el pronóstico de los especialistas y de las organizaciones internacionales y multilaterales fue que la globalización se retraería.

Sin embargo, lo que el comercio internacional total muestra en el planeta hasta ahora es todo lo contrario: crecimiento.

RECORD

Por eso es una noticia destacada que la Oficina de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) ha aseverado recientemente que el comercio internacional (de bienes y servicios) entre todos los países del planeta llegó en el reciente 2025 al récord histórico de u$s 35 billones.

La Unctad indica que el comercio mundial habría crecido alrededor de un 7% en 2025, lo que implicaría un aumento de u$s 2,2 billones, que establecerá un nuevo récord. Y señala para eso que Asia Oriental, África y el comercio Sur-Sur fueron los principales impulsores del crecimiento mundial.

Agregando que la industria manufacturera, especialmente la electrónica (propio de la revolución tecnológica en marcha), sigue siendo el principal motor del crecimiento, mientras que los sectores de la energía y la automoción se quedan rezagados.

A la vez, sostiene que los desequilibrios comerciales siguen siendo elevados y la fragmentación geopolítica está remodelando los flujos, con un nuevo fortalecimiento del friendshoring (el desplazamiento del comercio hacia socios alineados política o geográficamente más cercanos).

Y da cuenta de que el comercio mundial ha superado los u$s 35 billones en 2025 por primera vez, según la última actualización del comercio mundial de la propia Unctad de este año. Los nuevos datos confirman que el comercio siguió expandiéndose durante la segunda mitad de 2025, a pesar de que las tensiones geopolíticas, el aumento de los costos y la desigualdad de la demanda mundial, frenaron su impulso.

Adicionalmente, se advierte el notorio crecimiento que el comercio entre todos los países del planeta viene experimentado después de la pandemia de Covid-19.

Según el organismo, Asia Oriental registró el mayor crecimiento de las exportaciones durante el último año (9%), respaldado por un aumento del 10% en el comercio intrarregional. África también obtuvo buenos resultados, con un aumento de las importaciones del 10% y de las exportaciones del 6%. El comercio Sur-Sur se expandió alrededor de un 8%, lo que refleja la profundización de los lazos económicos entre las economías en desarrollo.

Y entre las economías individuales, China y la República de Corea se destacaron en Asia Oriental, mientras que Brasil y Sudáfrica fueron los principales impulsores en América del Sur y África. La India y China también registraron algunos de los mayores crecimientos en las exportaciones de servicios, lo que subraya el peso cada vez mayor de las economías emergentes en el comercio mundial.

Y, a la vez, como principal causa del alza, se explica que el comercio mundial de manufacturas creció un 10% durante el año liderado por la electrónica (14%) vinculada a la demanda relacionada con la inteligencia artificial. Mientras que, en algo de interés para la Argentina, se asevera que la agricultura experimentó un fuerte crecimiento en el tercer trimestre, con un aumento del 11% en las exportaciones de cereales y frutas y verduras.

SEÑALES POSITIVAS

La gran pregunta es: ¿qué significa esto para la Argentina? La primera reflexión debe referirse a las oportunidades: la demanda internacional se sostiene.

Argentina es un país de escasa incidencia en el comercio internacional. Con los resultados del Intercambio Comercial Argentino en 2025, nuestro país explica, una vez más, aproximadamente el 0,3% del total mundial.

Un comercio internacional planetario que crece supone un escenario más favorable para un alza de comercio internacional argentino (por fortaleza de la demanda). Ahora bien: el comercio ha crecido, pero no crece en un escenario de horizontalidad institucionalizada sino en un marco de discrecionalidad geopolitizada.

Como también exhibe la Unctad, el llamado friendshoring (comercio que crece entre países aliados) se eleva, lo que supone que si se pretende comerciar más hay que fijar una adecuada geopolítica para el comercio.

En este marco, es apropiado entonces prever que un requisito para el crecimiento del comercio (además de muchos otros, especialmente referidos a reformas domésticas) es avanzar en acuerdos con aliados.

Efectivamente, una manera por la cual el friendshoring está manifestándose es la continuación de la proliferación de acuerdos de preferencias arancelarias (acuerdos regionales comerciales) que generan espacios ente aliados para el comercio entre ellos.

