Florencio Aldrey recibió el Premio Quijote 2026 en una emotiva celebración
El empresario Florencio Aldrey recibió este lunes el Premio Quijote 2026, en el marco de un una emotiva celebración por el Día de la Hispanidad que reunió a autoridades, empresarios y familias de la colectividad española en el Centro Gallego de Mar del Plata.
La celebración fue organizada por el Viceconsulado Honorario de España en Mar del Plata, encabezado por Claudia Álvarez Argüelles, junto con los centros regionales españoles de la ciudad y la zona. Como cada año, el Premio Quijote busca reconocer a personas e instituciones que, a través de su trabajo y su trayectoria, realizan un aporte a la comunidad.
Aldrey llegó acompañado por su familia y recibió la distinción en una ceremonia que contó con la presencia del intendente Guillermo Montenegro y su esposa, Eugenia Pruzzo; el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli; el obispo emérito de Chascomús, padre Carlos Malfa; el presidente del Parque Industrial, Luis Terry Artusa, el titular de la UCIP, Blas Taladrid; el camarista federal Alejandro Tazza;el presidente de la Cámara Argentina de Turismo, Gustavo Hani; el cónsul de Italia en Mar del Plata, Andrea Barischetti; y empresarios, representantes de entidades locales, de las fuerzas armadas y de seguridad, entre otras autoridades y personalidades.
También participaron directivos y trabajadores de Multimedios LA CAPITAL, el Paseo Aldrey y el Gran Hotel Provincial, y representantes de instituciones y entidades vinculadas con la colectividad española.
Álvarez Argüelles recibió a los invitados junto a Gloria Irma Castro Arán, presidenta del Centro Gallego de Mar del Plata, y la Banda Militar de la Agrupación de Artillería Antiaérea de Ejército 601 – Escuela, interpretó los himnos nacionales de Argentina y España.
Luego, el conjunto Alborada de gaiteros, al igual que los cuerpos de danza del Centro de Castilla y León y del Centro Andaluz, desplegaron todo su talento en el escenario, ante decenas de celulares de los invitados atentos a cada baile y canción, minutos antes de que se sirvieran empanadas y la paella.

El empresario Florencio Aldrey toma la palabra durante el acto.
"MAR DEL PLATA, MI LUGAR EN EL MUNDO"
Florencio Aldrey subió al escenario, agradeció la distinción junto a Daniel Scioli y Claudia Álvarez Argüelles, y posó para la foto con el diploma y la estatuilla del Premio Quijote, una obra de orfebrería artesanal elaborada por la familia Pallarols.
“Recibir el Premio Quijote es para mí un honor muy especial y una emoción muy profunda. Quiero agradecer de corazón a quienes han decidido otorgarme esta distinción, que me conmueve por muchas razones. Por lo que representa, por llevar el nombre de uno de los personajes más universales de nuestra cultura y, especialmente, porque me acerca una vez más a mis raíces españolas, que siempre estuvieron presentes a lo largo de mi vida”, expresó.
“El Quijote representa valores con los que me siento profundamente identificado: la perseverancia, la lealtad a las convicciones, la capacidad de soñar y, fundamentalmente, la voluntad de seguir adelante aun cuando el camino presenta dificultades”, sostuvo.
Seguido, recordó: “Cuando siendo muy joven dejé mi Galicia natal para venir a la Argentina, traía conmigo una valija cargada de ilusiones, de esperanzas y, seguramente, también de incertidumbres. Como tantos inmigrantes, sabía que había que trabajar, esforzarse y abrirse camino. Pero jamás hubiera imaginado que aquel joven que cruzaba el océano en busca de un futuro pudiera llegar algún día a recibir una distinción tan entrañable como este Premio Quijote”.
El empresario señalo además que este premio lo remontó a “aquel punto de partida” y le permitió “mirar el camino recorrido”, en el cual “Mar del Plata ocupa un lugar esencial” y “se convirtió en mi lugar en el mundo”, dijo.
“Aquí pude trabajar, formar una familia, hacer amigos, emprender proyectos y acompañar, desde el periodismo y los medios de comunicación, desde la hotelería y otras actividades, buena parte de su crecimiento y de sus transformaciones”, agregó.
A su vez, expresó: “Después de tantos años, uno aprende también que ninguna obra es individual. Detrás de cada proyecto, de cada logro y de cada sueño cumplido, siempre hay personas que acompañan, que ayudan, que confían y que hacen posible seguir avanzando”.
Por eso, agregó: “Quiero compartir este Premio Quijote con mi familia, con mis amigos, con quienes trabajan y han trabajado a mi lado y con todos aquellos que me acompañaron durante tantos años”.
