POR BERNARDINO MONTEJANO
En el diario La Nación del 29 de mayo apareció una carta del capitán (r) Rodrigo Alejandro Caro Figueroa titulada “51 años de Manchalá”, donde se refiere a un aniversario de un glorioso combate que se quiere sepultar en el olvido por el desinterés de quienes nos gobiernan.
En la nota expresa su queja porque “cada año parece hacerse más difícil rendir homenaje y expresar gratitud a aquellos jóvenes soldados que, en 1975, enfrentaron con heroísmo y en una desigualdad numérica de diez contra uno a la Compañía de Monte ‘Ramón Rosa Jiménez‘. Aquellos hombres defendieron con valentía a la patria, cumplieron con su deber y escribieron una página imborrable de nuestra historia militar”.
“Durante los años del kirchnerismo se ordenó demoler el monumento que recordaba aquella gesta. Frente al atropello, un grupo de salteños nos opusimos firmemente para impedir que el recuerdo de Manchalá fuera borrado. Pero gracias a ese esfuerzo y a esa resistencia logramos levantar un nuevo monumento para mantener viva la memoria de nuestros soldados…
Con el regreso del kirchnerismo se prohibieron las formaciones militares. Sin embargo, los salteños nos reuníamos fuera del cuartel, pegados al alambrado, acompañando con respeto y orgullo a quienes defendieron nuestra bandera.
Muchos pensamos que con el gobierno de Milei volvería el reconocimiento pleno a nuestros soldados. Pero las formaciones regresaron a puertas cerradas, limitadas a listas de invitados, dejando nuevamente a fuera a numerosos salteños.
Y hoy, a 51 años de aquél combate, ya no se permite el ingreso de civiles. Cada vez resulta más difícil honrar a nuestros héroes. Cada vez parece valer menos el coraje de aquellos soldados y se les da más la espalda a los salteños que defienden la verdad histórica y la valentía del soldado argentino.
Manchalá pertenece a la historia de la patria y al corazón del pueblo salteño. Es parte de una larga tradición de hombres valientes que lucharon por la libertad, por la Nación y por nuestra bandera.
Podrán intentar silenciar el recuerdo, pero no podrán borrar la memoria de un pueblo agradecido”.
CONTRA EL ERP
Hasta aquí la carta. Aclaramos que el combate fue el 28 de mayo de 1975 entre el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y el Ejército Argentino, en el marco del Operativo Independencia, ordenado por la presidente María Estela Martínez de Perón para reprimir a las organizaciones guerrilleras que operaban en la Provincia de Tucumán y en el cual 14 soldados que están arreglando una escuela se enfrentaron con 117 guerrilleros.
Es razonable que el kirchnerismo y toda la zurdería detesten a los héroes de Manchalá y demuelan el monumento en su memoria.
Pero hoy gobiernan sus aparentes enemigos encabezados por el presidente más sionista de la tierra y galaxias circunvecinas, a quien la tradición y nuestras raíces no le interesan, sino que le molestan, e ignora el recuerdo de la gesta.
Por eso, prefiere viajar al exterior y no recorrer nuestro país, evitando estar presente en las fiestas patrias. Es un cipayo integral y en sentido estricto.
Rodeado de adulones se mueve como un payaso y está muy lejos de los consejos que Leopoldo Marechal recomienda para el gobernante en su obra “La Patria”:
“Ni te muestres al pueblo demasiado
ni en el poder te agites como un hombre de circo.
Imita, si gobiernas, a ese Motor Primero
que hace girar el cosmos
y es invisible y a la vez inmóvil”.
Pero, a la vez, el odio de su corazón que expone un lenguaje, grosero y soez, le impide una recta gestión de la cosa pública, pródiga en arbitrariedades.
Y como para Milei la Argentina no existe, es imposible que se encuentre en ella como en la “Madre patria”, según nuestro telúrico poeta Rafael Jijena Sánchez, a la cual le canta:
“Dulce patria estás en mí
Como la sal en el agua,
Como el pájaro en el vuelo,
Como la luz en la llama.
Madre patria estoy en ti
En el canto y la plegaria,
En el cuerpo de la sangre
Y en el hálito del alma”
(“El árbol de Fuego”, Itinerarium, p.9).
Contra el olvido de quienes detentan el poder, recordemos a los héroes con nuestros hermanos de Salta.