Como se muestra más abajo, en información proveniente de la Organización Mundial de Comercio (OMC), la cantidad de Regional Trade Agreements (acuerdos de integración económica regionales, antes conocidos como acuerdos de libre comercio, incluyendo grandes acuerdos plurilaterales) continúa en alza en el mundo.

Según la OMC ya hay un récord de 380 acuerdos de este tipo vigentes en el planeta. Lo destacable es que en el año 2000 la cantidad en vigencia en el planeta era 83 y en el año 2015 era 273.

El friendshoring se manifiesta a través de pactos comerciales. En los últimos tiempos han surgido otro tipo de acuerdos (algunos menos abarcativos, incluso) que los referidos, pero el objeto de este documento es manifestar que el comercio crece en el mundo, pero ya no a través de una globalización horizontal sino a través de pactos discriminativos y que el friendshoring en vigencia fáctica incentiva a la celebración de pactos comerciales.

Ocurre que Argentina es uno de los países con menor cantidad de pactos comerciales en la región.

Y mientas la mayoría de los países de la región ha celebrado acuerdos amplios, Argentina (a través del Mercosur) ha celebrado algunos pocos y la mayoría son de alcance parcial.

Así, Chile es el país con más tratados en la región y uno de los líderes a nivel mundial, con 33 acuerdos comerciales que le dan acceso preferencial a la gran mayoría del PIB global. Por su parte, México cuenta con 14 Tratados de Libre Comercio (TLC) que abarcan más de 50 países. Perú ha consolidado su red con 22 tratados vigentes a finales de 2025, incluyendo acuerdos recientes como el TLC con Singapur, vía Alianza del Pacífico y protocolos actualizados con Guatemala.

Colombia, en tanto, mantiene 18 acuerdos comerciales vigentes, incluyendo tratados con la Unión Europea, Estados Unidos y Corea del Sur. Mientras Ecuador tiene 12.

Pero los países del Mercosur están por detrás, y Argentina no supera la cantidad de 10 (la mayoría de alcance parcial) celebrados a través del bloque. Está pendiente el tratado de Argentina con Estados Unidos (que no sería un TLC sino un pacto más enfocado en algunas disciplinas).

Hay numerosos posibles acuerdos en la mesa de negociación del Mercosur que no han avanzado en su tratamiento. Una mención aparte se debe hacer para el acuerdo Unión Europea-Mercosur, que sin dudas será el mayor hito para nuestro mercado sudamericano, en la medida que entre en vigencia.

El mundo está implementando el friendshoring como sustituto de la aspiración de una globalización universal. Ese friendshoring se plasma a través de acuerdos más o menos profundos entre países cercanos geopolíticamente.

Es cierto que no todos son acuerdos plenos de asociación comercial porque algunos son pactos parciales. Pero es necesario avanzar en estos instrumentos para abrir mercados.

CRECIMIENTO

Las exportaciones argentinas alcanzaron los u$s 87.077 millones en 2025.

Si a eso se le suman las previsibles exportaciones de servicios del año pasado (unos u$s 17.500 millones), lo que suma un valor superior a los u$s 104.000 millones en total, la Argentina mantiene su tradicionalmente reciente participación de 0,3% en el total mundial.

Pero Argentina supo tener una participación mucho mejor en tiempos pasados. De tal modo que una lectura que puede hacerse sobre la continuidad en el alza del comercio internacional total es que eso permite a Argentina aspirar a mejorar su comercio exterior creciendo en sus compras y ventas externas y, a la vez, mejorando su participación en el comercio internacional global.

Es decir, crecer porque el comercio en el mundo crece, pero a la vez aprovechar la tendencia, continuar y consolidar las reformas internas que permitan crecer aún más para recuperar posiciones porcentuales mayores en el total global.

Así, esto último lleva a una visión especifica: Argentina debe efectivamente tener una participación en el comercio internacional planetario que sea proporcional a la dimensión de su economía (algo que alguna vez tuvo).

Esto es: debe crecer en su participación porcentual en el comercio internacional entre todos los países.

Si Argentina recuperara su participación de (al menos) 0,5% del total mundial (alcanzada, por caso en el año 2000 o en 2005) estaría exportando u$s 175.000 millones entre bienes y servicios.

Esa es la suma, plenamente alcanzable de acuerdo con los antecedentes y a la dimensión de la economía argentina, a la que Argentina debe aspirar.

 

* Informe elaborado por la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).