Estímulo de Bellas Artes celebra sus 150 años
Con la muestra de sus alumnos de pintura y escultura en su emblemático edificio de la calle Córdoba, la Escuela comienza sus festejos que culminarán el próximo 23 de octubre.
La Sociedad “Estímulo de Bellas Artes”, institución nacida del esfuerzo privado, del amor al arte y de una vocación pedagógica que honra a la República comenzó sus festejos por los 150 años ininterrumpidos en su labor para fomentar el arte de nuestros artistas con la muestra de los alumnos de pintura y escultura de la escuela.
De la mano de las profesoras Viviana Kasses, Liliana Acevedo e Irene Morack, los alumnos expusieron sus obras y se mostraron orgullosos de pertenecer a tan histórica escuela.
Su presidenta, Raquel Giunta, que a sus 83 años ocupa el cargo por tercer período consecutivo, se mostró orgullosa de lo logrado por el cuerpo docente y el alumnado. “Estímulo es mi vida, es mi segundo hogar. La gente de acá siempre fue para adelante. Este edificio del año 1941 esta evocando al Bauhaus alemán y lo hizo Gastón Harris, un arquitecto de la época. Desde que estamos acá pasaron muchas cosas: inundaciones, dictaduras... Pero siempre fuimos para adelante sin fines de lucro. Los pintores, escritores, escultores mas importantes del país pasaron por Estimulo”.
Por su parte, la representante de la comisión Lorena Dolcemáscolo, aclara que "Tenemos más de cien alumnos en toda la Escuela, en distintas disciplinas. Todo esto lo hacemos sin ningún apoyo estatal, todo lo hacemos a pulmón. Un dato para destacar es que hasta el año pasado tuvimos un profesor que se fue con 93 años”, comenta Dolcemáscolo.
UN POCO DE HISTORIA
Fundada en 1876 por un núcleo de jóvenes estudiosos y amantes de la pintura, la Sociedad tuvo desde sus inicios un objetivo claro: fomentar el gusto artístico, elevar el nivel estético nacional y crear las condiciones necesarias para que los talentos argentinos pudieran formarse sin depender exclusivamente de Europa.
Muy pronto comprendieron sus fundadores que no bastaba con exposiciones ocasionales ni con la adquisición de obras. Era indispensable crear una academia formal de dibujo y pintura.
La llegada a Buenos Aires del distinguido artista Francisco Romero permitió concretar ese propósito, dando nacimiento a una Academia que, aun sin respaldo sólido del Estado, comenzó a formar discípulos con rigor y método.
La historia de la Sociedad es también la historia de una relación errática con los poderes públicos. Subvenciones prometidas y luego retiradas; apoyos anunciados que no llegaron a consolidarse; ayudas reducidas a sumas simbólicas que no guardan relación alguna con la importancia de la tarea realizada.
Su origen se remonta al 23 de octubre de 1876, fecha en la que se inauguró en Buenos Aires la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, antecedente directo de una de las entidades culturales más influyentes de la Argentina. Dos años más tarde, en 1878, se consolidó su vocación pedagógica con la creación de la Escuela Estímulo de Bellas Artes, marcando un hito en la enseñanza artística local.
Desde sus comienzos, la asociación reunió a figuras fundamentales del arte nacional como Eduardo Sívori, Ángel Della Valle, Eduardo Schiaffino y Lucio Correa Morales, quienes no solo impulsaron la formación académica sino que también sentaron las bases de un proyecto cultural moderno, orientado a profesionalizar la práctica artística y a insertar el arte argentino en un diálogo internacional.
El reconocimiento institucional llegó el 6 de abril de 1938, cuando el gobierno nacional la reconoció oficialmente como Asociación Estímulo de Bellas Artes.
Décadas más tarde, el 2 de diciembre de 1983, la sanción de la Ley N.º 22.998 autorizó a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires a donar a la entidad el inmueble que ocupa hasta hoy en la Avenida Córdoba 701.
Entre los objetivos centrales de la AEBA se destaca la defensa de los intereses de los artistas plásticos, brindando apoyo a sus aspiraciones y derechos profesionales. Para ello, la institución desarrolla una intensa labor que incluye la organización de exposiciones, la actualización de una biblioteca especializada, la creación y conservación de una pinacoteca, y la provisión de talleres y espacios de estudio destinados tanto a sus miembros como a estudiantes de arte.
La trascendencia de la Asociación Estímulo de Bellas Artes se refleja, además, en su rol como semillero de instituciones fundamentales: de su seno surgieron la Academia Nacional de Bellas Artes, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Salón Nacional de Arte.
En reconocimiento a esta trayectoria, en 2013 la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires distinguió a la Asociación Estímulo de Bellas Artes por su invalorable aporte a la cultura de la ciudad, reafirmando su vigencia como espacio de formación, encuentro y proyección del arte argentino a lo largo de casi siglo y medio de historia.
