VISTO Y OÍDO

Expectativas pesimistas

 

La última medición de Latam Pulse Argentina sobre su desempeño económico y las expectativas que despiertan en la sociedad no trajo buenas noticias para el gobierno. Se trata de una iniciativa, ya incluida con anterioridad en este espacio que proporciona datos sobre la situación económica y social de seis países de la región. El 62% de los consultados sobre la situación económica local respondió “mala” y solamente el 38% que es buena o regular. En cuanto a la situación económica de su familia, las respuestas variaron muy poco. El 57% opinó que era mala, sólo el 43% que era buena o regular.

La peor variable

El peor número que dejó la encuesta patrocinada por AtlasIntel y Bloomberg es el referido al mercado de trabajo. Ahí los que opinaron que la situación actual es mala fueron el 77% de los consultados y apenas el 23%, buena o regular. La explicación que dan en el gobierno para estas cifras es que el cuarto trimestre de 2025 fue bueno -como lo demostró el resultado electoral- pero que con posterioridad a las fiestas de fin de año el consumo descendió, los precios cobraron impulso y los salarios comenzaron a retrasarse. Conclusión: la buena situación macroeconómica tarda en bajar a la micro.

Los problemas principales

Mas problemático resulta interpretar los números del sondeo en materia de principales preocupaciones sociales. La tabla la encabeza la corrupción (43%), dato insólito, porque pasada la campaña electoral denuncias muy publicitadas como Libra o la del escándalo de la agencia de discapacidad se esfumaron mágicamente de la agenda de los medios. La siguiente preocupación es por el desempleo (37%) y en tercer lugar los altos precios y la inflación (33%). Llama la atención que la preocupación que aflige al 29,2% de los consultados sea el “debilitamiento democrático”. Apenas 3% menos que la inflación.

Imagen de los dirigentes

En cuanto a la imagen de los principales dirigentes políticos hay pocos cambios y algunas sorpresas. El de mejor imagen positiva sigue siendo Javier Milei, pero por poco, casi nada. Milei tiene 57% de imagen negativa y 41% de positiva. Sube la mala y baja la buena, pero en octubre, cuando ganó las elecciones tenía 42% de positiva, un punto más que hoy. Patricia Bullrich marcó 58% de negativa y 40% de positiva, también como en octubre, mientras que Cristina Kirchner arrojó 58% de negativa (a un punto de Milei) y 38% de positiva. Por su parte Axel Kicillof dio 53% de negativa y 40% de positiva.