¿Es posible gobernar sin odio?, Julián Randle irrumpe en la ficción con la novela "Poder y Paz"

A través de la historia de un implacable político que sufre un ACV y pierde la capacidad de odiar, el reconocido divulgador irrumpe en la ficción con una novela que interpela la polarización, cuestiona la política del miedo y propone desactivar la paranoia social con empatía, lucidez y responsabilidad ciudadana.

Con el sello de Altas Cumbres Editorial y el prólogo de la psicóloga y escritora Pilar Sordo, llega a las librerías “Poder y Paz”: un hombre, una nación, un destino; la primera novela de ficción política del autor y conferencista Julián Randle.

Inspirada en los hallazgos neurocientíficos de la Dra. Jill Bolte Taylor sobre el impacto del cerebro en el ego y la percepción, la novela surge como una voz que critica el avance de la grieta y la proliferación de los discursos de odio y polarización extrema que dominan los debates públicos en la Argentina y el mundo. Reflexiona sobre las dinámicas de poder al interior de la conducción política, cuestionando los valores de la sociedad contemporánea y ofrece una dura radiografía sobre la manipulación, lanzando un profundo interrogante: ¿es posible desarticular la grieta política y social reemplazando los discursos de odio y paranoia por una agenda fundada en el amor y la empatía?

A través de la transformación de su personaje principal la novela, escrita de un modo ameno y atrapante, demuestra que gobernar o construir comunidad desde el odio convierte al ciudadano en una víctima dependiente. La propuesta de Randle apela a romper ese círculo vicioso, demostrando que la verdadera fuerza pública surge al desarmar los mecanismos de paranoia y ofrecer un mensaje de unión auténtica.

La obra radiografía cómo la dirigencia contemporánea se ha convertido en una industria que lucra con el pánico colectivo. Al construir enemigos a medida bajo la promesa falaz de protección ante la amenaza que representa el otro, las cúpulas de jerárquicas infantilizan a la población y consolidan un estado de paranoia permanente. Frente a este escenario, el libro plantea que gobernar desde la descalificación no es un signo de fortaleza, sino un síntoma de debilidad que atrapa a los ciudadanos en una trampa de dependencia, resentimiento, y también, debilidad.

Según el autor: “los políticos han sabido explotar desde la antigüedad la faceta del miedo en su electorado. Trabajar sobre lo más oscuro en nuestra naturaleza genera tensión social y polarización. La grieta es el virus del lenguaje político y la destrucción eventual del tejido social".

Asimismo, el libro formula un llamado urgente al empoderamiento del ciudadano común. En este sentido, Julián Randle descarta la costumbre social de esperar soluciones mágicas de figuras mesiánicas: "mientras el ciudadano no asuma su propia responsabilidad y su compromiso con el prójimo, los problemas de fondo continuarán. El verdadero mensaje político no es prometer salvaciones externas, sino invitar a cada persona a superar el miedo, tomar las riendas de su vida y liderar con lucidez".

El prólogo -de Pilar Sordo- define la obra como “un espejo de vida que incomoda y cuestiona las bases sobre cómo funcionamos como sociedad“.

Un hito singular en el proceso de escritura del libro fue la intervención de “Los Visionarios”, una comunidad de más de 500 lectores beta que acompañó a Julián Randle capítulo a capítulo durante nueve meses a través de encuentros virtuales, aportando sugerencias y debates que enriquecieron la versión final.