En un fallo histórico condenaron a 18 años de cárcel al exjuez Bento por corrupción
En un fallo histórico, las integrantes del Tribunal Oral Federal Número 2, Gretel Diamante, Eliana Rattá Rivas y María Carolina Pereyra, ordenaron el decomiso de todos sus bienes, a excepción de su casa en el barrio Los Palmares, y un vehículo.
Además, las juezas, quienes confirmaron la sentencia que había solicitado la fiscalía, aplicaron a Bento una multa de 540 millones de pesos.
También fueron condenados la esposa del exjuez, Marta Boiza, y su hijo, Nahuel Bento, por delitos patrimoniales vinculados a la causa.
De hecho, la mujer recibió seis años por lavado de activos, enriquecimiento ilícito y falsedad ideológica, además de una multa de 346 mil de pesos, mientras que su hijo mayor fue sentenciado a cinco años de cárcel.
El CASO Y EL PERSONAJE
Los investigadores constataron que desde 2007 existía una asociación ilícita que concedía la libertad a detenidos o imputados y reducía medidas coercitivas a cambio de vehículos, coimas en dólares e inmuebles, por lo que la impunidad se garantizaba a través de las resoluciones que establecían faltas de mérito, sobreseimientos o modificaciones en las carátulas de las causas.
El 8 de noviembre de 2023, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados destituyó a Bento como titular del Juzgado Federal N°1 de Mendoza por “mal desempeño en sus funciones”, mientras estaba detenido en la cárcel de Cacheuta con prisión preventiva.
Bento había asumido al frente del Juzgado Federal N° 1 de Mendoza, con competencia penal y electoral, en septiembre de 2006, tras un concurso. El juzgado se encontraba vacante desde 2002. Su nombramiento se produjo durante el gobierno de Néstor Kirchner.
Antes de asumir en el juzgado, Bento trabajó en una casa de cambios en Buenos Aires. Durante un viaje a Chile conoció a su esposa. En 1992, el matrimonio decidió radicarse en Mendoza y, a partir de ese momento, comenzó la carrera judicial de Bento,
En el ámbito judicial, Bento tiene relación con María Servini, la jueza federal electoral de la Capital Federal, y con el juez Alberto Lugones, consejero de la magistratura de la lista Celeste a la que adhiere Bento.
En 2011, bento tuvo su actuación más rutilante cuando en plena guerra del kirchnerismo contra Clarín, extendió su competencia mas allá de Mendoza para ordenar un allanamiento con la Gendarmería Nacional en Cablevisión. A pedido del grupo Vila-Manzano, decidió la intervención de Cablevisión en favor de Supercanal. La Corte determinó la nulidad de las actuaciones y cuestionó el accionar de Bento. El juez fue denunciado, pero en 2012 el pedido de juicio político fue desestimado con el auxilio del kirchnerismo en el Consejo de la Magistratura.
La investigación que derivó en la megacausa se reactivó recién en marzo de 2020, cuando una pesquisa por narcotráfico a cargo del Ministerio Público Fiscal reveló comunicaciones en las que se aludía al “juez”, al “número uno” o al “gran jefe”, en presunta referencia al entonces magistrado.
Con la lectura de la sentencia de cesura, el Tribunal Oral Federal N° 2 dio por concluida la etapa de determinación de penas. Los fundamentos completos del veredicto serán dados a conocer en una resolución posterior.
