Escarceos de la batalla cultural
No son muchos aunque de igual forma el número resulta interesante. Son más que un puñado, pero menos que una multitud. Quizás lo más relevante no sea la cantidad de gente sino más bien el espacio que ocupan. Están reunidos en un aula de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires -la mismísima keynesianera de la avenida Córdoba, en palabras libertarias- para escuchar a un economista que habla de apertura, libre mercado y reducción de impuestos.
Las paredes están descascaradas. Sobre un pupitre yace el picaporte de la puerta, al que se le ha salido el clavo. El edificio histórico -así lo llaman, ya que por la calle Uriburu se encuentra el ala nueva- muestra sus cicatrices por el paso del tiempo y, sobre todo, por un presupuesto flaco al que el Gobierno se niega a engrosar.
Ser libertario en la universidad estatal no es poca cosa. Hay que tener coraje. En las últimas elecciones, realizadas este año, la agrupación Somos Libres obtuvo un 7,1% de los votos, mientras que Nuevo Espacio (Franja Morada) se llevó el 72,74% de los sufragios.
“El ambiente es tranquilo. Podemos intercambiar ideas, no es como en sociales, donde el clima es más violento”, dice un estudiante/militante, sentado en su banco/trinchera de esta batalla cultural. Los organizadores de la charla no dirán lo mismo: tienen que pedir el espacio con mucho tiempo de antelación, se lo niegan y, luego, les otorgan un aula perdida en ese edificio más que centenario, el laberinto del Debe y el Haber.
Esto ocurre en la burbuja académica, pero nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que se está cocinando en las capas más profundas del imaginario popular. En la superficie, en cambio, la mayoría se queja, reclama, argumenta que le resulta imposible llegar a fin de mes. Otros tantos prefieren no opinar.
Respaldar al oficialismo, cualquiera que este fuera, siempre genera pudor o, mejor dicho, temor a la cancelación. El apoyo al gobernante se manifiesta en un murmullo, en la charla familiar de sobremesa, en la confesión con aquel al que se advierte como un par ideológico. Ese flujo subterráneo es tan caliente como el que circula a la vista de todos.
Sin ir más lejos, nadie decía que votaba a Carlos Menem pero en 1995 el otrora presidente fue reelecto con el 49,94% de los sufragios. Es tan sólo un dato, un recuerdo en tono sepia. El escritor e historiador Eduardo Sacheri señaló en un reportaje que, al parecer, una porción de la población se está permitiendo pensar un país con otro modelo de gestión. Uno donde la participación del Estado es menos necesaria y la construcción colectiva, por completo secundaria.
LODAZAL
En la batalla cultural se avanza, pero también se retrocede. A veces parece que se estuviera siempre en el mismo lugar, librando un conflicto de posiciones, estático. Como si, de manera figurativa, hubiéramos regresado al inquebrantable equilibrio de la Primera Guerra Mundial.
En el lodo, el Gobierno celebra aciertos y se protege ante la andanada de los números que le resultan adversos. Las esquirlas llueven hacia todos los flancos. El 10 de septiembre la red social X fue una fiesta violeta, encabezada por Milei y su ministro Toto Caputo, que festejaron un índice de inflación de apenas 1,7% mensual en agosto.
“Seguimos esperando que la desaceleración inflacionaria sea lenta y sinuosa. Detrás del dato general persiste una dinámica heterogénea: los precios regulados aumentaron 2,2% y continúan agregando presión al índice, mientras que la inflación núcleo se mantuvo relativamente elevada, en 1,8%”, explicó Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics.
Es decir, la estacionalidad de la economía le regaló un festejo al equipo económico pero ya se advierte que la llegada de las fiestas a fin de año impactará sobre el rubro Alimentos, mientras que las vacaciones dinamitarán los precios en el segmento Esparcimiento. Se avanza, pero también se retrocede.
De hecho, un par de días antes las balas picaron cerca de la trinchera libertaria cuando el Indec reflejó en sus estadísticas el desplome del sector industrial (-5% mensual en julio) y la fuerte retracción de la Construcción (-4,6%), que pegan por debajo de la línea de flotación en lo que hace a la generación de empleo.