Al cerrar su discurso, dijo: “Recibo este premio con gratitud y con humildad. Y también con la emoción de pensar que, de alguna manera, este premio vuelve a unir las dos orillas de mi vida: aquella Galicia de la que partí siendo un chico y esta Mar del Plata que elegí, que me recibió y a la que tanto le debo”.
SCIOLI: "MUCHO MÁS QUE UN AMIGO"
Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes del Ministerio del Interior, tomó la palabra y vinculó primero la celebración con su historia familiar.
“Este Día de la Hispanidad me lleva a agradecerle a Claudia Álvarez Argüelles por recrear esa historia maravillosa que marcó nuestras vidas para siempre”, dijo y recordó que sus abuelos maternos “vinieron de Galicia, allá muy cerca de donde viene Florencio Aldrey”, a “un país que generaba oportunidades, posibilidades a partir de esa cultura del sacrificio, del esfuerzo, de la voluntad”.
Luego, el funcionario nacional destacó: “Todos saben que Florencio es mucho más que un amigo para mí, porque él marca mi vida a diario por esa actitud que tiene”.
“Celebro que en ese marco se haga un reconocimiento con la entrega del premio Don Quijote a Don Florencio Aldrey, es un gran inspirador, un hombre como que llegó a la Argentina con una valija llena de ilusión y la llenó de satisfacciones”, remarcó.

Carlos Malfa, obispo emérito de Chascomús, destacó el aporte del empresario a la ciudad de Mar del Plata.
"UNA MANERA DE DECIR GRACIAS"
Uno de los momentos destacados fue el mensaje del padre Carlos Malfa, obispo emérito de Chascomús. “Considero que la distinción del Premio Quijote 2026 es una manera de decir gracias. Es el reconocimiento de una comunidad a quien, a lo largo de su vida, ha procurado hacer el bien“, expresó.
“No puedo dejar de pensar en aquel niño que cada mañana iba con su madre a la iglesia de su pueblo, ayudaba en la misa y era capaz de plantarse ante el cura, a quien conservaría siempre muy cerca de su corazón. Tampoco puedo dejar de pensar en aquel jovencito que llegó solo, en barco, a nuestras tierras, con una valija de cartón llena de ilusiones”.
Y agregó: “Pensar en don Florencio como empresario, inversor, impulsor de proyectos y creador de puestos de trabajo nos muestra una dimensión muy importante de su vida, pero está lejos de agotarla. Florencio es también un protagonista comprometido, atento y creativo de numerosas iniciativas de la vida comunitaria, más allá de los intereses que puedan vincularse con sus empresas. Y es justamente por eso que su figura despierta sentimientos de reconocimiento y gratitud compartidos por muchos”.
“Es un enamorado de Mar del Plata. Y ese amor se expresa en hechos concretos”, afirmó.
UN MENSAJE ESPECIAL DESDE MADRID
La ceremonia tuvo una sorpresa. Malfa leyó un mensaje enviado por el cardenal José Cobo Cano, arzobispo de Madrid, dedicado a Aldrey por la entrega del Premio Quijote.
En la misma destacó su trayectoria, su labor y los vínculos históricos y humanos entre España y Argentina.
“Me complace hacerle llegar mi más sincera felicitación por la concesión del Premio Quijote de las Colectividades Españolas de Mar del Plata. Es una alegría acompañarle, a través de estas líneas, en una ocasión tan significativa”, señaló el cardenal.
En otro tramo de su mensaje, Cobo Cano puso de relieve la importancia del homenaje: “Esta distinción ofrece una hermosa oportunidad para reconocer su trayectoria y celebrar lo que su presencia y su labor significan para quienes comparten con usted proyectos, afectos y esperanzas”.
El arzobispo de Madrid también hizo una especial referencia al significado del premio, al señalar que su nombre evoca valores como la generosidad, la perseverancia y la capacidad de ponerse al servicio de ideales que merecen la pena.
Asimismo, destacó que el reconocimiento entregado por las colectividades españolas de Mar del Plata adquiere un valor particularmente entrañable porque permite recordar “los lazos históricos, culturales y humanos que unen a España y Argentina”, vínculos que, según expresó, cada generación tiene la responsabilidad de cuidar y enriquecer.
Finalmente, el cardenal transmitió sus deseos de que Aldrey pudiera vivir este momento rodeado del afecto de sus familiares, amigos y de todas aquellas personas que celebran el reconocimiento a su trayectoria. “Que este reconocimiento sea también un estímulo para seguir adelante con ilusión en sus proyectos”, concluyó José Cobo Cano, quien cerró su carta con una cordial felicitación y un afectuoso saludo.
