Estados Unidos atacó una isla en Ormuz y amenaza bombardear Teherán
Teherán (ANSA, EFE y AP) - El ejército de Estados Unidos atacó la isla iraní de Larak, ubicada en el estrecho de Ormuz, después de que el presidente Donald Trump advirtiera que "todavía no ha terminado" una guerra que ya le ha costado a Washington 37.500 millones de dólares.
El ataque a la isla Larak con un misil estadounidense fue confirmado por la agencia iraní Tasnim, que señaló que las autoridades iraníes estaban evaluando la magnitud de los daños.
Desde la reanudación de las hostilidades, el ejército estadounidense atacó repetidamente varias islas iraníes situadas en el golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz.
"Cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con un misil, un cohete, un dron o cualquier otro dispositivo o arma, Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una central eléctrica", escribió Trump en sus redes sociales.
Los enfrentamientos en torno al estratégico estrecho provocaron el colapso de un acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reiteró hoy que Washington sigue dispuesto a alcanzar un acuerdo negociado con Teherán.
"Seguimos abiertos a resolver esto por la vía diplomática. Pero, por el momento, ellos no parecen tomárselo en serio", declaró Rubio durante una reunión de ministros del Sudeste Asiático celebrada en Manila.
El funcionario insistió en que el ataque estadounidense estaba justificado porque Irán estaba atacando el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y pretendía reconstruir sus capacidades de misiles y drones.
Trump, por su parte, expresó durante un mítin en Georgia que Irán todavía no está "listo" para cerrar un acuerdo que ponga fin a la guerra, dado que, según dijo, cada vez que se alcanza un trato la República Islámica acaba por echarse atrás.
Irán, mientras tanto, dijo haber lanzado nuevos ataques contra bases de EE.UU. en Jordania, pero el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, aseguró que continúan los contactos diplomáticos con Washington a través de mediadores.
CINCO MESES
Cuando la guerra se acerca a los cinco meses y se aproximan las elecciones legislativas de noviembre, Trump enfrenta una creciente presión política para poner fin al conflicto, que resulta impopular incluso entre parte de su propia base de apoyo.
Los críticos han cuestionado el elevado costo de la guerra. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó el martes que el gasto ya asciende a 37.500 millones de dólares, al defender una solicitud de decenas de miles de millones de dólares adicionales para el presupuesto militar.
Sin embargo, Trump rechazó esas presiones y afirmó: "No hemos terminado en absoluto... no nos vamos por ahora".
El ejército estadounidense informó que llevó a cabo una undécima noche consecutiva de bombardeos contra Irán y señaló que los ataques tuvieron como objetivo instalaciones militares para "seguir debilitando la capacidad de Irán de amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz".
Horas antes, Trump había advertido que el próximo objetivo podría ser un complejo subterráneo conocido como Pickaxe Mountain, o monte Kolang, un supuesto sitio nuclear ubicado cerca de Natanz, donde agencias de inteligencia occidentales sospechan que Irán estaría construyendo una instalación no declarada para el enriquecimiento de uranio.
Irán amenazó con represalias. El mando militar Khatam al-Anbiya afirmó que consideraría un ataque contra ese complejo como "una expansión de la guerra en la región" y advirtió que respondería atacando "todos los intereses de Estados Unidos, así como de sus aliados y socios", según la televisión estatal IRIB.
En cuanto al tránsito comercial por el estrecho de Ormuz, el Comando Central de Estados Unidos señaló ayer que más de 900 barcos comerciales cruzaron el estrecho desde principios de mayo gracias al apoyo de las Fuerzas Armadas estadounidenses desplegadas en la región.
Sin embargo, la empresa de análisis de datos y rastreo de buques mercantes Kpler indicó que el tránsito por el estrecho de Ormuz cayó el martes en un 31% y en un 34% en Bab al Mandeb, la puerta de entrada al mar Rojo, después de que los rebeldes hutíes del Yemen impusieran un bloqueo marítimo a Arabia Saudita.