Las buenas van, la malas vienen, como en esas películas donde los personajes se tiran tortas de crema en la cara y nadie sale ileso del combate. Algo de esto ocurrió también con los datos del consumo: los números oficiales marcaron un retroceso del 3%, pero los del canal electrónico exhibieron una mejora del 30%.
Las cifras sirvieron para que la oposición fustigara el modelo económico, en el primer caso; y para que Milei en persona, en el segundo, les enrostrara una lectura parcial y sesgada de la realidad argentina. La situación, en definitiva, devela dos verdades: se vende menos en los supermercados y negocios de cercanía, pero crece la comercialización de productos online, aunque la facturación real en términos de inflación apenas haya avanzado y, en algunos casos directamente dio negativa.
DOS CARAS
En la Argentina de las dos caras los rubros con perfil exportador están de parabienes. Allí se inscribe el yacimiento de petróleo y gas no convencional de Vaca Muerta -el verdadero cuerno de la abundancia-, el sector agropecuario y la minería, que poco a poco despega y cambia realidades.
En la semana, un comunicado de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) vino a confirmar esto de lo que tanto se habla: la minería argentina alcanzó un récord histórico de exportaciones, con u$s 4.742 millones en el primer semestre de 2026.
El documento agrega:
* Las ventas externas crecieron 75% versus el mismo período de 2025 y más de 100% respecto del récord previo de 2011.
* En la primera mitad del año la minería explicó casi el 10% de las exportaciones argentinas, marcando un récord histórico en participación.
* El litio se consolidó como el segundo mineral exportado, explicando cerca de una cuarta parte de las exportaciones mineras y mostrando un fuerte crecimiento en volúmenes.
* La Inversión Extranjera Directa (IED) en minería también alcanzó un máximo histórico: u$s 24.849 millones a marzo de 2026. En sólo dos años el stock de IED en el sector se duplicó.
* El oro continúa siendo el principal mineral exportado y aporta alrededor del 61% del total del semestre, con un valor exportado que se ubica muy por encima del promedio de los años siguientes.
* La plata es el tercer mineral comercializado del período.
* El segmento de explotación de minas y canteras pasó de apenas superar los u$s 1.000 millones en 2017 a superar los u$s 13.000 millones.
Otros, en cambio, sufren. Es el caso del sector textil, que por motivos diversos no logra volverse competitivo ante la apertura de las importaciones. El último informe de la Fundación ProTejer exhibe una realidad paupérrima.
* La industria manufacturera acumula en el primer semestre de 2026 una caída del -2,2% interanual y del -12,0% respecto de igual período de 2023. La caída es generalizada: 11 de los 16 sectores relevados por el Indec muestran retrocesos frente a 2025, cifra que sube a 13 de 16 si se los compara con los niveles de 2023.
* Producción textil (junio 2026): registró una baja del -15,9% interanual y del -32,7% frente a junio de 2023. En el acumulado enero-junio, la actividad textil cayó -24,4% interanual.
* Prendas de vestir, cuero y calzado (junio 2026): registró caídas del -8,4% interanual en junio de 2026 (frente a 2025) y del -23,7% en relación con junio de 2023. El sector acumula una caída del -14,1% interanual y del -22,0% respecto a 2023.
* En junio de 2026, la utilización de la capacidad instalada del sector textil se ubicó en el 47%.
* Destrucción del empleo: entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, la cadena sufrió una fuerte pérdida de puestos de trabajo registrados: la caída fue del -22,2%, la más alta de todos los sectores de la economía relevados.
* Cierre de establecimientos productivos: desde diciembre de 2023 a mayo de 2026 se registró la pérdida de 1.013 empresas de la cadena textil, indumentaria, cuero y calzado (-16,5%).
Los números del proyecto de Presupuesto 2027, en cambio, son optimistas: inflación anual del 18% (1,5% mensual); crecimiento del 4% y el dólar anclado en $ 1.800. Veremos.
