España contradice a la Casa Blanca: desmiente que vaya a colaborar con Estados Unidos en Medio Oriente
Madrid (AP) - El ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, negó el miércoles que Madrid haya cambiado su postura sobre el apoyo a las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán, contradiciendo a una portavoz de la Casa Blanca.
“Lo desmiento tajantemente”, dijo Albares a la emisora de radio española Cadena Ser, refiriéndose a lo afirmado por la portavoz de la Casa Blanca. “La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio y los bombardeos en Irán, sobre el uso de nuestras bases, no ha cambiado ni una coma”.
Albares habló en Madrid poco después de que la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijera que España había cambiado su posición y que “han aceptado cooperar con el ejército estadounidense”.
La Casa Blanca había anunciado el miércoles que España aceptaba cooperar con las operaciones de Estados Unidos en Oriente Medio después de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con cortar el comercio con Madrid, horas después de que el presidente del gobierno de España dijera: “No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo”.
“Con respecto a España, creo que ayer escucharon el mensaje del presidente alto y claro”, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“Y según tengo entendido que, en las últimas horas, han aceptado cooperar con el ejército estadounidense”, añadió. “Así que sé que el ejército estadounidense está coordinando con sus homólogos en España”.
The Associated Press intentó obtener comentarios del gobierno español inmediatamente después de las declaraciones de Leavitt.
CRÍTICAS A LA ACCIÓN MILITAR EN IRÁN
Trump dijo el martes que iba a “cortar todo comercio con España”, un día después de que el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, afirmara que España no permitiría que Estados Unidos utilizara bases operadas conjuntamente en el sur del país en ningún ataque que no esté justificado por la carta de la ONU.
El miércoles, horas antes de los comentarios de Leavitt, el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, volvió a criticar las acciones militares de Estados Unidos e Israel en Irán, se mantuvo firme ante las nuevas amenazas comerciales de Washington y advirtió que la guerra en Oriente Medio suponía el riesgo de “jugar a la ruleta rusa” con millones de vidas.
Sánchez, ampliamente considerado como el último gran líder progresista de Europa, ha calificado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán como una intervención militar “injustificable” y “peligrosa”.
No estaba claro cómo cortaría Trump el comercio con España, un miembro de la Unión Europea. La UE negocia el comercio en nombre de sus 27 miembros.
Cuando se le preguntó en una entrevista con CNBC si sería posible imponer un embargo comercial a España, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo el miércoles que “sería un esfuerzo combinado”. No dio detalles, pero afirmó que la negativa de Madrid a permitir que Estados Unidos utilizara sus bases en el ataque del fin de semana contra Irán puso en peligro vidas estadounidenses.
“Cualquier cosa que ralentice nuestra capacidad de participar y llevar adelante esta guerra de la manera más rápida y eficaz pone en riesgo vidas estadounidenses”, dijo Bessent. “Los españoles pusieron en riesgo vidas estadounidenses”.
El líder español expresó el miércoles su preocupación de que los ataques contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel pudieran conducir a otro costoso atolladero militar en Oriente Medio, similar a las intervenciones estadounidenses pasadas en Irak y Afganistán.
“En definitiva, la posición del gobierno de España se resume en cuatro palabras”, dijo Sánchez. “No a la guerra”.
La UE dijo el miércoles que protegería sus intereses y trabajaría para estabilizar su relación comercial con Estados Unidos, con el que alcanzó un acuerdo comercial el año pasado tras meses de incertidumbre económica por la ofensiva arancelaria de Trump.
“Mantenemos plena solidaridad con todos los Estados miembros y todos sus ciudadanos y, a través de nuestra política comercial común, estamos listos para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE”, afirmó el portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill.
Después de que España no autorizara el uso estadounidense de sus bases, Trump dijo el martes que “podríamos usar su base si queremos”, en referencia a las instalaciones de Rota y Morón en el sur de España, que Estados Unidos y España comparten pero que permanecen bajo mando español.
“Podríamos simplemente volar y usarla”, dijo Trump. “Nadie nos va a decir que no la usemos, pero no tenemos por qué hacerlo”.
AMENAZAS COMERCIALES
Las amenazas del martes desde Washington ofrecían un nuevo ejemplo de cómo el presidente de Estados Unidos utiliza la amenaza de aranceles o embargos comerciales como castigo. La Corte Suprema de Estados Unidos anuló el mes pasado los amplios aranceles globales de Trump, al señalar que los poderes de emergencia no permiten que el presidente imponga unilateralmente aranceles generalizados.
Sin embargo, Trump sostiene que la corte le permite, en su lugar, imponer embargos a gran escala a otras naciones que él elija.
Los principales grupos empresariales de España expresaron su preocupación por la amenaza comercial de Estados Unidos, y calificaron al país como un “socio fundamental desde el punto de vista económico y político”.
“Confiamos en que finalmente nuestras relaciones comerciales no se vean afectadas de ninguna manera”, dijeron el martes las organizaciones empresariales españolas CEOE, CEPYME y ATA.
El Banco de España emitió un informe el año pasado que concluyó que la cuarta economía más grande de Europa estaba relativamente protegida en comparación con el promedio de la UE en lo que respecta a la exposición a los aranceles de Trump.
Las exportaciones e importaciones de España con Estados Unidos representaron el 4,4% del PIB, dijo el Banco de España, mientras que el comercio con Estados Unidos para la UE en su conjunto fue del 10,1%.
Las exportaciones de bienes españoles a Estados Unidos representaron el 1% del PIB de España, equivalente a 16.000 millones de euros (18.600 millones de dólares), lo que convierte a Estados Unidos en el sexto mayor mercado de exportación de productos españoles, concluyó el banco. Los productos farmacéuticos, el aceite de oliva, el gas refinado y los transformadores eléctricos se encuentran entre las principales exportaciones de España a Estados Unidos, según el Observatory of Economic Complexity.
La postura de España sobre el conflicto en Irán es el más reciente episodio de tensión en su relación con el gobierno de Trump.
Sánchez criticó abiertamente la guerra de Israel en Gaza y atrajo la ira de Trump el año pasado cuando España se retractó del compromiso de la OTAN de que los miembros aumentaran el gasto en defensa al 5% del PIB. En ese momento, el gobierno español dijo que podía cubrir sus necesidades de defensa estimadas gastando menos —solo el 2,1% de su PIB—, una medida que Trump criticó duramente y ante la cual también amenazó con imponer aranceles como respuesta.
